Ubicado en el municipio de Ranchuelo, el centro de elaboración de alimentos El ílamo, acepta hoy el llamado del país y asume la responsabilidad de abastecer los centros de aislamiento para garantizar la nutrición de los posibles contagiados con la COVID-19.
Panetelas, empanadas rellenas con dulce de guayaba, pai criollo, torticas horneadas, masas cárnicas (de hamburguesa y croqueta) figuran entre las ofertas actuales la entidad, según los insumos disponibles para la producción diaria.
«Estos productos se envían al centro de aislamiento que funciona actualmente en el poblado La Esperanza y, en breve, también al Motel Las Tecas. No descuidamos el lavado frecuente de las manos, la higienización del transporte y el resto de las medidas sanitarias para evitar la propagación del SARS-COV-2 ». Declaró a Vanguardia, ílvaro Caro Vázquez, administrador de la unidad.
Explicó, además, que, pese al cambio de las rutinas productivas, aún el centro trabaja en aras de satisfacer las necesidades gastronómicas del pueblo ranchuelero. Ese constituye, precisamente, su objeto social y un reto que se asume con total disposición.
«En estos momentos, el establecimiento labora con aproximadamente el 20 % de sus trabajadores de manera rotativa, debido al déficit de maquinarias, y como precaución ante el contagio. Asimismo, prioriza cada día la pesquisa, el uso del nasobuco y la desinfección con hipoclorito », añadió.
El administrador comentó que, ante la demanda de producción ejercida por la Empresa de Comercio y Gastronomía, el centro explota recursos autóctonos para sortear los efectos del bloqueo y la crisis actual del país. Sus trabajadores intentan reparar máquinas deterioradas y recuperar la producción de embutidos y ahumados.
Deily García Martínez, auxiliar de contabilidad de la entidad, recalcó el aumento considerable de la producción con respecto al pasado año: «Se trabaja para seguir esta línea. No es tiempo de rendirse ».
Se ha vuelto una necesidad apostar por los centros productores de alimentos, puesto que constituyen un método factible para el autoabastecimiento local, una apuesta hacia lo que Cuba puede lograr por sí sola.