Sí, Comandante. Hoy nos sostiene una multitud de garantías políticas ya libertades civiles. Hoy se respira democracia, y el pueblo somete a consulta nuestra Carta Magna. Y es que usted, profeta de sueños, nos enseñó a poner el catalejo más allá del horizonte, a atemperar las leyes a la realidad, a trabajar «con todos y para el bien de todos ».
«Hay "millonaripartidismo" en nuestro país, porque […] aquí cualquier ciudadano mayor de edad y son millones y millones puede proponer (…) », afirmó Fidel, y lo agradecemos.
Cultos y orgullosos de construir desde cada cuadra el futuro de la patria socialista, protagonizamos un proceso popular basado en la participación consciente y activa que respeta, promueve y cumple los derechos humanos, las conquistas sociales, la dignidad.
«No podrán impugnar la característica extraordinariamente democrática de nuestro proceso », aseguró, Comandante, y lo asumimos.
Y es que somos parte medular de la vida política nacional; nos mueven las ideas, la crítica transformadora, la voluntad de evaluar, aclarar, reformular, proponer. «Si hay que romper la tradición, pues se rompe, porque eso también es un acto revolucionario », alertó Barnet.
Sí, Fidel. A 92 años de su natalicio promovemos la pauta legal que nos asegura un futuro libre de discriminación. Desde este 13 de agosto Villa Clara y Cuba entera abraza y confirma su activismo comunitario y el empoderamiento ciudadano, únicos en el mundo. Manos, palabras, sentencias; voces negras, mulatas, blancas, longevas o bisoñas, femeninas y masculinas, apoyarán y enarbolarán la nueva Constitución, pues «el pueblo postula y el pueblo elige ».
Su gobernanza democrática nos alimentó con retóricas y acciones a tono con las necesidades y esperanzas de la gente. Nos legó un entorno para acuerdos y procesos inclusivos. El desafío es desarrollar una consulta seria, consecuente, minuciosa y aglutinadora que garantice el cumplimiento riguroso y la aplicación oportuna de los 224 artículos analizados y escritos por los suyos.
En el pasado: Guáimaro (1869 y 1940), Baraguá (1878), Jimaguayú (1895), La Yaya (1897), La Habana (1901 y 1976). En el presente, debate y referendo. Para el futuro, una Constitución dialéctica, moderna, siempre mambisa y comprometida.
Sí, Comandante, lo sabemos y seremos consecuentes. La Revolución ha alcanzado logros extraordinarios. Por eso, como tantas veces nos lo pidió, luchamos por salvar lo que la Revolución hizo, y como Revolución, sobrevivir.