Vivir del talento

La verdadera preparación vocacional debiera ser para los padres, para que ayuden a sus hijos a encontrar el camino de la realización y el desarrollo personales. 

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«¿Por qué carrera vas a optar cuando termines el preuniversitario?», le pregunté a un joven amigo que recién comienza a estudiar para las pruebas de ingreso. «Medicina», contestó sin pizca de emoción, mecánicamente, como si repitiera un ritual medio extraño que consiste en invocar por inercia ese bendito sustantivo.

Esta es la quinta, la sexta y hasta la séptima vez —y etc.— que, por cortesía, hago la misma pregunta y recibo la misma respuesta. Ya me preocupa y pienso en las posibles consecuencias que pudiera acarrear la masividad en una profesión tan sublime.

Ilustración de Martirena
(Ilustración: Martirena)

Pero hoy no hablaré sobre esa arista del tema, que a estas alturas ya peina canas. Hoy me inquietan las causas que impulsan a gran cantidad de jóvenes a evadir perfiles también importantes para el desarrollo de la sociedad cubana; hoy me preocupa que sus familias no se ocupen de descubrir la verdadera vocación de estos, tal vez escondida.

Primero, dinero. Después, perspectivas dictadas por la injusta realidad económica. Un poco de posibilidades de viajar al exterior y otro par de argumentos contextuales que confunden y terminan convenciendo a tu hijo de que en la vida ser pragmáticos es la principal puerta del éxito. ¿Y qué viene después?

Con suerte, frustraciones y profesionales mediocres. Gente no comprometida con su misión, elegida por ellos mismos equivocadamente. Trabajadores que odian los lunes. Personas que si la vida les diera otra oportunidad, comenzarían de cero a emprenderse por otros rumbos.

«Dios mío, si yo fuera tu madre te obligara a coger Turismo», me reprocharon un par de desconocidos. «¿Estás loca? ¡Morirás de hambre!», fueron frases que cayeron por su propio peso, expresiones de la catarsis que inundó a gran parte de mis conocidos cuando me decanté por las letras en una universidad provinciana.

Y yo feliz. Jamás estaré arrepentida, porque no hay nada mejor en este mundo que ganar el sustento diario con tu pasión, con lo que más te gusta hacer en la vida, con aquello que no representa una carga, sino una liberación. Si a ello le sumas que te sientes bien sirviendo a los demás con tu trabajo, no hay nada más que pedir.

Los tiempos cambian. En el siglo xxi, el camino exacto, el de la economía holgada y la realización, ese lo trazamos nosotros. Depende de nuestra capacidad para emocionar con lo que hagamos, sea cual fuere nuestra profesión u oficio, seamos o no universitarios, artistas, técnicos, obreros o empíricos apasionados.

Cambiemos el discurso familiar. No juzguemos, acompañemos en ese complejo proceso de decisiones. La verdadera preparación vocacional debiera ser para los padres, para que ayuden a sus hijos a encontrar el camino de la realización y la base de su desarrollo personales. Les aseguro que no habrá ni el más mínimo espacio para el fracaso.

Se han publicado 9 comentarios

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  • Ramoncito

    Yinet, en http://www.vanguardia.cu/villa-clara/16316-influencers-lideres-de-nuevo-tipo usted publicó un comentario que cito textualmente: "La verdadera riqueza de estos trabajos consiste en los comentarios de los lectores. Gracias por ampliar este tema que va adquiriendo matices!!! Gracias por su aporte!!!".

    Sin embargo aquí he comentado lo que pienso, anuque no coincide con el mensaje que trata de llevar a los lectores y si con el de los críterios negativos que ilustra, y no me han publicado aunque considero que no clasifica con el tipo de comentario "denigrante, ofensivo, difamatorio, fuera de contexto o que atente contra la dignidad de una persona o grupo social".

    Sólo intenté hacer llegar mi críterio personal y alertar desde la perspectiva de mis experiencias personales y laborales como universitario (soy de los pocos universitarios que quedan residiendo en el país de todos los que se graduaron conmigo). Es la forma en que percibo esta realidad que nos está afectando a muchos.

    Le sugiero que investigue de forma anónima, en la calle e internet, lo que hacen en esta red de redes los jóvenes cubanos y le aseguro que no es estudiar ni buscar argumentos para decidirse por qué estudiar. Además, considero que la mayoría de los padres tratan siempre de inculcar lo mejor para sus hijos y van a propiciar consejos para que estos elijan estudiar porque eso va a ser siempre mucho mejor para sus hijos que las otras opciones por las que esos jóvenes se deciden y que generalmente los llevan por el mal camino.

  • Profesional

    Ramoncito. Yo también soy de ese menos del 10% de la graduación de mi curso en la universidad dentro de mi especialidad en la década del 80, y que permanece todavía en Cuba.
    Décadas atrás, existían otras condiciones. Las posibilidades económicas eran relativamente parejas, y ser profesional garantizaba un salario adecuado a las necesidades existentes. Después la pirámide se invirtió, permaneciendo de esa manera durante mucho tiempo.
    Para nadie es secreto que estudiar en la universidad, actualmente es un verdadero reto para una familia que tenga recursos económicos dentro de la media nacional.
    Por solo poner un ejemplo, estudiante que no tenga una laptop, está en desventaja con el resto, porque actualmente mucha bibliografía es digital. Y las PC de los laboratorios de las universidades, no alcanzan para que cada estudiante las utilice durante las horas que realmente se necesita, a no ser que deje de dormir para estudiar por las madrugadas.
    Una laptop de medianas prestaciones, cuesta más de 250 cuc.
    Además, los costos de transporte, meriendas, y otras cosas, son muy altos. Independientemente de que si no se viste con ropa a la moda, muchas veces se es víctima de buling por los demás estudiantes. Y si no se tiene familiares que garanticen esa ropa, comprarla aquí es un dilema.
    Todas estas cosas frenan un tanto los deseos de muchos estudiantes para realizar estudios universitarios.
    Resulta doloroso ver cómo muchas personas de bajo nivel cultural, realizando trabajos para los cuales no se necesita preparación alguna, tienen una vida holgada.
    Esto es visto por todos, y los estudiantes tratan de buscar un bienestar en un tiempo breve. De ahí que algunos prefieran comenzar a trabajar, y abandonar los estudios. Y también otros decidan optar por especialidades que tengan altos salarios, o bondades como pagos de bonos en divisa, o posibilidades de viajes al extranjero.
    Una última cosa que quiero decir. Pienso que el estudiante es moldeable por sus padres hasta poco antes de concluir los estudios preuniversitarios. A partir de ahí son verdaderos adultos, y toman sus propias decisiones. Decisiones que están condicionadas por lo que pueden apreciar en la vida cotidiana, donde son mucho más observadores que sus padres.

  • ALEXIS

    Estimados,

    Cito: "Hoy me inquietan las causas que impulsan a gran cantidad de jóvenes a evadir perfiles también importantes para el desarrollo de la sociedad cubana; hoy me preocupa que sus familias no se ocupen de descubrir la verdadera vocación de estos, tal vez escondida...." Cuando se enderezca la pirámide, las cosas cambiaran, por el momento lo dudo.

  • yan

    Tengo un hijo que está en 10mo hoy en la vocacional, con una idea muy clara de estudiar medicina desde que le pregunté por primera vez, estoy feliz de que tenga esa determinación y nada lo haga cambiar su decision de ser médico para ayudar y ser útil pero solo pienso en cuando llegue a C.Medicas todo lo que hay que garantizar para que pueda estudiar, una laptop, dinero para transporte y alimentación diario que mínimo y apretado 15 cup cada dia sin contar las guardias el pago para imprimir trabajos tengo otro hijo que tambien estudia y mi esposo y yo vivimos de un salario ¿Cómo hacemos para sobrevivir ? es dificil ...muy dificil pero se logra apretandonos como siempre mamá y papá derramando sudor y lágrimas con la esperanza que un dia la piramide vuelva a su lugar

  • Yunior García

    Realmente me alegraría con que al menos la gran mayoría de los jóvenes en condición de optar por una carrera universitaria accedieran a ellas. Es verdaderamente lamentable el nivel de ignorancia que invade como cáncer esta sociedad, y no lo digo desde un punto de vista exclusivo, todo lo contrario. En mi caso soy universitario y tuve la oportunidad de estudiar ing mecánica, y si les soy sincero no me identifico del todo con la carrera, a pesar de esto cuando veo actualmente a mis excompañeros de pre que no optaron por seguir estudiando , no me arrepiento y nunca lo haré. Desde mi punto de vista y sin objetivo alguno de ignorar las opiniones de la autora de este artículo periodístico, con las cuales coincido, pienso que en una sociedad como esta debe imperar la cultura del conocimiento por encima del oportunismo y el nepotismo, motivos por los cuales muchos de los profesionales dejan el pais, por ser infravalorados, además de aspectos económicos. Ojalá algún día esta frase de Fidel llegue a ser himno: “Para dirigir a los demás hay que saber más que los demás, para saber más que los demás hay que estudiar más que los demás”.

    • lengua pelúa

      La frase que aplican ahora los excompañeros de pre suyos (de la época que sea) que se dedican a "dirigir" no creo que tenga nada que ver con la frase de Fidel pero esos son los que cumplen con los requisitos para dirigir que muchas veces no exigen conocimientos.

      Si puede explicar sobre sus insatisfacciones sobre esta carrera (que por cierto aquí en VC tiene, o en su momento las tuvo, al menos dos especialidades) y no creo que sea de las peores ingenierias si existiera una industria fuerte para la Mecanización Industrial o la Construcción de Maquinarias. Es lógico que si no existe campo para su carrera no pueda encontrar trabajo en el que identifique con ella por lo que lo invito a comentar y profundizar sobre las razones por las que un graduado de esa carrera no llega a identificarse con ella y sin embargo muchos en la calle se "autoproclaman mecánicos de todo tipo de cosa que exista o pueda existir" y se ganan el sustento y mucho más sin título ninguno.





  • Sandra

    Mi papa fue el primero que se puso las manos en la cabeza cuando le dije que quería Letras, pero por suerte para mi, es de los que cree que si trabajas en los que amas vives más feliz, aun cuando suponga ingresos más bajos. Nosotras estudiamos lo que nuestra vocación nos dictó y yo puedo decir que mi trabajo es mi pasión y le dedico a veces más tiempo del establecido, pero lo hago por vocación, porque me gusta y resulta difícil imaginarme en otra cosa, o estudiar otra carrera.

  • Beatriz

    Muy acertado tú artículo. Nada como trabajar en lo que nos gusta. En mi caso soy médico de vocación, no por las oportunidades de salir a un país extranjero. Muchos se pusieron las manos en la cabeza cuando opté por mi especialidad actual, imagínate, pediatría...No obstante a pesar del trabajo, las muchas guardias, el agotamiento y cansancio que nunca faltan, el estrés que en ocasiones es como un es quince, los malos tratos de la población y tantos otros disgustos que a veces son inevitables, no me arrepiento de dedicarme por entero a ella.

  • Alexandra (abebech wube )

    Hola a todos cubano amigos, le mando un abbraccio grande de Italia hasta la visita.