A puro corazón

Vanguardia conversa con los tres villaclareños medallistas de plata del recién concluido torneo mundial de béisbol para ciegos, efectuado en Italia

subcampeones mundiales
Los subcampeones mundiales Junto a José Antonio González Pires. Gloria Deportiva y metodólogo para deportes de personas ciegas y de baja visión en Villa Clara. A su lado René Peña, y al otro extremo Iván Gordo y Yanier Pérez. (Foto: Julián Valdivia Corrales)
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Los órganos sensoriales permiten nuestra relación con el medio que nos rodea. Conocidos también como sentidos, para muchos el de la vista es el más importante; sin embargo, ¿cuántos ciegos y débiles visuales o personas de baja visión llevan una vida plena, se realizan laboral y espiritualmente, y hasta tienen un fino sentido del humor?

En esta conversación con los tres villaclareños medallistas de plata del recién concluido torneo mundial de béisbol para ciegos, efectuado en Italia, conoceremos de cada uno no solo detalles del certamen, sino un brevísimo aparte de sus vidas que iluminan el sendero de muchos, videntes o no, y demuestran que no todo está perdido para aquellos dispuestos a ofrecer su corazón.  

Iván Gordo Crespo (IGC): Buen conversador. Responde rápido y certero. Adora a su familia y el deporte. Tiene 38 años y es natural de Manacas, municipio de Santo Domingo. Perdió la visión a los 26 años a causa de una necrosis retinar aguda.

Yanier Pérez Torres (YPT): Muy callado. Dice que le gusta hablar más o menos. Muy delgado, pero enérgico. No obstante, se ríe cuando lo «pinchan». Si dice a correr… Tiene 26 años y es de Remedios: «Cerca de la costa, bastante lejos». Padece de baja visión debido a la retinosis pigmentaria.

René Peña Sánchez (RPS): Entrenador, director técnico y jugador. Gran experiencia en el deporte. Jugó en las Series Nacionales, también en el softbol de primera categoría. Domina muy bien los secretos del béisbol. Por suerte llegó para quedarse en esta modalidad. Santaclareño de 54 años. Juega en primera base para recibir todos los tiros que se hagan, pues es el único vidente del equipo.

—Hablemos del torneo en Italia…

(IGC): Para mí ha sido una experiencia muy bonita, primero por aportar más al deporte, a nuestro país, nuestra provincia, nuestro INDER, a nuestros entrenadores, a uno mismo, y conocer lugares muy lindos, aunque ahora fuimos plata, y no oro como en el 2017. Sí, es cierto no se perdió una medalla, obtuvimos plata, más la medalla de la dignidad.

«Estuvimos en lugares muy lindos, como el Coliseo de Roma, entramos; el Vaticano, donde está el papa, fue una experiencia muy linda que muchas personas quisieran vivirla.

(YPT): Estoy más o menos contento por el resultado, pero pienso que debíamos ganar, hubo cosas en contra de nosotros que nos perjudicó bastante. Fue muy reñido el juego final, nunca nos dimos por vencidos. Italia es muy bonita y la pasamos bien.

(RPS): Yo sí estoy contento con el resultado, aunque no conforme, el juego se pudo haber ganado. Perdimos una carrera por cero casi al final del juego ante Italia por una decisión arbitral, pero tuvimos oportunidades de remontar. Con hombres en base bateamos para doble play en dos o tres ocasiones.

Tenemos que trabajar más; prácticamente en Italia se inventó este tipo de juego. Ellos tienen el mejor jugador del mundo a la defensa y el otro, el mejor a la ofensiva. Para anular eso debemos, por ejemplo, trazar una estrategia a la ofensiva contra esa defensa y una defensiva para neutralizar al de la ofensiva.

De izquierda a derecha: Iván Gordo Crespo, René Peña Sánchez y Yanier Pérez Torres.
De izquierda a derecha: Iván Gordo Crespo, René Peña Sánchez y Yanier Pérez Torres. (Foto: Julián Valdivia Corrales)

—¿Cómo llegan a este deporte?

(IGC): Me incorporé al deporte cuando me quedé ciego, para rehabilitarme, y para no ser una persona cerrada herméticamente en la casa. Hay que aportar, reanimarse, y seguir adelante; esos son los consejos que siempre se les dan a las personas que se enferman.

«Trato de darlo todo, hay que esforzarse, oyendo los consejos de los entrenadores, de los otros jugadores. Soy campeón nacional en el golbol, estuve también en natación; alcancé medallas de plata y de bronce.»

(YPT): Yo compito además en atletismo, y soy seis veces campeón nacional, en 800 y 1500 metros. Tres de oro en cada una, igual que en el golbol que somos los campeones. Llevo tres años en el deporte, dos en la pelota, y pienso seguir mientras pueda y darlo todo.

(RPS): Empecé en el béisbol desde niño, con un entrenador ya fallecido al que le agradezco mucho, Jacinto Ortiz. Estuve en Series Nacionales, Selectivas, también el softbol. Después pasé a entrenador, junto a Víctor Mesa, Eduardo Paret, Roberto Pupo, Eduardo Martin, y hace tres o cuatro años José Antonio me presentó este proyecto con los ciegos y débiles visuales, y me gustó, hay que tener mucha sensibilidad, comprenderlos.

—Y coméntennos algo sobre su vida fuera del terreno…

(IGC): A mi familia, mi esposa y mi hija, que son las personas con las que vivo, a ellas les debo mis resultados, mis esfuerzos. También a la familia de ella. Teniendo un hogar con una hija muy linda y querida, la esposa que tengo, y muchos amigos que te ayudan y apoyan, podemos seguir adelante.

«Me siento muy contento por los logros, no solo por mí, sino por los entrenadores, que nos enseñan, que son los que saben. Gracias a nuestra asociación, por los consejos, y como dice nuestro lema: "¡Siempre por más!". Aquí estamos para seguir compitiendo y luchando donde quiera que nos toque».

(YPT): Vivo con mi madre y trabajo en una cooperativa de producción agropecuaria (CPA), en la cual me dan licencia deportiva para entrenar y competir.

«No tengo novia» —dice, mientras se ríe nerviosamente y se mueve inquieto en su asiento. El resto se ríe y le pregunta: «¿No le va a mandar saludos a la pelilarga?». Él responde que no entre risas.

(RPS): Soy casado y tengo una hija de 18 años que estudia Cultura Física. Mi familia es numerosa y muy unida. Siempre ha sido así.

—¿Cuáles son las expectativas para este deporte?

(RPS): Las proyecciones con este béisbol son bastante buenas. Se hizo una demostración de tres innings para los japoneses y ellos la grabaron. Cuba a la defensa e Italia a batear con su mejor hombre, un muchacho de muchas condiciones, y los nipones se fueron muy contentos al ver cómo estas personas con esta discapacidad podían jugar así.

«Les impresionó mucho cómo lanzan nuestros muchachos. En el béisbol convencional a veces se ve un fildeador que tira la pelota y la mete en las gradas, y que una persona ciega o débil visual lo haga tan bien es un ejemplo a seguir.

«Admiro y respeto mucho a estos muchachos, hay que verlos jugar, parece mentira, pero es verdad. Estaré con ellos hasta el final. No dudan en dejar el corazón en cada juego».

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