CMHW y Telecubanacán contra la COVID-19

Los medios locales villaclareños rediseñan sus espacios para mantener las audiencias informadas de todo lo concerniente a la COVID-19 en Cuba  y la provincia.

Revista especial de Telecubanacán
La revista informativa de Telecubanacán trae a debate los principales temas de interés en la provincia. (Foto: Tomada de Internet)
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Cinco menos un minuto de la tarde. Suena la alarma y, automáticamente, una mano tantea en el mando del televisor en busca de la señal de Telecubanacán. Es tiempo de La Revista y la familia alterna entre la rutina diaria y el tema que Abel Falcón o Aymara Orizondo tratan en pantalla.

Y es que en medio de la actual situación que atraviesa el país debido a la COVID-19, los medios locales resultan imprescindibles para mantenernos informados. De nada vale aprender datos estadísticos y situaciones nacionales e internacionales, cuando se desconoce qué ocurre en el corazón de la provincia.

Por ello, tanto la radio como la televisión villaclareñas han rediseñado sus espacios para brindar la mayor y más certera información a sus audiencias. La cartelera habitual cuelga los guantes y abre paso a propuestas más acordes con  los intereses de un pueblo que pretende barrer cuanto antes el Sars-Cov-2.

La reina tras la noticia

La CMHW tiene habituado a su público a crecerse en los momentos más difíciles. Este no ha sido diferente.

Una nueva y variada programación, en la que prepondera lo informativo, ha sido la bandera de la W en estos meses. Desde el 24 de marzo la emisora asumió como principal tarea el llevar a los villaclareños, minuto a minuto, todo lo que acontece en la provincia con relación al nuevo coronavirus.

CMWH
La Reina del Centro tiene habituada a su público a crecerse en los momentos más difíciles. (Foto: Tomada de la CMHW)

Los casos positivos, la situación del agua, las medidas de protección, los productos y carencias en los mercados, las polémicas del segundo, los nuevos servicios o las informaciones de último momento hacen eco a través de la  señal provincial.

Aun así no faltan los espacios recreativos, los musicales, los dramatizados y los variados para no sobresaturar a la audiencia y regalarle un tiempo de relax en medio de tantas tensiones.

De igual modo, se han priorizado los encadenamientos de corte nacional, como Todos por Cuba, la Mesa Redonda y la rueda de prensa diaria con el doctor Durán, así como los provinciales con la revista de Telecubanacán a las 5:00 de la tarde.

Entre los cambios más notables dentro de la programación destaca la extensión de la Radio Revista W de 7 y 30 a 12 meridiano, cuatro horas y media de transmisión en las que se insertan varias secciones.

«Han sido días muy intensos, sobre todo los primeros en que había más casos y Villa Clara destacaba mucho en la cifra de positivos. A todo esto súmale la tensión y el cuidado de uno mismo», comenta la locutora Aymara Orizondo, quien integra uno de los dos equipos de trabajo que se alternan en dicho espacio.

«Yo personalmente estaba aterrada. Llegar a la cabina, con el nasobuco, a desinfectar todas las superficies, los equipos, el micrófono, la computadora y, casi sin tiempo, sentarse y comenzar, para mí era terrible», continúa esta voz habitual dentro de la W.

CMWH
(Foto: Tomada de la CMHW)

Pero la inmediatez en las noticias, el tratamiento a temas peliagudos, los pases en vivo de periodistas desde todos los lugares, el trabajo de las corresponsalías municipales, así como el esfuerzo de sonidistas, musicalizadores, guionistas y directores, se han visto recompensados con el agradecimiento de los villaclareños.

«La audiencia es conocedora y retribuye nuestro trabajo, pero también es fuerte en sus críticas, de ahí que sea tan importante el proceso de retroalimentación. Pero, sin ser triunfalistas, hasta el momento el estado de opinión es muy positivo», explica Diana Elena Pérez González, jefa del Departamento de Programación.

Mientras tanto, la Reina Radial del Centro continúa renovándose día a día, incansable en su afán de informar y entretener, demostrando que en tiempos de crisis la información local resulta más útil que nunca.

Telecubanacán: La revista

El telecentro provincial también ha puesto todos sus recursos al servicio de los villaclareños.

A partir del 23 de marzo y hasta el 10 de abril se transmitieron revistas especiales y se mantuvieron los programas habituales en la parrilla, aunque priorizando la temática del nuevo coronavirus. Tres días después, nació la Revista Especial Prevención Covid-19, que se divide en dos horarios: de doce a una del mediodía y de cinco a seis de la tarde.

El espacio, transmitido en vivo de lunes a viernes, incluye boletines de noticias con la actualidad en el territorio y comparecen autoridades de los consejos de defensa provincial y municipales, así como voces autorizadas de organismos y organizaciones.

«La revista en el horario del mediodía es más variada, con mayor presencia de los municipios, temáticas distintas y diferentes invitados. En el horario de la tarde sí tiene un corte monotemático, con participación de público y con autoridades que responden en vivo las preguntas que se generan a través de las llamadas y las redes sociales», explica Misladys Zamora, directora del canal.

—Han sido muchos los temas que han tratado en estos casi dos meses, ¿cómo los seleccionan?

—Lo hacemos en coordinación con los propios colectivos de trabajo, con el Consejo de Defensa Provincial (CDP) y las sugerencias del pueblo a través de llamadas, correos, mensajes, en las redes. Nosotros llevamos las propuestas desde el canal al CDP, donde se aprueban semanalmente.

«Esto no significa que una temática no se mueva en dependencia de las circunstancias, pues hay situaciones que se presentan de un momento a otro».

—¿Cómo ha sido la cooperación de las autoridades con el programa?

—Muy satisfactoria. Entre las experiencias más positivas que tenemos está la manera en que hemos laborado con el Grupo de Trabajo Político-Ideológico en la garantía y presencia de autoridades, funcionarios y directivos en nuestros espacios. También, ha sido muy positiva la interacción y comunicación con el MININT.

Revista Especial de Telecubanacán
Parte de la programación especial de Telecubanacán debido a la Covid-19. (Foto: Tomada de Internet)

—Es difícil mantener una programación meramente informativa, ¿no temen que las audiencias se sobresaturen o aburran?

—Justamente para evitarlo buscamos que La Revista de la mañana no se parezca a la de la tarde. La de las 12 resulta muy variada, tiene otros invitados, es más flexible, más de orientación. Por lo general, hay personal de la Salud para tratar temas médicos diversos y no solo relacionados con la COVID-19».

—¿De qué manera se ha reordenado el personal dentro del telecentro?

—Desde el 13 de abril creamos dos equipos intentando que los trabajadores no coincidieran siempre. Este no es un centro donde todo el mundo encuentra fácil un sustituto, por lo tanto con este reordenamiento buscábamos aislar cada equipo de forma que si aparecía algún caso positivo hubiese quien lo sustituyera.

«Desde el principio hicimos una revisión de plantilla y establecimos quiénes debían acogerse a los beneficios de la Resolución por tener más de 60 años, hijos pequeños en casa o un determinado problema de salud. Hoy tenemos periodistas que están haciendo teletrabajo, volcados en la página web o en las redes sociales. Contamos con asesores en programación haciendo trabajo a distancia, otros, revisando documentación en su casa. Algunos más sí están inactivos en sus hogares eventualmente».

—A pesar de lo difícil de la situación, de seguro han obtenido experiencias positivas.

—Por supuesto. Por ejemplo, la transmisión en vivo de las revistas por el Facebook del canal nos ha permitido ganar seguidores en las redes sociales. Hemos creado nuevos vínculos con los artistas y ahora ellos nos proponen ideas.

«También, hemos homogeneizado el set tanto en la mañana como en la tarde, al igual que la presentación, los separadores, la propia imagen en pantalla. La gente identifica a Telecubanacán porque hemos potenciado su imagen y no la de un programa en sí.

«De igual modo, han resultado muy buenas, y tienen que llegar para quedarse, las comparecencias en vivo de nuestros periodistas. Todos entran y comentan y preparan su información. Además, hemos empleado más los recursos tecnológicos de la telefonía móvil y se hacen enlaces desde otros municipios en tiempo real».

Se han publicado 4 comentarios

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  • NICASIO VÁZQUEZ

    Desde el aislamiento de los que nos quedamos en casa, nos hemos convertido en observadores y analistas de lo acontecido en nuestro pueblo, provincia, país y en todo el mundo. Ni los abuelos de mayor edad recuerdan haber vivido momentos como estos que ya cumplen tres meses desde el inicio del covid19 y su generalización.
    Todo ha cambiado, mucho o poco, nada ha quedado estático como siempre lo habíamos conocido, muchas veces para mal, aunque por las experiencias adquiridas, algunas nos aportaron algún bien. Al menos nos han hecho comprender que no siempre las cosas eran como parecían en los diversos aspectos en los que se han desenvueltos nuestras vidas y las de toda la familia, los vecinos, los compatriotas, en todo el mundo.
    Cuando regresemos a la normalidad, nos parecerá que la vida se abre nuevamente ante nuestros pies, nos aparecerán tal vez cosas nuevas o quizás introducidas para mejorar, nuevas disposiciones que serán decretadas en beneficio de la sociedad.
    Para los que vivimos en pequeños pueblos, comunidades y bateyes o por que no, también en grandes ciudades, ya acostumbrados dentro de la lógica quietud, escuchar después del atardecer cosas discordantes, como a los atrevidos chóferes de cualquier tipo de vehículos, cruzar raudos en ambos sentidos de las principales vías a velocidades excesivas, muy por encima de las normas, aprovechando la ausencia de controladores del orden y de la poca circulación de personas a partir de esas horas. Motos a los que ya nadie les exige regular el ruido de los escapes (bienvenidas las motorinas); automóviles de todos los sectores urgidos de no sé qué, chirriando gomas; camiones que además de la velocidad, usan indiscriminadamente potentes claxon que parecen provenir de un tren central; tractores acelerados al máximo, convertidos en las bicicletas de sus operadores, que cruzan una y otra vez en ambos sentidos de las vías, acelerando como si estuviesen tirando de varias carretas o arando la tierra; algunos casi sin luces, todo esto para romper la quietud, el ambiente sonoro y la tranquilidad de los pobladores.
    Cuando regresemos a la normalidad, seguramente veremos retornar muchas cosas que se habían ausentado coyunturalmente, pero estoy seguro de que muchos también se percatarán, si acaso no lo han notado, de estas arbitrariedades y le exigirán por quienes corresponda, que estas también sean normalizadas y podamos regresar a una urbanización de convivencia acorde a una sociedad civilizada y culta como la nuestra.

  • Pedro Chinea Martínez

    Buenas tardes, quisiera saber si el sitio digital de la CMHW tiene algún problema, pues hace días no puedo acceder al mismo.

    • Moderador

      Sí, el sitio desde hace varios días está en mantenimiento, pero puede seguir a la CMHW a través de las redes sociales.

  • carlos

    Pienso que hay telecentros como ssptus q superan en calidad las propuesta de vclara soy vc pero veo q falta algo en vc