Con el orgullo de haber contribuido a devolver la luz a Pinar del Río, tras el paso del huracán Ian por el occidente cubano, linieros y personal de apoyo villaclareños retornaron a la provincia en las primeras horas de la noche de este lunes 14 de noviembre, tras 48 días de labor ininterrumpida en los municipios de Consolación del Sur y San Luis en la rehabilitación de las redes que fueron dañadas por los fuertes vientos del huracán Ian.
El contingente Ernesto Che Guevara, integrado por 87 trabajadores, fue recibido por Osnay Miguel Colina Rodríguez y Alberto López Díaz, primer secretario del Partido y gobernador de Villa Clara, respectivamente, así como por dirigentes del Partido, la CTC, familiares y compañeros trabajo, en la Plaza de la Revolución de Santa Clara, desde donde habían partido en la tarde del 27 de septiembre para cumplir con su deber solidario en la provincia más occidental de Cuba.
En el emotivo encuentro, al pie de la estatua en bronce del Guerrillero Heroico, Colina Rodríguez elogió la proeza realizada, al regresar con la misión cumplida, y les dio las gracias en nombre del pueblo villaclareño por la obra de alta sensibilidad, entrega y heroicidad que acaban de realizar, donde pusieron en alto el nombre de Villa Clara.
En tanto, el ingeniero Eduardo Enrique Pérez Reyes, director general de la Empresa Eléctrica en la provincia, quien permaneció desde el principio con su tropa, se refirió al compañerismo y respeto que prevaleció en la etapa, lo que fortalece al ejército de eléctricos, ahora más comprometidos que nunca.
Julio Reyes ívila, al frente de la brigada de Ranchuelo, manifestó la disposición de todos a dar nuevamente el paso al frente en cualquier otra provincia que demande del esfuerzo de los villaclareños.
En tanto, Osvaldo Rodríguez Echeverría, director de la UEB Servicios Comerciales, relató el momento en que llegaron a Consolación del Sur, cuando los lugareños los recibieron con lágrimas, pues muchos de ellos habían perdido sus viviendas y pasaban por momentos difíciles y de mucho dolor.
«Fueron jornadas heroicas. Trabajábamos de 12 a 14 horas diarias, y cuando se ponía el sol regresábamos a comer, bañarnos y dormir, para al otro día volver a la carga, incluso los domingos. Nos levantábamos muy temprano para retomar la faena, expuestos por muchas horas al sol en un municipio despoblado de vegetación, pero eso no importaba, siempre y cuando quedara resuelto un problema ».
Colina Rodríguez recordó el compromiso que hicieran delante del Che, de regresar con la misión cumplida, como mejor tributo a la idea de luchar hasta la victoria siempre, entregándoles resultados al Che, a Fidel, a la Revolución y el Socialismo.