Recorrer los caminos de la Historia

El Archivo Histórico Provincial de Villa Clara, el próximo 16 de agosto, llegará a su medio siglo de existencia. Fondos y Colecciones todavía aguardan por la mirada ávida y sistemática de investigadores y estudiosos del contexto regional y nacional cubanos. 

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La trascendencia documental de los Fondos y Colecciones del Archivo Histórico Provincial de Villa Clara, uno de los más completos de la región, adquiere mayor envergadura por estos días durante la celebración del medio siglo de la institución y en tiempos de urgencia para la conservación y difusión de la memoria que allí protegen.

cta Capitular del Cabildo de Santa Clara de 1831 que recoge acuerdos derivados de los litigios territoriales de la jurisdicción. (Fotocopia: Luis Machado Ordetx)

Decisivo en el servicio de la investigación y la cultura, el centro llegará el próximo 16 de agosto a los 50 años de existencia en la preservación de un patrimonio adquirido a partir de donación, depósito, transferencia y adquisición, necesarios en la comprensión de una localidad, un territorio y el país, tal como promueven los especialistas adscriptos al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en Villa Clara.

Dentro de las documentaciones destaca el Fondo del Ayuntamiento de Santa Clara (Actas Capitulares) originales desde la creación del cabildo el 1.o de enero de 1690, apenas unos meses después de fundado el nuevo asentamiento poblacional en tierra adentro.

Con 68 tomos y 9 copias, resaltan los originales manuscritos que ofrecen un juicio certero de la historia económica, política, social y cultural de la antigua jurisdicción. Destacan, asimismo, papelerías del Ejército Libertador Cubano, un caudal valioso relacionado con apuntes, acopios de informaciones, cartas e instrucciones del general José Braulio Alemán Urquía, el Centro de Veteranos de la Independencia de Santa Clara y el Registro de Asociaciones, entre otros fondos.

También resalta el Juzgado de Primera Instancia (1740-1964), así como el contenido en la Audiencia de Las Villas (1934-1958), decisivos para la interpretación de hechos relacionados con los Tribunales de Urgencia, y de los denominados Revolucionarios surgidos con posterioridad. Completan la riqueza informativa el perteneciente a Agrimensura Jacobo Ledón Uribe, con valiosos materiales originales y copias impresas de planos de fincas rústicas, memorias y mediciones de terrenos de ingenios azucareros, cafetales, vías ferroviarias, haciendas y viviendas edificadas en la región.

Croquis elaborado por agentes insurrectos de la Brigada de Sagua la Grande para ataque a posiciones enemigas en la Guerra de 1895. (Fotocopia: Luis Machado Ordetx)

El valor y desarrollo ulterior de la historia de una región y un país no se conocería sin la interpretación de datos y valoraciones e interpretaciones de esos y otros fondos guardados y socializados por la institución villaclareña, una de los 19 de su tipo diseminados en todas las provincias y algunas municipalidades cubanas.

Carta de la Tesorería del Partido Revolucionario Cubano, firmada por Bejanmín Guerra, dirigida a la patriota villaclareña Carolina Rodríguez, el «Alma de Cuba», como la nombró Martí. (Fotocopia; Luis Machado Ordetx)

Carlos Santiago Coll Ruiz, director del Archivo Histórico Provincial, destacó que aún se tropieza con el criterio de considerar esas instituciones como «reservorios de documentos para ser conservados en el tiempo sin el debido reconocimiento social y la cuantía que tiene en la formación general integral de estudiantes de los diferentes tipos de enseñanza», lo cual se traduce en una debilidad académica para difundir épocas pasadas en las que trascienden orígenes de regiones y pueblos.

En ocasiones, precisó, desde las carreras universitarias afines con las Ciencias Sociales «se demanda poco de la sistematicidad del conocimiento de los Fondos y Colecciones que protegen y hasta de los servicios que allí se brindan», hecho que redunda en vacíos historiográficos, económicos y culturales sin la adecuada integración entre lo local, lo regional y nacional.

«No se trata de cambiar el objeto social de los Archivos, sino de convertir los documentos en construcciones sociales de la nación, y alejarse de conceptos de informaciones pasivas reiteradas en escenarios académicos y públicos», acotó Coll Ruiz.

Hoja de servicios militares prestados por el General José Braulio Alemán a la causa independentista. (Fotocopia: Luis Machado Ordetx). (Fotocopia: Luis Machado Ordetx)
Inventario de armamentos militares en fuerzas insurrectas. (Fotocopia: Luis Machado Ordetx)

Destacó que la Archivística, como Ciencia Auxiliar e Interdisciplinaria de la Historia, en el plano investigativo adquiere realce en la institución, a veces muy inexploradas en labores científicas.

Convenio del Zanjón, 1878: Texto histórico del Mayor General Máximo Gómez y las causas que llevaron a un pacto sin independencia. (Fotocopia: Luis Machado Ordetx)

Dentro de los retos perspectivos, apuntó Coll Ruiz, están la edición impresa del Convenio del Zanjón: Relatos de los últimos sucesos de Cuba, original firmado en Kingston, Jamaica, 1878, por el Mayor General Máximo Gómez Báez, así como la digitalización de la novela Agua mansa, del periodista e historiador Florentino Martínez Rodríguez, texto inédito relacionado con sucesos reales ocurridos a partir de la reconcentración ordenada por Valeriano Weyler en Santa Clara.

Esos materiales, manuscritos, y otros en proceso digital, están alojados en el Fondo personal de Manuel García-Garófalo, uno de los más amplios, variados y valiosos que guarda el Archivo.

De igual modo añadió que tienen sostenidos retos en la divulgación de informaciones dispuestas en los Fondos especiales, entre los que resaltó los contenidos de Mapoteca, Fototeca, Protocolos Notariales y la Colección Rafael Díaz-Canell Herrera (1849-1980), fundamental en el conocimiento de la Agrimensura y los valores topográficos surgidos con la división político-administrativa de 1878 y los partidos judiciales que comprendían  entonces la provincia. Desde ahí se abren muchos caminos investigativos para  desandar el conocimiento y socialización de nuestra historia.

Se han publicado 4 comentarios

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  • Omar Montes

    Es un excelente articulo y felicito al archivo historico por su medio siglo de existencia. Pienso que tambien el archivo podria convocar a los estudiantes con muestras documentales, conferencias sobre historias locales, peliculas historicas y que sea de manera habitual con una programacion acertada y evitar la densidad en los discursos asi como respetar el tiempo de los temas porque a veces se cae en el aburrimiento.
    Los recursos es cierto que se necesitan pero siendo positivos en la labor hacen posible alcanzar los objetivos.Muchas personas no saben ni lo que hay alli en existencia, es labor del personal darlos a conocer.Hay que hacer la tarea y atrae a las personas a interesarse por la belleza de nuestra historia porque sin lugar a dudas no es suficiente.

  • carlos anibal

    Muy buena noticia, que se conserven los documentos historicos, para la preparacion de las generaciones presentes y futuras. Que no pase como en la biblioteca municipal que solo conservan la prensa de los ultimos tres año, y el resto echado a perder: republica y revolucion sin historia politica, cultural, deportiva. ¿Donde consultar las publicaciones de los 60, 70 u 80?!. Felicidades a los que hacen posible el archivo.

  • julia

    Dode está ubicado el archivo? Coincido con los demás. Es importante que los profes utilicen la referencia viva de estos documentos con los estudiantes y que se profundice en la historia local.

    • luismo

      Julia, gracias por su opinión. El Archivo Histórico de Villa Clara está ubicado en la calle Tristá, número 131, esquina a Alemán, en Santa Clara.