Idalia Vázquez Zerquera
Idalia Vázquez Zerquera
@IdaliaVzquez
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24 Marzo 2015

Cuando Amada Pequeño Pérez se ausenta del Centro de Acopio Mesa, que aporta caña a la UEB Central Azucarero Héctor Rodrí­guez, los choferes notan la falta de esta mujer incansable, encargada de pesar la dulce gramí­nea traí­da en camiones desde los campos para que llegue limpia al ingenio.

Desde hace cuatro años asume esta labor que realiza con destreza y agilidad, pero antes fue gí¼inchera en otro Centro de Acopio ya desactivado, recogedora de muestras para el laboratorio y, ahora, pesadora, experiencias que la dotaron de los conocimientos necesarios para realizar el nuevo trabajo.

Amada Pequeño Pérez, central Héctor Rodrí­guez, Villa Clara.En el Centro de Acopio Mesa, Amada tiene la alta respon-sabilidad de controlar y pesar la caña recibida. (Foto: Arelys Marí­a Echevarrí­a)

Son 23 años los que la vecina de la calle Pozo Dulce no. 13, de Sagua la Grande, ha dedicado al sector azucarero, y afirma que no piensa retirarse aunque le llegue la edad de jubilación, ya que adora la profesión de lidiar con los conductores y andar entre camiones que entran con la materia prima necesaria para producir azúcar.

«Mire, nunca estoy conforme con lo que hago, y cuando llego a la casa saco cuentas de lo que pude hacer mejor. Así­ soy yo. Hay que tener agilidad y no equivocarse. Trabajo 24 horas continuas y al otro dí­a descanso. Aquí­ me coge la noche. El ingenio depende de nosotros. Los choferes procedentes de distintos pelotones y otras UEB, en ocasiones, me agitan para que ande rápido, pero son respetuosos y hacen caso cuando les pido que se detengan de haber roturas o falta la electricidad. Claro, quieren andar rápido para traer más caña y así­ percibir una mayor remuneración ».

Mientras mantengo el diálogo con Amada, no detiene su oficio en el apunte de cifras sobre el peso de cada vehí­culo, la identidad de la caña si es verde o quemada, su procedencia, entrega del comprobante a los conductores, y hasta atiende el teléfono para informar sobre los carros de caña llenos y los quedan por cargar.

La infatigable mujer habla con orgullo de su familia, de su hija Mirelys, trabajadora de la Sala de Neonatologí­a del Hospital 9 de Abril, y de su nieto Yonathan, a los que les ha inculcado su ejemplo.

¿Qué hace cuando concluye la zafra?

Me incorporo a cualquier otra actividad en la chapea y recogida de obstáculos, o apoyo la limpieza de la industria durante la etapa de mantenimiento, en espera de que se reinicie otra campaña para ocupar mi habitual puesto, y, como siempre, retomar el pesaje de los camiones.

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