Para que la institucionalidad se fortalezca

El Proyecto de Constitución ha movilizado a millones de cubanos. Los fundamentos económicos que propone resultan clave para predeterminar el modelo de sociedad futura al que aspiramos.

Reforma Constitucional
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La base económica determina, en última instancia, la superestructura. Una verdad clásica del marxismo que todos conocemos; aunque no siempre la experiencia histórica nos prueba su exacta aplicación en la práctica socialista.

Por eso, al discutirse el Proyecto de Constitución, que nos determina el presente y, sobre todo, el futuro de la sociedad que aspiramos, no son pocas las preocupaciones de los villaclareños y cubanos acerca del Título II: Fundamentos económicos, pues de ahí dimanará el rumbo de la nación.

Cubanos
De las discusiones y propuestas que genere el análisis del proyecto de Constitución no solo depende el futuro a mediano y corto plazo de los cubanos, sino la supervivencia misma de la sociedad a la que se aspira. (Foto tomada de Internet)

Los asuntos relacionados con el reconocimiento de la propiedad privada, la regulación estatal para que no exista la concentración de la propiedad, el rol que deberá desempeñar la empresa estatal socialista, y la preservación de los límites compatibles con los valores socialistas de equidad y justicia social, han estado en el centro del debate popular.

Discusiones francas y sin cortapisas, que, como afirmara el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en su reciente visita a nuestra provincia, hacen valer nuestra democracia y demuestran que el verdadero constituyente es el pueblo.

Dos expertos en los temas de economía y derecho: Mario Carbonell Hernández, máster en Desarrollo Económico y director de la Delegación Territorial de la Cámara de Comercio, y el abogado Pedro Pablo González Martínez, profesor adjunto de Derecho Económico en la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas, opinan sobre estos vitales asuntos, y ayudan a esclarecer dudas y lógicas preocupaciones.

 Socialismo vs. Propiedad Privada

Mario Carbonell: «Para entender la Constitución y sus fundamentos económicos hay que ir de manera obligada a los Lineamientos y a la Conceptualización del modelo económico de desarrollo socialista.

Mario Carbonell
Mario Carbonell. (Foto: Narciso Fernández Ramírez)

«El socialismo se construye de una manera. ¿Cómo se construye? Es un camino a lo desconocido. Los chinos están construyendo su socialismo; los vietnamitas, igual. Los coreanos, con su Idea Zuche, y nosotros estamos tratando de teorizar qué queremos como socialismo. Eso está en la Conceptualización, la teoría del socialismo cubano aplicado a nuestras condiciones. Y el proyecto de Constitución parte de ahí.

«¿Es verdad que tenemos socialismo? No. Verdad es que no tenemos capitalismo. Estamos en los primeros momentos de la etapa de tránsito hacia el socialismo definida por Lenin. Cierto que tenemos una sociedad mucho más justa que la capitalista; pero el mismo hecho de que no se pueda reproducir económicamente, no se pueda desarrollar como quiere, pues somos un país bloqueado y tercermundista, hace muy complicada la construcción socialista.

«Cuando se proclamó la Constitución de 1976 no habían transcurrido ni diez años de las intervenciones de 1968, esas que eliminaron todo vestigio de propiedad privada en Cuba. Y que el actual proyecto constitucional reconozca la propiedad privada y aquella no, no me dice que esta sea menos socialista que la aún vigente.

«La de 1976 idealizó un socialismo de futuro que no se sabía cómo iba a ser. La de hoy, que se discute con el pueblo, está más sobre la realidad del mundo en que se vive y de Cuba en ese contexto. Además, tiene en cuenta conceptos claros, como que el socialismo no puede superar al capitalismo mientras tenga atadas las fuerzas productivas.

«Hace falta el sector privado para desarrollar muchas cosas que el Estado, por múltiples causas, no ha podido resolver. Por tanto, reconociendo la propiedad privada, estamos tratando de involucrar un sector que no teníamos y que hemos ido creando para dinamizar el desarrollo de las fuerzas productivas.

«En el proyecto constitucional sigue predominando la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción, entendida en Cuba como propiedad estatal, lo que está muy bien como principio conceptual. Aunque llevarlo a la práctica resulte complicado, pues el grueso de los activos productivos del país está obsoleto y rezagado respecto al nivel de la tecnología en el mundo, y esto ha influido en la capacidad de la economía nacional de generar el suficiente ahorro interno.

«De ahí que el Estado promueva y brinde garantías a la inversión extranjera para que se añada al capital que tenemos, y que el nuestro posea un componente más moderno en tecnología y resulte más productivo.

Empresa Estatal Socialista
Caricatura de Martirena

«Corresponde crear la suficiente capacidad de acumulación del sistema de la propiedad estatal para que sea capaz de acelerar la marcha en los procesos inversionistas, que son los que hacen que crezca y se desarrolle un país; de ahí la necesidad de asegurar la eficiencia de la empresa socialista».

Pedro Pablo González: «El nuevo Proyecto de Constitución es el inicio de una revolución en el derecho en Cuba. Ella sola no lo es en sí misma, pero detrás de esa Constitución deben actualizarse no menos de 50 instrumentos legales, como la Ley de Empresa, la Ley de Insolvencia Empresarial, la legislación sobre la regulación de la competencia, ya que el Estado reconoce al mercado, y muchos otros. La Constitución define principios y luego las demás leyes los aplican.

«La nueva Constitución mantiene la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción, pero es más avanzada que la de 1976, ya que reconoce la propiedad de las cooperativas en general, sin la distinción de si son o no agropecuarias. También, reconoce la llamada propiedad mixta; incluso, tiene un enfoque más abarcador e innovador que en la conceptualización del Modelo de desarrollo económico y social, porque da opciones de propiedad mixta de una empresa extranjera con una cooperativa no agropecuaria y hasta con una entidad privada.

«Un acierto del proyecto es la forma en que regula a la empresa estatal socialista, que va a seguir siendo la predominante. Hay un dicho que dice: «Dime con quién andas y te diré quién eres»; si aplicáramos esto al campo jurídico, sería: Dime qué tipo de propiedad mayoritariamente tienes y te diré qué tipo de sociedad quieres. Si la propiedad que prima dejamos que sea la privada, más tarde o más temprano esa base económica va a modificar la superestructura. Eso es marxismo elemental y se dará al traste con la obra de la Revolución.

«Por ende, es importante mantener la propiedad socialista sobre los medios fundamentales de producción, y, por encima de todas las cosas, hacer que esa propiedad socialista sea administrada de una forma efectiva, eficaz y eficiente. Y en ese sentido, urge también modificar la forma en que está diseñado el actuar de la empresa estatal socialista.

«Como profesor de Derecho Económico digo que el marxismo sigue vigente, y lo que debe velarse por parte del Partido y el Gobierno es que los medios fundamentales sigan en manos del Estado y sean administrados de manera eficiente. Y los que no estén en manos del Estado, contribuyan al logro de los fines de la sociedad socialista.

«El éxito de la empresa socialista estará en que gocen de mayor autonomía y que sean eficientes empresas públicas socialistas del pueblo, su verdadero dueño».

Concentración de la propiedad vs. Equidad y Justicia

Mario Carbonell: «El cómo controlar las magnitudes de la concentración de la propiedad es bien complicado. Una vía para ese control pudiera ser el sistema impositivo, semejante al sistema de los países nórdicos, donde el que más gana es el que más paga. Serán necesarias normas complementarias que la Constitución no puede determinar. 

«Queda el reto de fortalecer la empresa estatal socialista en busca de lograr esos principios reales de equidad y justicia social».

«Es necesario estimular la inversión de capitales en el país con mente abierta, pero cuidando siempre el principio de equidad e igualdad propios del socialismo. Hay que evitar que la riqueza se vaya del país al extranjero. Limitar es muy complejo, pero necesario.

«La esencia está en que la concentración del control en manos del Estado no restrinja el desarrollo de la propiedad privada. Nosotros queremos lo más justo y garantizar la construcción del socialismo que deseamos; mas es un camino lleno de riesgos y retos para el país.

«Como define la Conceptualización, hay que canalizar las potencialidades productivas que los actores económicos de carácter privado pueden aportar al desarrollo socioeconómico del país, pero siendo un elemento complementario, facilitador del bienestar que aspiramos, sin sobredimensionar la propiedad privada».

Pedro Pablo González
Pedro Pablo González. (Foto: Narciso Fernández Ramírez)

Pedro Pablo González: «El reconocimiento constitucional de la propiedad privada, las propuestas de regular la no concentración de la propiedad y preservar los principios de equidad y justicia social conllevan, o van a conllevar, el cambio de múltiples instrumentos legales y a proponer nuevas leyes, incluida una ley de insolvencia, para si una de esas formas privadas cae en quiebra o suspensión de pago.

«Si usted tiene un vehículo y lo usa sin fines de lucro es una propiedad personal, pero desde que usted lo utiliza para pasaje, pasa a ser propiedad privada, e igual sucede con la vivienda. La diferencia entre propiedad personal y privada tendrá trascendencia jurídica, sobre todo, a la hora de responder por las obligaciones que se incurran por esas personas, ya sea trabajador por cuenta propia (TCP) o de micro y mediana empresa, que a eso llegaremos.

«Si hay obligaciones incumplidas, sea por quiebra u otra causa de insolvencia, se deberá responder con esos bienes ante el Estado y pudiera ser embargada la casa o el carro que se emplea para obtener ganancias.

«Queda el reto de fortalecer la empresa estatal socialista en busca de lograr esos principios reales de equidad y justicia social. El diputado Agustín Lage, en una sesión del Parlamento, pidió hablar más de la empresa estatal socialista porque, y dijo: “El éxito de ella será el éxito del socialismo, y punto”.

«Si dicha empresa socialista no es eficiente, la economía no lo será. No será el cuentapropismo el que sacará adelante el país».

El debate continúa. Se ha venido cumpliendo la solicitud hecha por el general de Ejército Raúl Castro, el 26 de julio en Santiago de Cuba, de que el actual Proyecto de Constitución requiere ser reformado con el propósito de incluir las transformaciones llevadas a cabo tras la implementación de los acuerdos del Sexto y el Séptimo Congresos del Partido.

El país vive un trascendental proceso democrático, y se ha logrado la participación activa y consciente del pueblo, aseguró el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez: «Con todas nuestras carencias, necesidades y fallos, superamos las adversidades económicas y vamos por más. Es lo que buscamos con la Reforma de la Constitución, obligada a actualizarse para que la institucionalidad se fortalezca».

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