En momentos en que recesaron de manera transitoria las actividades de la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas (UCLV), a causa del cerco imperial —que impide el arribo de combustible a Cuba, una medida que afecta la transportación de estudiantes, profesores y trabajadores hacia la casa de altos estudios, y la garantía del fluido eléctrico—, un espacio del centro continúa activo. Allí, ingenieros, científicos y especialistas enfrentan con valentía los desafíos actuales.
Se trata de la Planta Experimental de Cemento de Bajo Carbono LC3, erigida hace más de un lustro, a cargo del Centro de Investigaciones y Desarrollo de Estructuras y Materiales (Cidem), de la Facultad de Construcciones, donde prosiguen las pesquisas asociadas al cemento ecológico y otros materiales de construcción, a petición clientes e inversionistas, tanto nacionales como extranjeros, para certificar las muestras obtenidas.
El Dr. C. Yosvany Díaz Cárdenas, al frente del Cidem, informó a Vanguardia que la instalación mantiene estrechos vínculos con las facultades de Química y Farmacia, Economía, Eléctrica, Mecánica e Industrial, y Matemática, Física y Computación, que tributan a las investigaciones.
«Contar con la tecnología del cemento ecológico activada —expresó—, permite realizar pruebas industriales a pequeña escala e investigaciones dirigidas, fundamentalmente, a la industria cementera, con el apoyo de un equipo multidisciplinario. En la actualidad estamos alejados de la producción del cemento LC3, por requerir una mayor logística».
Paneles solares en función de la ciencia y la innovación
En tiempos de déficit de generación eléctrica, resulta complejo llevar adelante el proyecto de la Planta Experimental; sin embargo, la instalación de paneles fotovoltaicos —dos kits de 15 kW y 30 en batería— cubre sus necesidades energéticas y las del Laboratorio del Centro de Estudios de Química Aplicada de la Facultad de Química y Farmacia, que colabora con el Cidem, y evita interrupciones de la actividad de alrededor de 36 trabajadores.
Aquí prosiguen las pruebas asociadas a los hormigones, para responder a las necesidades de clientes interesados en llevar adelante investigaciones, y aun cuando se dificulta el traslado de los materiales sometidos a ensayo, buscan alternativas para superar los obstáculos.
El cemento de bajo carbono producido aquí a pequeña escala ha sido utilizado con éxitos en el Proyecto Viaje Infinito, del artista plástico Wilfredo Prieto, y en la pavimentación de la carretera y puentes asociados al mismo en Sancti Spíritus. También, a partir de otras producciones, han fabricado vigas y pilotes de hormigón usados en obras de la cayería norte de Villa Clara.
A pesar de la situación adversa, dan seguimiento al cemento ecológico por los beneficios que reporta a la protección del medio ambiente, al disminuir en un 50 % el contenido de clínker, y resultar más barata su producción.
Países como México, Colombia y varias naciones europeas siguen de cerca los pasos de la casa matriz villaclareña, que desde un inicio ha contado con la colaboración de Suiza y la India.
Díaz Cárdenas alegó que, en medio de limitaciones, no renuncian a mantener en funcionamiento la planta, cuyos ingresos por los servicios prestados se revierten en mejoras tecnológicas para el CIDEM, la Planta LC3, la Facultad de Construcciones y la Universidad villaclareña.
Alianzas productivas
A pocos metros de la Planta de Cemento Ecológico se levanta el Centro de Estudios de Química Aplicada, adscrito a la Facultad de Química y Farmacia, cuyo Laboratorio, remodelado hace unos años, cuenta con equipos de última generación, únicos en el país, entre ellos, una estación de rayos X, equipos de granulometría láser y un potenciómetro, donde caracterizan las arcillas, arenas y cementos, y apoyan las investigaciones del proyecto LC3 y otros materiales.
La instalación somete a pruebas las mezclas obtenidas y su certificación, contribuye con la formación de ingenieros civiles, y está en proceso de unirse de manera formal al Cidem.
La Dra. C. Evelin Rodríguez Sosa, al frente del Laboratorio, expresó que allí realizan las pruebas físicas, químicas y mineralógicas del cemento y los materiales de construcción; ayudan a la formación de profesores y estudiantes, y apoyan los sueños del Dr. C. José Fernando Martirena Hernández, artífice del cemento ecológico y de la Planta LC3, quien por muchos años se desempeñó como director del Cidem y realizó importantes aportes en el campo de la ciencia de los materiales de construcción.
«Debido al déficit de electricidad, pasamos por una etapa difícil, dada la alta demanda de nuestras prestaciones. Entonces, nos agenciamos una planta eléctrica, pero en ocasiones había que repetir los ensayos; de ahí la idea de instalar paneles fotovoltaicos. La universidad está cerrada, pero tanto los investigadores como el personal de apoyo siguen activos.
Evelin labora aquí desde varios años, y además de su condición de profesora de pregrado y postgrado de las facultades de Química y Farmacia, y de Construcciones, asesora trabajos investigativos de culminación de estudios, maestrías y doctorados.
Al igual que sus colegas, asume diariamente los desafíos de la movilidad. No obstante, contar con motorinas personales ayuda a aliviar la carencia del transporte tradicional.
«Tratamos de adelantar la preparación de las muestras para enviarlas a los clientes en los plazos fijados. Para ello contamos, en la mayoría de los casos, con el apoyo de la Empresa de Ómnibus Nacionales.
«Aquí nos reinventamos cada día para que no decaiga el trabajo y, desde la ciencia y la innovación, salir adelante con importantes aportes que prestigian la universidad villaclareña».