Candonga que nace torcida...

Acercamiento a las áreas comunes de Santa Clara, cuando el país se encuentra inmerso en un proceso de reordenamiento del trabajo por cuenta propia.

(Foto: Sadiel Mederos Bermúdez)
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Según dicta un viejo refrán: «Árbol que nace torcido, jamás su tronco endereza». Así surgieron las dos mayores áreas comunes (conocidas popularmente como candongas) de la provincia: Las Flores y Los Framboyanes, ubicadas ambas en la zona hospitalaria de Santa Clara. La primera, en las inmediaciones del Hospital Provincial Universitario Arnaldo Milián Castro, y la segunda, a un costado de la Universidad de Ciencias Médicas Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz.

¿Y por qué, si en la ciudad hay un total de 12 áreas comunes —en Villa Clara suman 53—, son precisamente estas los focos rojos del desorden y las ilegalidades en la provincia? ¿Por qué allí el fenómeno ya linda con el clásico relajo, y en el resto, sin ser exactamente modelos de apego irrestricto a las leyes, no sucede igual?

En busca de respuestas a tales entresijos, un equipo de reporteros de Vanguardia se dedicó durante dos semanas a buscar opiniones diversas con el objetivo de dilucidar el asunto y construir, desde el pensamiento colectivo, una mirada justa del fenómeno. 

Con guitarra y con violín  

Cuando se habla del tema candonga, los criterios suelen ser diversos como la propia vida y no exentos de contradicciones.  

Venta de alimentos en candonga de zona hospitalaria de Santa Clara.
La venta de alimentos resulta una actividad del TCP necesaria por el beneficio que aporta. Sin embargo, tanto en una como en la otra área común, las condiciones higiénicas no son las mejores y las licencias sanitarias están vencidas. (Foto: Sadiel Mederos Bermúdez)

El pueblo, quien sufre los aciertos y desatinos en la instrumentación de lo establecido legalmente para este tipo de actividad no estatal, tiene opiniones divergentes. Unos las defienden a capa y espada, pues alegan, sin que les falte razón, que resultan una alternativa necesaria ante el desabastecimiento del mercado estatal; otros lo crucifican, por lo abusivo de los precios y el acaparamiento de los productos.

N —cuyo nombre no decimos porque así lo pidió— va a la candonga siempre que ha necesitado algo inexistente por lo «legal». Allí está, mucho más caro, pero al menos lo encuentra. Afirma que el otro día necesitó puntillas y las encontró en Las Flores: $50.00 pesos en moneda nacional por un paquetico, pero hallarlas le permitió resolver un problema urgente en su vivienda.

Por su parte, R piensa de manera semejante, aunque afirma que siente dolor al ver cómo todo lo que está escaso o ausente en las tiendas estatales se halla «a pululu» en ambas áreas comunes.

A es profesora de Ciencias Médicas y pasa a diario por el lugar. «Ya casi ni puedes caminar para entrar a la universidad por uno de sus accesos laterales, por causa de los kioscos amontonados. Eso sin mencionar lo que afea el entorno, pues parecen verdaderos quimbos africanos».

Candonga en la zona hospitalaria de Santa Clara.
(Foto: Sadiel Mederos Bermúdez)

Sin embargo, cuando estás por tiempo prolongado en un hospital lo estético deja de ser importante, al menos para L, quien tuvo a su madre ingresada casi por tres semanas en el «Arnaldo Milián». Agradecida es poco para lo que siente, ya que pudo alimentarla durante tantos días gracias a la existencia de los alimentos adecuados durante las 24 horas. En este caso, la candonga fue providencial. 

«Llegó un momento en que hasta gratis me facilitaban el caldo que tomaba. Sin contar que yo, al residir fuera de Santa Clara, también tenía que ir allí».

Desde dentro, Emilia Arteaga Quesada, representante sindical de los trabajadores por cuenta propia en Las Flores, ofrece su punto de vista. Es fundadora del lugar y vende alimentos ligeros.

Afirma que actualmente suman más de 200 afiliados, y tienen en orden el pago de la cuota sindical y el Día de la Patria. En fecha reciente hicieron cuatro donaciones de sangre como afiliados al Sindicato del Comercio, la Gastronomía y los Servicios y cooperan además con el proyecto Para una sonrisa, de la sala de Oncología del Hospital Pediátrico Universitario José Luis Miranda.  

Caricatura de Alfredo Martirena sobre candongas en Villa Clara.
(Ilustración: Alfredo Martirena)

«Sobre la venta de alimentos se habla bastante bien. Las personas que tienen familiares hospitalizados nos agradecen el servicio que les brindamos, y nunca hemos tenido un brote de enfermedades ni alguna queja. Realmente lo que nos falta es que nos construyan los kioscos que nos prometieron para poner el lugar más bonito, que se quiten los nailon improvisados; en fin, eliminar las “feúras” que allí tenemos». 

Refiere Emilia que cada día, entre las 8:00 y 11:00 de la mañana, pagan el impuesto correspondiente por el espacio arrendado, a razón de $10.00 pesos MN por cada metro cuadrado. «En mi caso tengo seis metros y medio y pago $65.00 pesos, y a fines de 2017 aporté 34 000 pesos en MN a la ONAT. 

«Los trabajadores nuestros están preocupados, pues los acusan de revender todo lo que no hay en las TRD, cuando muchas de esas cosas son importadas de otros países. Yo sé que no las pueden vender, pero eso ocurre en toda Cuba por igual. En ese sentido, creo se deben tomar decisiones que amplíen las posibilidades para el trabajo por cuenta propia», precisó.

Para Linet Pérez García, secretaria general del Sindicato de Comercio y Gastronomía en Villa Clara, hay que establecer diferencias entre las dos áreas.

«En Las Flores todo funciona mejor, aunque nos preocupa que el lugar está muy feo, sucio. Dijeron que se iba a mejorar cuando se traspasó a Comercio, pero no se ha hecho nada. Lleva así más de un año y eso genera indisciplinas.

Candonga Los Framboyanes, zona hospitalaria de Santa Clara.
En Los Framboyanes el hacinamiento es mayor y muchos de los kioscos obstaculizan la entrada a la Universidad de Ciencias Médicas. (Foto: Sadiel Mederos Bermúdez) 

«Los Framboyanes tiene otra situación. Inicialmente el trabajo sindical era igual que en Las Flores. Ahora, nadie se hace responsable de lo que allí sucede a diario».

El propio vicepresidente del Gobierno en Santa Clara, Osmani García López, precisó que en Los Framboyanes hubo antes un administrador. «Eso ocurrió cuando pertenecía a Comunales, pero en 2016 el área se le entregó al Grupo Empresarial de Comercio. Al final no le pusieron administrador y todo quedó igual. Se hicieron algunas acciones, mas el asunto se detuvo y así continúa hasta ahora». 

La historia del problema

En un inicio, donde radica hoy Las Flores hubo un organopónico dedicado al cultivo de flores, de ahí el nombre que hereda. Mientras, el área de Los Framboyanes ocupó un parquecito aledaño a la Universidad de Ciencias Médicas y adoptó la denominación por esos frondosos árboles que distinguen el lugar. 

Condonga en zona hospitaria de Santa Clara.
Venta de artículos en candonga de Santa Clara.
A pesar de los altos precios y la reventa de artículos, la afluencia de la población es casi permanente en esos lugares, dado el déficit de productos existente en las TRD. (Fotos: Sadiel Mederos Bermúdez)
 

Con la ampliación del trabajo por cuenta propia (TCP) a partir de 2009 y, sobre todo, con la aprobación de las resoluciones 41 y 42 de 2013, del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), que norman atribuciones, deberes y derechos, y alcance de la actividad no estatal, aparece la posibilidad de que los consejos de la administración municipales (CAM) aprueben las áreas comunes de sus respectivos territorios.

De ese entonces a la fecha, en cada uno de los 13 municipios villaclareños fueron surgiendo y aprobándose lugares similares, hasta llegar a los 53 que funcionan hoy.

En los últimos años se han sucedido varios intentos por ordenar y regular la actividad, pero no siempre se obtuvieron los resultados esperados. Incluso, estos trabajadores no estatales mostraron su inconformidad al argumentar que ven vulnerados sus intereses, fundamentalmente cuando se les prohibió revender productos de las cadenas de tienda o aquellos que son importados.

En junio de 2016, una información publicada por Vanguardia con el título «Nuevas disposiciones en Santa Clara para el trabajo por cuenta propia», explicitaba algunas de las acciones a acometer en la cabecera provincial en pos de regular la actividad, y citaba declaraciones del entonces vicepresidente del Consejo de la Administración Municipal, Jesús Manuel Sánchez Villalobos: 

«En este minuto, se trabaja en el área común Las Flores, luego de su traspaso al Grupo Empresarial de Comercio. Algunas de las medidas emergentes radican en la determinación del alcance de las actividades por cuenta propia que allí se ejercen, dada la explosión de kioscos dedicados a la reventa de artículos de las Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD)». 

Un año más tarde, en un comentario publicado en la página 2 del semanario provincial —edición del 17 de junio de 2017—titulado «Contra el desorden», el periodista describía la situación. 

En Villa Clara funcionan 53 áreas comunes para el ejercicio del trabajo por cuenta propia.

«Allí, en esos espacios para los cuentapropistas, todavía no se le ha puesto el cascabel al gato, pues predominan manifestaciones de ilegalidades e indisciplinas que conspiran contra su buen funcionamiento y son objeto permanente de descontento popular. Hoy el foco rojo de la provincia está en varias de las áreas comunes de Santa Clara, con mayores incidencias en las llamadas candongas de Los Framboyanes y Las Flores. La primera, sin administrador siquiera, muestra un hacinamiento y un desorden desconcertantes; y la segunda, aunque realiza una necesaria función social para quienes asisten o tienen un enfermo en los hospitales cercanos, por la variedad de alimentos, mezcla indiscriminadamente otras actividades no siempre bien fiscalizadas y violatorias del alcance de las patentes de los trabajadores por cuenta propia que allí trabajan. Se suma la presencia en ambas de un buen número de vendedores ilegales».

El 1º. de agosto de 2017 fue paralizado a nivel de país el otorgamiento de autorizaciones a 27 actividades del TCP. En la nota publicada se aclaraba su temporalidad, hasta que concluyera el perfeccionamiento de esta modalidad no estatal de trabajo.

Mientras, en Los Framboyanes y Las Flores, como en la pelota, el asunto de las irregularidades pica y se extiende. 

El otro lado de la moneda 

Las autoridades que encabezan los organismos que tienen que ver con estas áreas comunes ofrecen opiniones diversas.

Reventa de artículos importados o de la red comercial en candonga de Santa Clara.
La violación del alcance de la actividad constituye la indisciplina más recurrente en ambas áreas comunes. (Foto: Cortesía de un entrevistado)

La especialista de Empleo de la Dirección Provincial del MTSS, Yunia Abreu Torres, aclara que el alcance de cada actividad está bien normado y «se viola constantemente, pues la Resolución 42 prohíbe la venta de productos importados o adquiridos en la red de establecimientos comerciales, y estos están a la vista en estos puestos de venta».

El vicepresidente del Gobierno santaclareño explica que la nueva norma que estudia el país para regular el alcance del TCP y, por tanto, eliminar las «distorsiones» que han proliferado con el tiempo, permitirá terminar con el «invento».

De la Resolución No. 42 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social
(22 de agosto de 2013)
No. Actividad Descripción del alcance
72 Modista o sastre. Confecciona, arregla y transforma ropas, realiza trabajos simples y complejos de sastrería y costura a la medida. No incluye la comercialización de ropa de fabricación industrial o importada.
89 Productor o vendedor de artículos varios de uso en el hogar. Confecciona y comercializa artículos de uso doméstico, utilitarios u ornamentales, producidos por el u otro trabajador por cuenta propia. No incluye artículos adquiridos en la red minorista o importados (efectos electrodomésticos, muebles, ropa y calzado, entre otros).

El Dr. Alberto Martínez Torres, jefe del Departamento de Higiene de los Alimentos y Nutrición del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología de Villa Clara, también coincide en que resulta necesario mantener los puestos para la venta de alimentos, pero recalca en que no existen allí las condiciones sanitarias adecuadas.

«Las candongas resuelven un problema, pero eso no significa que tengan que funcionar bajo esas dificultades. Afortunadamente no ha existido un brote epidémico, pero sí existen las condiciones para que se produzca».

—Y si no tienen condiciones, ¿por qué funcionan? ¿Con qué licencias? 

Salud Pública no está autorizada a imponerles multas a los trabajadores por cuenta propia.

—No existe una licencia sanitaria para la comercialización en esos puntos. De hecho, nunca hemos dado una licencia para un área de comercialización. Las modalidades de licencias sanitarias previstas por la ley están para los puntos de venta. O sea, los solicitantes las han recibido, pero no para esa área, sino para un punto de venta. Luego, por decisión del Gobierno, se aprobaron ambas áreas comunes, por lo que algunos de los que ya tienen su licencia las utilizan para trabajar allí, aunque se les otorgaran para ejercer en otro tipo de lugar. 

«Para que un trabajador por cuenta propia obtenga su licencia, necesita garantizar un número de especificaciones y regulaciones que establece la Resolución Ministerial 240 del Ministro de Salud Pública, por ejemplo, la calidad del agua corriente, el manejo responsable de los residuales, el expendio de un tipo de producto autorizado, con almacenamiento en frío, sin posibilidades de contaminación cruzada o ambiental…

«Sin embargo, las candongas han crecido y las personas invirtieron allí sin que hubiese un proyecto, una microlocalización. Construyen encima de una fosa, y cuando llegan los inspectores y les dicen que no pueden continuar, la reacción es muy fuerte», asegura.

Explica el doctor que la búsqueda de una solución para esta problemática ha transitado por diferentes fases. 

Candonga de la zona hospitalaria de Villa Clara.
(Foto: Sadiel Mederos Bermúdez)

«En un momento determinado pasamos por allí, se retiraron un grupo de licencias sanitarias en el área de Las Flores y luego, por decisión gubernamental, tuvimos que entregarlas de nuevo. Hoy la mayoría de las licencias están vencidas, mas no las hemos renovado, esperando una solución definitiva. 

«Además, Salud Pública no está autorizada a imponerles multas a los trabajadores por cuenta propia, solo pueden hacerlo la Dirección Integral de Supervisión (DIS) y la Policía Nacional Revolucionaria (PNR). Nosotros podemos paralizarles el servicio y retirarles la licencia sanitaria, pero la mayoría de ellos no la tienen.

«Sin embargo, las reacciones hacia nosotros resultan preocupantes. Cuando nuestros inspectores han entrado, han enfrentado  dificultades de todo tipo; incluso, agresiones». 

¿Se puede enderezar lo que nace torcido? 

Candongas en Santa Clara, árbol que nace torcido...Para Digna Morales, directora del Grupo Empresarial del Comercio en Villa Clara, el asunto resulta muy complejo, y, en el caso de Los Framboyanes, asegura: «Si designo un administrador y cobro el espacio, estaría legalizando ilegalidades».

La funcionaria recuerda que en 2015 el sindicato de ambas áreas comunes, pero principalmente de Las Flores, solicitó que los atendiera el Comercio. 

«En un momento determinado el Consejo de la Administración Provincial tomó el acuerdo de traspasarnos las áreas y teníamos la convicción de que realmente podíamos resolver el problema, sobre todo, en lo referente a la atención al personal.

«Hicimos una reunión con todos los trabajadores de Las Flores en la que les explicamos cuál era la línea a seguir. Finalmente logramos poner una administración y organizar más o menos el lugar, pero hicimos también promesas que nunca pudimos cumplir. En mi criterio personal, sentí que había mentido.

«A Los Framboyanes decidimos no entrar. Cuando les cobráramos el espacio y pusiéramos allí un administrador, habría que convivir con irregularidades que hacía rato estaban y que nadie de los facultados para hacerlo había eliminado».

Y es que la solución tiene que ser, necesariamente, multisectorial. No se trata de tirar el sofá por la ventana o dejarlo ahí, a la vista de todos, porque no se sabe qué hacer con él.

«Y es que la solución tiene que ser, necesariamente, multisectorial».

Ahora, cuando ya se ha llegado al extremo de dejar hacer, el reto está en hallar una salida favorable para todos los implicados, en la que habrán de primar la disciplina y el apego a la ley.

En este caso, quizás el viejo refrán no deba aplicarse ineludiblemente. Aunque en las candongas hoy predominen el descontrol y la ilegalidad, el esfuerzo conjunto de todos, incluidos el Gobierno y los trabajadores por cuenta propia, podría enderezar el tronco para que comience a crecer en línea recta. 

Se han publicado 14 comentarios

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  • gilberto

    la candonga es una valvula de escape para muchos ,pero un control seria bueno , demasiado descontrol ,espero q' algun dia llegen esos famosos kioskos dar un poco de belleza al lugar no es para mal y la higiene es muy importante q' alli estamos lejos de esa palabra.

  • pedro

    es mejor existan esas candongas pero controladas y pagando impuestos,,,,,a que se prohiban como siempre pasa y despues siga la venta ilegal,,,,,,,,es muy cierto la gente alli compra lo que escasea en el mercado oficial,,,,,que tambien es caro,,,,,,, si no miren en la habana las nuevas tiendas del corte ingles y otras como el pedregal con productos mexicanos,,,,,,,son del estado y son carisimassssssssss

  • jorge

    mas de lo mismo, el origen de todo este desorden esta al haberse otorgado licencias, por momentos en la entrevista parece como que estan justificando lo mal hecho, y con eso de que pagan el dia de la patria, la cuota y hacen donaciones de sangre quieren ponerle un velo a todo ese relajo, nada que le dieron ala y ahora no saben como cortarla, hace un tiempo dieron la oportunidad de liquidar sus inventarios y que se podia vender nada mas y .... paso el tiempo (no mucho) y volvio el relajo y nadie hizo nada, esa parte de los hospitales, es una falta de respeto al entorno hospitalario y de ciencias medicas, caballo, candongas, vendedores sin licencia, y todavia se jacta la cra de decir que no ha habido enfermedades, de milagro ! porque vender productos comestibles al lado de los caballos,,, particularmente no consumo en los lugares abiertos porque todo esta polvoreado de estiercol de caballo, si lo estamos respirando, !!!
    los comentarios que se oyen sobre las candongas .... si quieres comprar hasta un avion ve a la candonga del hospital,,,, que significa eso!! saquen sus propias conclusiones.
    pero como siempre que tengo oportunidad digo esto,. LOS QUE PUEDEN HACER ALGO, NO HACEN NADA.
    espero lo publiquen

  • Ruffini

    En La Habana también se publicaron artículos periodísticos en contra de las candongas... Esto parece una campaña en contra de esos lugares.

  • Narciso

    Estimado Ruffini: no creo sea contra los lugares, sino contra lo que allí sucede, pues allí pasan demasiadas cosas ilegales, lo que el reportaje refleja. Coincido con Pedro y Gilberto de que es mejor que existan a quitarlas, pero con control y pagando los impuestos.
    Saludos y gracias por comentar

  • la_esquina_del_home

    el gobierno de esta provincia a tenido mucha rsponsabilidad con muchas indisciplinas que ocurren en Villa Clara, solo al irrespetar una desición de inspectores de cualquier entidad estan constribuyendo a el caos social, eso ha pasado con carretones, candongas, motonetas y muchas mas..... mi pregunta es pq el gobierno le da marcha a tras a una medida impuesta con razón por un organismo competente ????.
    Solo encuentro dos razones:
    Una: miedo a una exploción social , no creo sea las mas importante, pq aqui se han tomado medidas drasticas cdo ha sido necesario.
    Dos: Comprometimiento, y creo por ahi esta la mas importante, y no me refiero solo al compremetimiento de dinero y ganancias, me refiero al compremetimiento moral, al dejarse engañar con que pagan sindicato, y MTT , y esas cosas q es a vista de todos una escaramusa que usan para tratar de legalizar entre comillas su actividad ilisita, por eso veo muy inteligente la actitud de Digna Morales en no poner administardor ni cobrar espacio en Los framboyanes.

  • JR

    CERCA DE UN 99% DE LAS MERCANCÍAS Q AHÍ SE VENDEN SON IMPORTADAS CON CARÁCTER COMERCIAL DEL EXTERIOR, O ACAPARADAS DE LAS TIENDAS MINORISTAS DEL PAÍS O ROBADAS DE EMPRESAS ESTATALES. LA MAYORIA DE LOS QUISCOS PERTENECEN A MUY POCAS PERSONAS, LOS CUALES TIENEN EL MONOPOLIO DE LA REVENTA EN LA PROVINCIA, Y LO PEOR DE TODO ES QUE ESTAS COSAS LA SABE TODO EL MUNDO Y LO DEJAN SER.

  • jorge

    coincido con la esquina del home ( que volvemos a coindiir en comentarios) al parecer hay temor de las autoridades competentes que haya una explosion, solo con recordar cuando el gobierno dijo en estos medios de prensa que iban a retirar los carretones de las inmediaciones de los hospitales !! los sacaron??? claro que no, ahi siguen, lo mismo pasa con la candonga, no hay inspector capaz de poner una multa ahi, solo de entrar y mirar, yo veo mal ambiente como una mafia, los negociantes en motorina, con cargas, la forma de hablar, seguro que si los inspectores no entran con los boinas negras o especiales !! ademas los inspectores deben tener el temor a represalia de estas negociantes.

  • Dr. José Luis Aparicio Suárez

    En relación con la urbanidad, no son pocos los decisores que se distancian del sentido común. Me referiré, brevemente, a un mal ejemplo de micro localización de las llamadas candongas, donde suelen venderse, a precios altos, productos que se expenden primariamente en las tiendas recaudadoras de divisas o en la red de comercio estatal. La moda en Santa Clara es situar estos establecimientos de cuentapropistas al lado de hospitales y la prestigiosa Universidad de Ciencias Médicas, creando un ambiente malsano e insalubre, de molestos pregones, pésima higiene y favorecedor de vectores, obstáculos al paso peatonal, la vialidad y el parqueo del transporte, incluido el sanitario. El mal gusto y la insensatez afectan la urbanidad, la Higiene, los procesos asistenciales, docentes e investigativos. Tales efectos negativos los sufren pacientes, familiares y trabajadores de las instituciones; así como quienes viven cerca. Es posible hallar mejores lugares, más adecuados y confortables, para vendedores y clientes. Hasta ahora parecen sordos e invidentes quienes están llamados a resolver este serio problema. Los invitamos a actuar con celeridad, energía y candor. Créanme, hoy nuestro entorno deviene candonga.

  • el callao

    RESPECTO AL HOSPITAL,
    ¿COMO ESTA SU CAFETERIA?
    NO PUEDEN ARRENDARSELA A ALGUIEN O A UNA EMPRESA(PALMARES-CIMEX) Y ASI LOS ACOMPAÑANTES SE SIENTEN MAS RESPALDADOS CON LOS ALIMENTOS PARA LOS ENFERMOS Y PARA ELLOS Y DIGO LO BASICO (JUGOS-AGUA- REFRESCOS-CONFITURAS-CAFE-HELADO BOCADITOS)Y ASI SE EVITA ADEMAS LA ENTRADAS Y SALIDAS A VECES INNECESARIAS DEL CENTRO DE LOS ACOMPAÑANTES.
    ACASO ES DIFICIL MANTENER UNA PRIORIDAD EN LOS SUMINISTROS DE ESTOS LUGARES.SERIA MAS DIFICIL DESDE ALLI VENDERLE A LOS CANDONGUEROS COMO LO HACEN OTROS QUIOSKOS.
    Y ESTOY SEGURO QUE EN CUANTO A RECAUDACION NO VAN A TENER PROBLEMAS .
    HOY MISMO LE ESCRIBO A ABEL FALCON PARA QUE TENGAS PRESENTE ESTAS VARIANTES Y LA PUBLIQUE DE FORMA MAS ABIERTA..


  • LaYo

    Y donde está el partido.....???? la verdad es que esta ciudad da asco, da pena, da verguenza; no hay alumbrado público, no hay calles, las tuberías de agua rotas y se pierde el 70% de la misma, en fin para que seguir hablando...para mi está en el mal gobierno, como decía la_esquina_del_home miedo y/o comprometimiento y los trabajadores aguantando. Hoy mismo fui a comprar unas velas de las que se deben vender en las tiendas de MN del estado y ahí estaban a 10.00mn, sin embargo no las encuentras en otro lugar porque ya las acapararon. Es más otro cuento similar y que al final siempre los pobladores estamos desinformados: ahora a mi casa (vivo en Santa Clara) está afluyendo un señor que dice ser de acueducto cobrando el agua de los primeros meses del año 2017...y entonces como quedo yo....candonga, corrupción...."la Habana no aguanta más"

  • mariaab

    Bueno me voy a referir a la candonga que mas visito porque paso a diario por ahi, en varias ocasiones he querido manifestarle a la muchacha que vende bocaditos de carne de cerdo que por favor al menos los tape con un nylon por encima o algo pues al pasar tanto personal por ahi, se pueden contaminar, con pelos, saliva de la gente y moscas es mas no me he podido comer un bocadito desde que veo como ripean la carne con las manos sin guantes ni nada de verdad que es un asco, creo que si se deben adoptar medidas sanitarias. En cuanto a lo que se vende si el estado no tiene para ofertar y no admite que se vendan ahí necesidades al puebnlo entonces que pudiera pasar ni la chiva ni los 5 pesos en eso se deben tolmar medidas para que los productos no sean desviados pero al menos dejarlos vender eso de verdad resuelve mucho.

  • El santaclareño

    Esto me parece haberlo vivido ya en los programas de "CUBA DICE" este reporteaje como al que me refiero de ejemplo exponen todas las deficiencias, problemas, dificultades de esta situacion. Lo que sucede es que siempre se queda en un buen reportaje o cronica. Cuando comezara a realizarse "CUBA HACE" para ver los problemas solucionados. Es como si lo conocieran pero las autoridades son incapaces de hacer nada.

  • klau

    Mi papá tiene cáncer y por lo que tengo que estar en el Hospital Viejo de Santa Clara dos fines de semana al mes, en donde he visto como venden los dependientes del merendero interno del hospital los refrescos enlatodos de 10 cup en grandes cantidades a personas que vienen tarde en la noche con mochilas para cargar, sin embargo cuando he nesecitado no lo he podido comprar pq te dicen que "no hay" y he tenido que pagarlo a los cuenta propistas que estan a las afueras que siempre tienen a 15 cup.