Che Comandante, Placetas y el preámbulo de la gran batalla

Anécdotas poco conocidas del Comandante Ernesto Che Guevara durante la gesta libertadora en Placetas.

Ernesto Che Guevara en Placetas
El Comandante Ernesto Che Guevara y Aleida March en Placetas, días antes del inicio de la Batalla de Santa Clara. (Foto: Archivo)
Visto: 325

La ira de la Patria —rayo y viento—

baja del Escambray a la llanura  

y vence las tinieblas de Fomento.   

La tierra se conmueve, se empurpura, 

pero se alumbra en su dolor Placetas, 

al paso de una ráfaga tan pura.   

Hay barbas de coléricos atletas 

venciendo sombras, derrotando asedios, 

pasando un bosque hostil de bayonetas.

Fragmento de Tres ciudades héroes ¡Santa Clara!, de El Indio Naborí

Transcurría el mes de diciembre del año 1958. Las columnas invasoras del Ejército Rebelde # 2 Antonio Maceo y # 8 Ciro Redondo, bajo las órdenes de los Comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Che Guevara, respectivamente, conquistaban importantes victorias en la provincia de Las Villas.

Los éxitos militares contra la dictadura constituían la mayor satisfacción para las tropas del Guerrillero Heroico después de su salida desde el Oriente cubano frente a toda clase de dificultades. La unidad alcanzada el 1 de diciembre de 1958 con la firma del Pacto de El Pedrero, en el Escambray, por las distintas fuerzas revolucionarias que operaban en este territorio, había dado sus primeros frutos en la ofensiva contra la tiranía.

El Che, máximo jefe de los grupos guerrilleros, había ordenado cortar todo tipo de comunicación del enemigo. Una acción decisiva en tal sentido constituyó el derribo del puente sobre el río Falcón, en la Carretera Central, en la madrugada del 16 de diciembre. Esta acción militar impedía el envío de refuerzos desde Santa Clara, capital de la provincia de Las Villas. A su vez, permitía el desarrollo de la operación de la toma escalonada, pueblo a pueblo, hasta llegar a aislar la ciudad principal de la región.

Ese mismo día, el poblado de Báez fue liberado por los guerrilleros. Según refiere el libro Historia local de Placetas, tras la rendición de los guardias batistianos, los habitantes de Báez redujeron a escombros el cuartel en solo dos horas a golpe de mandarriazos. Los rebeldes continuaron hacia el central Agabama, donde sostuvieron un encuentro con el Comandante Ernesto Guevara en la casa del administrador del central, luego de la rendición de la guarnición. Las fuerzas revolucionarias liberaron de manera paulatina otros poblados, como Fomento y Guaracabulla.

Desde su llegada a territorio villareño, el Guerrillero Heroico demostró su capacidad militar en el cumplimiento de la misión asignada en esa etapa de la guerra. En primer lugar, logró la unidad revolucionaria, factor imprescindible para la victoria. Por otra parte, golpeó el aparato militar de la dictadura, en especial las vías de comunicación, con el derribo de puentes, bloqueo de carreteras y corte del ferrocarril central en varios puntos. De esta forma, el país quedaba dividido en dos partes y Oriente solo recibía ayuda gubernamental por ruta aérea o marítima. Por último, la liberación paulatina de los poblados incrementó la moral combativa de las fuerzas rebeldes, destrozó la del enemigo y suministró el parque de guerra necesario para futuras acciones de mayor envergadura.

Sin embargo, no había descanso para los guerrilleros ni tregua para la dictadura. «Caído Cabaiguán, nos dedicamos a atacar Placetas», reseña el Che en su libro Pasajes de la guerra revolucionaria. La epopeya rebelde continuaba en su avance por la Carretera Central hacia Santa Clara.

La toma de Placetas

La Villa de Los Laureles representaba un enclave de gran relevancia para las tropas de Ernesto Che Guevara. Según los datos recopilados de estudios pertenecientes al museo de la localidad, el territorio contaba con una población aproximada en su parte urbana de 30 000 habitantes en 1958, y además, se encontraba situado a menos de 40 kilómetros de la capital de la provincia. Debido a su ubicación geográfica, el municipio constituía también un punto estratégico para la comunicación con Cabaiguán, Fomento, Zulueta, Remedios, Camajuaní y Caibarién. Estos elementos ratificaban su importancia militar. 

Los investigadores Felicia Crespo y Rolando Ladrón de Guevara señalan que el ataque a Placetas se planificó en el poblado de Nazareno. El combate inició en la madrugada del 23 de diciembre con la llegada de las columnas rebeldes a varias partes de la ciudad, después de una reunión en la casa de Alberto Rojas.

La tropa al mando de Faure Chomón debía tomar posiciones en El Liceo, la Iglesia Católica, el colegio San José y el teatro Caridad. Las acciones comenzaron a la una de la madrugada tras el disparo de un fusil M1, la señal acordada para el inicio del combate. El grupo dirigido por Luis Alfonso Zayas acampó en El Hogar, ubicado en la Carretera Central a pocos kilómetros de la ciudad, y aguardó por los combatientes del Directorio Revolucionario, encabezado por Osvaldo Alpízar para la toma.

Según declaraciones de Víctor Bordón Machado, en Placetas se atacó el cuartel con tres pelotones suyos y tres del Che. La estación de policía fue tomada por la tropa de Rolando Cubela (traidor), del Directorio Revolucionario 13 de Marzo, y el Vaquerito con su pelotón suicida enfrentaba a guardias apostados en los elevados.

Durante la batalla se puso de manifiesto la valentía y las cualidades del Comandante Ernesto Che Guevara. «Me moví varias veces junto al Che en medio de aquella balacera infernal y no le veía ni el más mínimo signo de miedo en el semblante, más bien preocupado por la situación de sus hombres y que el saldo del cuartel nos causara la menor cantidad de bajas posibles», agrega Víctor Bordón.

Otro elemento de notable relevancia resulta el respeto que inspiraba la figura del Guerrillero Heroico hasta en las propias filas del enemigo. Después del combate sostenido en la sede de la jefatura de la policía ondeó una bandera blanca. De acuerdo con el libro Historia local de Placetas, el teniente José Hernández Rivero manifestó al combatiente revolucionario Osvaldo Alpízar su intención de rendirse solo ante la presencia del Comandante del Ejército Rebelde. El Che acudió al encuentro y ante él se entregaron los miembros de la guarnición.

Con posterioridad, las tropas fueron a apoyar a los compañeros que atacaban los elevados y el cuartel de la guardia rural en la parte oeste de la ciudad. Placetas quedó completamente liberada en horas de la tarde.

Las ondas de la libertad

Ernesto Che Guevara en Radio Placetas
Ernesto Guevara en Radio Placetas. (Foto: Archivo)

El Che comprendió desde sus primeros días en la Sierra Maestra la importancia de la comunicación para llevar la verdad de la lucha revolucionaria al pueblo de Cuba. La fundación de Radio Rebelde en el Oriente cubano resulta un claro ejemplo de ello. Tras la liberación de la ciudad, la emisora CMHP, conocida como Radio Nacional de Placetas, constituyó uno de los primeros lugares visitados por Ernesto Che Guevara.

Argelio García Rodríguez (Chaflán) era el administrador de este medio de comunicación en aquella época y sostuvo un intercambio con el Che en la noche del 23 de diciembre de 1958. Este último manifestó su interés de echar a andar la emisora de inmediato con una planta, ante la ausencia de electricidad en el territorio, para informar de los más recientes acontecimientos a otros pobladores.

La periodista Mercedes Rodríguez García destaca que tras la instalación de la planta, el Comandante Guerrillero se comunica con Camilo Cienfuegos con el siguiente mensaje: «¡Atención, Columna 2, Columna 2, Camilo, aquí está el Che, Camilo, aquí está el Che…!». La emisora podía escucharse por onda media y un repetidor de la Columna 8 Ciro Redondo radiaba sus transmisiones por onda corta.

Antonio Núñez Jiménez, por indicación del Che, redactó y leyó la alocución dirigida al pueblo de Cuba con el objetivo de informar de la victoria rebelde en Placetas y de la proximidad de los guerrilleros a la ciudad de Santa Clara. Al mismo tiempo, orientaba al pueblo sobre sus próximas tareas:  

«Esta hermosa victoria del pueblo contra sus represores es necesario fortalecerla con el apoyo de todos, con la unidad obrera más firme. Este es un Ejército de campesinos, trabajadores, estudiantes, intelectuales, y su misión, además de dirigir y llevar a cabo la guerra contra la tiranía, tiene por función también garantizar la democracia para todos, establecer la libertad de palabra y de pensamiento, hacer la Reforma Agraria con el reparto inmediato de la tierra (…)».

Dicha alocución, divulgada por expresa orden del Guerrillero Heroico, reafirmaba la importancia de la unidad en ese momento histórico, no solo en la lucha contra la tiranía, sino también en apoyo a las medidas revolucionarias tomadas en beneficio del pueblo. En este mensaje radial se anunciaba además a la población la inminente batalla de Santa Clara, con la certera afirmación de que pronto toda la provincia de Las Villas sería declarada Territorio Libre de Cuba.

La emisora continuó sin descanso con su labor informativa en el intenso período del 23 de diciembre de 1958 al 1 de enero de 1959, con transmisiones de los partes guerrilleros, la información por sus ondas de la liberación de Remedios y Caibarién, y la comunicación con otras emisoras del país. El Che visitó su sede en varias ocasiones, donde además de mostrar a los trabajadores sus cualidades como jefe militar, reflejó su enorme dimensión como ser humano.

Antonio Depedro Fuentes comenzó a laborar desde muy joven en Radio Nacional de Placetas como mozo de limpieza y llegó a convertirse en operador de sonido con el paso del tiempo. Según sus declaraciones, el administrador Argelio García Rodríguez (Chaflán) ofreció café al comandante rebelde en una de sus visitas a la CMHP. Sin embargo, el Che lo rechazó al instante al percatarse de que no alcanzaba para toda la tropa.

Antonio recuerda también otro episodio de diciembre de 1958. Este mes forma parte de la temporada invernal en Cuba, y por aquellos días había bajas temperaturas en Placetas. En cierta oportunidad, el Comandante Ernesto Che Guevara se acercó al trabajador de la emisora: «El Che vio que yo estaba pasando frío y me dijo: “¡Usted necesita algún abrigo!”. Me llevó hasta una pila de abrigos y me pidió que escogiera uno a mi gusto y a mi medida. Lo escogí y expresó: “Ahí tiene su abrigo ya para que no pase frío”. Así era el Che Guevara, así fue como lo conocí y esa es la impresión que conservo de este gran hombre», manifiesta Antonio Depedro.

Así actuaba en la cotidianidad el Guerrillero Heroico. La labor realizada por los trabajadores de la Radio Nacional de Placetas en aquella etapa mereció el reconocimiento del Che. En una carta enviada el 15 de enero de 1959, y exhibida en el museo municipal en la actualidad, reconoció su «labor extraordinaria al servicio de la Revolución siendo la primera emisora de Onda Larga que transmitió para el territorio libre de Cuba». A pesar de sus múltiples ocupaciones como jefe del Departamento Militar de La Cabaña, conseguía tiempo para tener detalles de este tipo con los trabajadores placeteños.

Las Tullerías: una reunión necesaria

El Che estableció su Comandancia en la habitación número 22 del hotel Las Tullerías tras la liberación de Placetas. En este lugar, tal vez a la luz de un quinqué, se reunieron los principales jefes y oficiales para planificar la toma de Santa Clara. El Guerrillero Heroico detalló las misiones e itinerarios precisos de los destacamentos rebeldes.

«(…) este decidió que reorganizara mi columna. A Ramiro Valdés, con 64 combatientes, lo envió a ocupar Sancti Spíritus y luego seguir rumbo a Jatibonico. Camilo, en Yaguajay, y la Columna 8 entraría por la parte norte de Caibarién, Remedios y Camajuaní, y él partió a acampar en la Universidad Central, con vistas al inminente ataque a Santa Clara», afirma Víctor Bordón Machado.

En el transcurso de este encuentro, el Comandante Ernesto Guevara demostró su capacidad militar con un análisis pormenorizado de la situación combativa, el teatro de operaciones y los objetivos principales. De acuerdo con Luis Rosario Eiro, la cita en Las Tullerías acontecía luego de una ofensiva caracterizada por la brillante dirección del Che, la capacidad movilizativa del Ejército Rebelde y el ímpetu de las acciones combativas. Los planes trazados en aquella habitación placeteña corroboraban cada uno de estos aspectos.

«En la reunión el Che analizó el futuro desarrollo de las acciones, determinó la dirección principal del ataque, la forma de impedir los refuerzos; estableció la cooperación entre las distintas unidades durante las acciones combativas, los métodos y formas de lucha que se emplearían teniendo en cuenta las fortificaciones del enemigo y las particularidades de estos combates, ya que el escenario donde se producirían los enfrentamientos era capital de provincia y el enemigo tendría dominio absoluto del aire», refiere Luis Rosario Eiro.

La toma de Placetas reviste una gran significación en el marco de la campaña comandada por Ernesto Guevara al frente del Ejército Rebelde en Las Villas. En primer lugar, evidencia las capacidades del Che como estratega de la lucha guerrillera y sus cualidades como ser humano, pendiente de cada detalle de los integrantes de su tropa y los trabajadores civiles de la localidad.

Por otra parte, la estrecha vinculación del Guerrillero Heroico con la emisora CMHP, conocida como Radio Nacional de Placetas, demuestra el papel estratégico que el comandante rebelde otorgaba a la comunicación con el pueblo. Además, la reunión efectuada en el hotel Las Tullerías confirma la acertada planificación del Che de los aspectos principales de la ofensiva a la capital provincial, y el aporte material y moral de la toma de Placetas para la liberación de Santa Clara.

(Tomado de la revista Umbral)

No hay publicado ningún comentario. Sé el primero en empezar el debate.

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.