Sin contener la sabidurí­a guajira

Norberto Comas Falcón, un campesino de Cascajal que,  después de desbrozar áreas infestadas de marabú, hace producir la tierra. Sembrados de piña, y cultivos varios, lo ubican entre los cosecheros más destacados de Santo Domingo.

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Vanguardia - Villa Clara - Cuba
En otros suelos de textura permeable, sin encharcamientos de agua en períodos de primavera, se incluirá el mango como cultivo permanente. (Foto: Luis Machado Ordetx)
Luis Machado Ordetx
Luis Machado Ordetx
@MOrdetx
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09 Julio 2021

En las cercaní­as de Cayo Bejuco y por caminos polvorientos  se llega a Las Lomas, la finca del usufructuario Norberto Comas Falcón, un cosechero de frutales y granos que, siete años atrás, cuando tomó posesión de los suelos solo abundaba allí­ marabú, infestación de plantas invasoras eliminadas de la zona con paciencia y mucho trabajo.

Por la voluntad del guajiro algunos vecinos alegaron cierta locura en un hombre que desde el volante del camión percibí­a un salario fijo en la Empresa   Agropecuaria de Santo Domingo. Antes, en cultivos para el sustento familiar, probó suerte en la ganaderí­a, pero estaba consciente que en los frutales, por particularidades de suelos poco explotados, carentes de agua y permeables a las lluvias, «echarí­a la suerte » en los campos.

Norberto Comas Falcón, un camionero que, desde Cascajal, apuesta por elevar las producciones de frutales y cultivos varios. (Foto: Luis Machado Ordetx)

Trabajo doble. No abandonó su misión de transportista y se asoció a la Cooperativa de Producción Agropecuaria (CCS) Rubén Martí­nez Villena, en Cascajal, una organización de base destacada por sus resultados en la ganaderí­a, el arroz y los cultivos varios.

En la actualidad Comas Falcón dispone de 26.84 hectáreas (2 caballerí­as) de siembras en fomento, y allí­ abunda la plantación de piña, variedad Roja Española, un cultivo de doble propósito por las caracterí­sticas de una pulpa dulce y ácida de gran aceptación en los consumidores en consumo fresco y conservas.

Cada tres años renueva la plantación en una superficie que abarca unas 15 ha en cada ciclo, y   allí­ en suelos rojos obtiene durante las cosechas frutos que rebasan las 5 libras de peso.

La planta mediada, de la variedad Española Roja, con color externo amarillo-anaranjado, rinde excelentes rendimientos de acuerdo con las atenciones culturales que reciben las plantaciones. (Foto: Luis Machado Ordetx)

De la piña, el mayor productor de la Reina de las Frutas en Santo Domingo, dijo que constituye un «cultivo noble, pero muy agresivo para el laboreo porque siempre saca sangre al cuerpo del agricultor expuesto a hojas con aguijones pequeños, muy cortantes al menor descuido cuando no se emplean medios de protección apropiados durante las  atenciones culturales y etapas de recolección », resaltó.

Unas 90 toneladas ya se comercializaron, añade el agricultor. Al sitio va casi todos los dí­as, pero fundamentalmente los fines de semana luego de concluir las faenas de trabajo habitual con el camión. Recorrer los surcos, imparte orientaciones a otros cinco campesinos que lo acompañan de manera habitual en el campo, y prepara otras áreas de siembra de cultivos varios.

Los meses de primavera, como ahora, son los más difí­ciles para el trabajo. «Hay que combatir las malas hierbas. Todo obliga a planificaciones constantes, sobre todo porque apelamos a una agricultura de tipo orgánica en la cual el riego de estiércol de bovinos y biofertilizantes contribuyen a incrementar los rendimientos por área », aclaró.

Aquí­, aclaró Comas Falcón, la floración inducida de manera artificial, permite frutos mayores en tamaño y peso, y se estimula una segunda parición, solo que al lograrla la piña no tendrá similares dimensiones  y rendimientos de la primera cosecha.  

La vianda (plátano, yuca y boniato, en lo fundamental), junto al cultivo del maí­z y el frijol para comercializaciones con el sector estatal, constituyen centro de las producciones contratadas en el año. (Foto: Luis Machado Ordetx)    

En las cercaní­as de esos sembrados abundan asociaciones de cultivo (mango, plátano, maí­z, frijol, yuca y malanga), y se atenúan las plagas y enfermedades «con reducción de depredadores en los campos », acota el productor según la sapiencia campesina. Con ese   ví­nculo entre plantaciones saca beneficios en el mejoramiento del suelo a partir de incorporación de materia orgánica, plantaciones de leguminosas, idóneas en la fijación de nitrógeno atmosférico, así­  como evita hierbas indeseables, principalmente en primavera.

Eso representa una responsabilidad para «conseguir mayores volúmenes en cosechas, no por lo que significan en dinero necesario además para solventar inversiones, y sí­ por lo que establece en frutos para la alimentación del pueblo y la sustitución de importaciones.

De aquí­, «no solo salen producciones de piña hacia los mercados, las industrias conserveras, donaciones a centros de aislamientos en los cuales se decide el enfrentamiento al SARS-CoV-2 y las secuelas que deja la enfermedad. También de acuerdo con estrategias de la Agropecuaria Santo Domingo se establecen mecanismos para insertar en un futuro las cosechas en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, una ruta posible en el destino nacional y la exportación », aseguró Comas Falcón, quien estima entregar a la comercialización unas 300 toneladas antes que concluya el año.

En maí­z, a pesar de suelos con í­nfimo riego de agua a partir de la explotación de un pozo artesiano, sembró 14 ha de ese grano en el perí­odo de primavera. En otra área pequeña   también plantó frijol de diversos tipos para ventas de semilla contratadas con el sector estatal.

Del platanal, donde abundan variedades del burro ya en demolición, así­ como las áreas ubicadas en el maizal serán aprovechadas para incorporar unas 15 000 plantas de mango. Probará   con el denominado  Mario, no incluido antes en la finca, aunque no menosprecia las bondades que aporta el Haden, Super Haden, Minin y Chino, acotó el productor.

(Foto: Luis Machado Ordetx)

De esas variedades de mango tiene algunas plantas en las cercaní­as de las zonas de cultivos, pero indica que con el «Mario » cree que le irá   mejor durante las siembras y el fomento-desarrollo de un tipo de fruta, idónea al igual que la clase de los «Haden » para la industria conservera.

Según la experiencia de Comas Falcón, tomada de conversaciones y los consejos de otros campesinos, con la plantación de mango aprovechará suelos para intercalar cultivos, entre los cuales aparece el frijol, pepino, y calabaza, aseguró. Esas son razones, de acuerdo con la sabidurí­a de otros agricultores, para salir adelante en los pronósticos productivos.

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