Bajo la premisa de que la vida humana constituye el más valioso recurso, las autoridades del Consejo de Defensa Municipal de Caibarién siguen de cerca la situación meteorológica y sanitaria en la comunidad de Dolores, ante la proximidad de la tormenta tropical Elsa.
Durante un recorrido este 4 de julio, Odelvis Luis Vázquez, presidente del CDM, constató el doble riesgo que enfrenta la zona: vulnerable ante las lluvias, los vientos y las crecidas de los ríos, y con un área de cuarentena en su centro.
Anadenis Nieto Gómez, funcionaria del Partido que dirige las acciones de enfrentamiento a la COVID-19 en Dolores, informó que se mantendrá la vitalidad de los servicios médicos dentro y fuera del área restringida. Unos 26 activistas garantizan la distribución de productos vitales a cada vivienda, y los vecinos que no se encuentran aislados contribuyen a reforzar la seguridad de los apartamentos vacíos actualmente. Además, continúa el traslado de animales hacia lugares seguros.
Los productores asociados a la Cooperativa de Crédito y Servicios (CCS) Alberto Pis, ubicada en la comunidad, agilizan la cosecha de boniato, plátano, calabaza, frutabomba, mango y maíz tierno, para su pronta distribución a los habitantes de la Villa Blanca.
«Nuestra prioridad es garantizar la alimentación del pueblo y ayudar al campesino. En estos momentos, como está la situación en el país, no podemos dejar perder nada, y una vez que pase la tormenta, ¡a sembrar de nuevo! », aseveró Walis Peláez Concepción, presidenta de la CCS.
Sobre la evacuación de los residentes en zonas de peligro de Caibarién, Idalmis Guerra Cantero, presidenta de la Comisión de Protección a la Población en el municipio, ratificó la necesidad de preservar la vida y la salud del pueblo, por lo que considera crucial el cumplimiento estricto de las medidas sanitarias. Ya están dispuestas las escuelas que acogerán a los 1156 evacuados en cada zona de defensa, y otros 5422 se refugiarán en viviendas de amigos o familiares.
«Pretendemos que, cuando comiencen a deteriorarse las condiciones climatológicas, la población se encuentre segura », enfatizó Guerra Cantero.
Entre tanto, las autoridades del municipio costero de Corralillo siguen de cerca la evolución de la tormenta tropical. Ya se encuentran asegurados el azúcar refino de la industria Quintín Bandera, las embarcaciones marítimas de la UEB Pamar, en Playa Panchita, y el carbón vegetal de la Empresa Agropecuaria, con destino a la exportación.
Asimismo, persiste el monitoreo de los indicadores meteorológicos para en caso de ser necesario evacuar a tiempo a los pacientes del Hospital Psiquiátrico Aurora Rivero y a los contactos de casos positivos a la COVID-19 ingresados en centros de aislamiento próximos a la costa.