En la mañana del martes 10 de febrero compareció en el programa Radio Revista W, de la emisora provincial de radio, Digna Morales, directora del Grupo Empresarial de Comercio en Villa Clara, para comunicar las medidas que implementará el sector ante la contingencia energética y el desabastecimiento de combustible en el país.
Con respecto a la canasta básica, la directiva explicó que se ha decidido informar sobre los productos cuando ya estén en la provincia, para evitar falsas expectativas. Además, se trabaja actualmente para insertar alimentos producidos en el territorio, a precios diferenciados.
Por otra parte, precisó que Villa Clara no está contemplada entre las provincias que se beneficiarán con el arroz proveniente de China. Aunque el pasado 2025 se recibieron y distribuyeron donativos del PMA para personas vulnerables, en 2026 no se ha entregado nada, porque la frecuencia de llegada es trimestral.
También existe un proyecto canario que envía alimentos para los Sistema de Atención a las Familias, pero en ocasiones la estabilidad de la distribución se afecta por atrasos en la llegada de los barcos.
Ahora bien, el funcionamiento de las bodegas continúa, solo que algunos municipios han hecho sus propios ajustes en el horario, siempre que no afecte a la población. No obstante, en casos puntuales, como entregas de productos de la canasta básica o de alta demanda, se trabajará en horario corrido hasta que se concrete la venta de dicho producto a la población.
Se emplean, además, los medios de transporte que no demanden combustible para la distribución de los productos.
El director de la Empresa Provincial Productora de Alimentos (EPPA), Odel Dueñas, explicó que en estos momentos solo se puede garantizar el pan de la canasta básica a los niños de 0 a 13 años y a los adultos mayores de 65 años, como se ha decidido en otras ocasiones en que ha faltado la materia prima.
A pesar de la inestabilidad del servicio eléctrico, se está asegurando la producción diaria del pan para estos grupos poblacionales en los 13 municipios, mediante distintas alternativas de cocción. Los gobiernos municipales apoyan la distribución y comercialización de este producto en todas las comunidades.
Cada municipio regulará la venta del pan de la cadena según sus características y puede trasladar la comercialización hacia comunidades vulnerables. En Santa Clara, por ejemplo, se ha limitado a dos unidades por núcleo.
Los horarios de venta se extenderán mientras haya consumidores en los establecimientos, y lo que sobre del producto también se venderá al día siguiente.
Tanto la EPPA como el Grupo Empresarial de Comercio están inmersos en la producción de alimentos para el autoconsumo de ambas entidades y para beneficiar a la población.