Girón, retazos de lecturas y agendas

En el tiempo y la memoria de los cubanos, Girón es también Fidel. Pasados los años, a fuerza de escribir sobre el tema, son muchos los libros revisados y las notas archivadas, «cosas» sin publicar que hoy afloran como retazos de historia transcurrida y vivida.

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Fotografía de Fidel saltando de un tanque T34 el 19 de abril de 1961, alrededor de las seis de la tarde, captada por Tirso Martínez (1915-1990), es el símbolo del triunfo de Fidel y el pueblo cubano en la primera gran batalla librada contra el imperialismo en América.
Fotografía de Fidel saltando de un tanque T34 el 19 de abril de 1961, alrededor de las seis de la tarde, captada por Tirso Martínez (1915-1990), es el símbolo del triunfo de Fidel y el pueblo cubano en la primera gran batalla librada contra el imperialismo en América.
Mercedes Rodríguez García
Mercedes Rodrí­guez Garcí­a
1717
18 Abril 2020

 Dos veces, en dos años, por aire y tierra, Fidel recorrió con intensidad la Ciénaga de Zapata, de ahí­ su previsión como lugar ideal para un desembarco del enemigo.

Dicen los habitantes de la Ciénaga de Zapata que el cocodrilo cubano es tozudo, caprichoso y paciente, capaz de acechar durante horas, inmóvil, a su presa; que con sorprendente agilidad la atrapa entre sus poderosos dientes y que no pocos atrevidos han terminado su vida entre las poderosas fauces del rey de los pantanos. El otro, el «americano », gusta de la costa, del agua salobre, y huye cuando se le enfrenta.

Por eso Kiko, el primer cocodrilero con quien Fidel conversó durante uno de sus recorridos por la

Con 21 años, Ana Marí­a Hernández integró un pequeño grupo de maestros voluntarios para trabajar en la Ciénaga de Zapata. (Foto: Yander Zamora)
Con 21 años, Ana Marí­a Hernández integró un pequeño grupo de maestros voluntarios para trabajar en la Ciénaga de Zapata. (Foto: Yander Zamora)

Ciénaga de Zapata, en 1959, no dudó en afirmar dos años después, cuanto se enteró de que los «americanos » habí­an desembarcado por Playa Larga: «Serán muchos, pero se van a cagar en la hora en que nacieron. Así­ que ahora la cosa es jalar al animal, amarrarle la soga al cuello y atarle la boca con un lazo para que acabe de coletear arriba del bote ».

A Kiko me lo presentó Ana Marí­a Hernández, allá por los años 80, cuando la entrevisté en Jagí¼ey Grande. La entonces brigadista Conrado Bení­tez fue sorprendida y apresada por uno de aquellos mercenarios apodado el Chino (King). Del cocodrilero no supe nunca más, pero su breví­sima narración quedó entre mis notas de entonces.

Resistencia total y a muerte

Finales de enero de1960. El periodista Lisandro Otero cubre un recorrido por la Cuba revolucionaria. En tres meses, más de 10 000 kilómetros. Desde el impresionante paisaje hasta los fangales de la Ciénaga de Zapata registra, dí­a a dí­a, sus impresiones de una nación en construcción.

En diciembre de 2007 llamo a Lisandro por teléfono. Fue él quien propuso a la Dra. Gema Mestre Varela para miembro de la Academia Cubana de la Lengua. Como director de esa institución me interesan algunos elementos para una entrevista que pacté con mi antigua profesora de Gramática en la Universidad Central.

«Bien me dice. ¿Podrí­a llamarme dentro de una semana? Como periodista vaya entrenando los ojos, los oí­dos y tenga a mano para entonces su libreta de notas… ».

Las cuatrobocas fueron manejadas por combatientes muy jóvenes. (Foto: Fidel, soldado de las ideas)
Las cuatrobocas fueron manejadas por combatientes muy jóvenes. (Foto:Tomada del libro Fidel, soldado de las ideas)

Y todo quedó allí­. Me enredé con lo cotidiano y no hubo más llamadas. A poco de comenzado el nuevo año nuevo, Lisandro falleció (3 de enero de 2008). Ahora recurro a uno de sus grandes reportajes:  Cuba: ZDA, y sintetizo una de sus sugestivas narraciones:      

Fidel ha invitado a un grupo de amigos para que aprecien sobre el terreno las transformaciones en el campo. Entre ellos: Miguel Angel Asturias, Fabricio Ojeda, el padre Iñaki Azpiazu, René Depestre y Jean Paul Sartre.

En lanchas recorren la Laguna del Tesoro. De regreso se instalan en el comedor. Sartre le pregunta a Fidel sobre la posibilidad de una agresión y los diferentes aspectos que esta pudiera adoptar y las medidas que se han estudiado:

«La voluntad de resistir es nuestra mejor arma (...). Puede usted tener la seguridad, señor Sartre, que nuestra resistencia contra una agresión será total y a muerte. »

Luego   le pregunta:

¿Y cómo usted se hizo revolucionario?

Considero que me hice revolucionario por observación, análisis y espí­ritu inconforme, tení­a vocación.

Fidel conversa con pobladores de Caletón en la Ciénaga de Zapata, 23 de marzo de 1959. (Foto: Fidel, soldado de las ideas
Fidel conversa con pobladores de Caletón en la Ciénaga de Zapata, 23 de marzo de 1959. (Foto: Tomadadel libro Fidel, soldado de las ideas)

Fidel narra numerosas anécdotas de su infancia, adolescencia y juventud. Ya es medianoche. Sartre va a su barra; Fidel, a uno de los muelles, azotado por el viento frí­o de la madrugada. Solo dormirá tres horas.

La carretera, un golpe mortal

Algunos años después, en el mismo batey de Soplillar, el «Pelao » recordó la Nochebuena de 1959 en que el «jefe del Gobierno » cenarí­a con él, sin protocolo, en su destartalado bohí­o. Le hizo mil preguntas, si ganaba poco o mucho. Ya estaba creada la cooperativa y la ciénaga habí­a empezado a cambiar. Pero aún no existí­a carretera.

«Ustedes van a ver que aquí­ van a entrar las guaguas de La Habana ». Y pensó que Fidel se habí­a vuelto loco. Pero no, el 24 de diciembre de 1960, ya su hijo pudo venir desde la Capital, donde Rita Longa le daba clases de cerámica, «en menos de lo que canta un gallo ».      

Aquella carretera, en realidad tres terraplenes, liquidaban casi un siglo de aislamiento, soledad, dolor y muerte. Pero además, sin proponérselo, la decisión del jefe revolucionario acababa de propinar un golpe mortal a la invasión que aún no se habí­a concebido en la mente de los gobernantes de Estados Unidos. Por ellos avanzarí­an los batallones de la milicia, los blindados, y la artillerí­a terrestre y antiaérea.

De no haber existido, el traslado hacia la cabeza de playa a través de la ciénaga habrí­a sido sumamente difí­cil. Lo comprobé en dos dí­as de recorrido con integrantes villaclareños de la Asociación de Combatientes de la Revolución, cuando Ovidio Dí­az, su presidente en la provincia por aquel entonces, me contó lo que le habí­a dicho Fidel a un intelectual cuyo nombre no recordaba. Hace apenas un par de semanas, localicé la cita.

«Ellos desembarcaron en un lugar donde podí­an sostenerse un tiempo, porque era un lugar muy difí­cil de recuperar, puesto que las carreteras de acceso tienen que atravesar varios kilómetros de ciénagas, sin ninguna posibilidad de maniobra militar. Eso se convertirí­a en una especie de Paso de las Termópilas ». (A Caetano Pagano, realizador de la televisión sueca).

Concentrar las fuerzas de los batallones

Entre las transcripciones que guardo aún ví­rgenes encuentro la de la grabación que hiciera a Sofí­a Kokuina, viuda del Comandante íngel Martí­nez, quien en misión secreta habí­a llegado a Cuba el mismo dí­a de la explosión del vapor La Coubre.

Angelito, por su experiencia militar probada durante la Gran Guerra Patria y en la guerra civil española, fungí­a como asesor del jefe del Ejército Rebelde en la región central del paí­s. Por lo tanto me revelaba Sofí­a debió conocer detalles de la operación que se gestaba.  

El 8 de mayo de 2014 funcionarios de la misión diplomática de la Federación de Rusia en La Habana visitaron a Sofí­a Kokuina a quien felicitaron por el advenimiento de un nuevo aniversario de la gran victoria sobre el fascismo alemán y trasmitieron el saludo personal del Presidente, Vladimir Putin. (Foto: Cortesí­a de Serguei Oboznov, Agregado de Prensa de la Embajada de Rusia en La Habana).
El 8 de mayo de 2014 funcionarios de la misión diplomática de la Federación de Rusia en La Habana visitaron a Sofí­a Kokuina a quien felicitaron por el advenimiento de un nuevo aniversario de la gran victoria sobre el fascismo alemán y trasmitieron el saludo personal del Presidente, Vladimir Putin. (Foto: Cortesí­a de Serguei Oboznov, Agregado de Prensa de la Embajada de Rusia en La Habana).

En su libreta de anotaciones, íngel escribe que el 2 de diciembre de 1960, en el propio teatro de operaciones, Fidel «le instruye concentrar las fuerzas de los batallones » que se encontraban en la lucha contra bandidos en el Escambray.

Para el 8 de enero de 1961, las Fuerzas Armadas y las Milicias Nacionales Revolucionarias ya estaban en pie de guerra. Cientos de baterí­as antiaéreas se trasladaron a las costas, los tanques se alistaban para el combate y los escasos aviones volaban de «Patria o Muerte ».

Desembarcando no, reembarcándose

«Hoy se sabe que ya en marzo de 1960, el presidente Eisenhower firma una orden que autoriza una poderosa ofensiva de propaganda contra la Revolución y un plan de acción encubierta para el derrocamiento del gobierno de Cuba »,  comenta el Comandante en Jefe a Ignacio Ramonet durante la entrevista recogida en la primera edición del libro Cien horas con Fidel.

Fotografí­a de Fidel saltando de un tanque T34 el 19 de abril de 1961, alrededor de las seis de la tarde, captada por Tirso Martí­nez (1915-1990), es el sí­mbolo del triunfo de Fidel y el pueblo cubano en la primera gran batalla librada contra el imperialismo en América.
Fotografí­a de Fidel saltando de un tanque T34 el 19 de abril de 1961, alrededor de las seis de la tarde, captada por Tirso Martí­nez (1915-1990), es el sí­mbolo del triunfo de Fidel y el pueblo cubano en la primera gran batalla librada contra el imperialismo en América.

También le explica sobre su participación en Girón:    

«Yo, incluso, caí­ bajo el bombardeo de nuestra propia gente, porque, bueno, cuando nuestra aviación informa que están desembarcando más gente, yo digo: No. Están reembarcándose, y a la artillerí­a le doy instrucciones allí­ de disparar unas salvas contra la tierra y otras salvas en el mar, y habí­a cantidad de cañones, un grupo de artillerí­a completo disparando, obuses de 122... ».

Hay una fotografí­a célebre de usted en Girón, saltando de un tanque.

Sí­, yo estuve en varios tanques, no estuve en un solo. Esa es otra historia...

Voluntad de los hombres

El proyecto norteamericano denominado Operación Pluto no obvió ningún detalle: ni militar, ni económico ni polí­tico. ¿En qué radicó lo extraordinario de la victoria del pueblo cubano?

La interrogante me asaltó desde la adolescencia. Por más que trataban de explicarme no entendí­a argumentaciones emocionales, como tampoco otras lastradas por esquemas y presupuestos preconcebidos vertidas en la literatura disponible.

. Fidel Castro y José Ramón Fernández, entonces director de la Escuela de Responsables de Milicias, el 25 de noviembre de 1960. (Foto y pie: Periódico Escambray)
. Fidel Castro y José Ramón Fernández, entonces director de la Escuela de Responsables de Milicias, el 25 de noviembre de 1960. (Foto y pie: Periódico Escambray)

Me convenció hace ya una década, un párrafo del prólogo de José Ramón Fernández al libro de Juan Carlos Rodrí­guez  Girón, la batalla inevitable:

«El hecho incuestionable de que la población cubana viví­a en total clí­max revolucionario y mantení­a una incuestionable cohesión de ideas polí­ticas con Fidel y, al mismo tiempo, esperaba una invasión, incluso, directa. Para los cubanos se trataba de enfrentar, rechazar y derrotar una invasión extranjera. Y existe una fuerza más poderosa que el vapor, la electricidad y la energí­a atómica: la voluntad de los hombres ».

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