Límites de una controversia histórica

Con la reciente restauración de la Farmacia «Campa», en Santa Clara, surgió una polémica. Aquí unos apuntes.

Farmacia Campa de Santa Clara
En la fachada, sobre la entrada principal del inmueble, se aprecia el rótulo identificativo del propietario antiguo de la farmacia. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Visto: 1973

Murmullos originó un «¡descubrimiento!» no verificado con exactitud en la expresión cultural e histórica de la ciudad. Todo infiere a ¿creer? en el hallazgo de restauradores. Sin embargo,  S y Z trazan engañifas cuando observamos «DrF ALVARES DE LA CAMPA» sin la debida revisión crítica de la epigrafía, y su análisis de lectura en inscripciones a relieve.

La carencia de fotografías de ese momento inicial impide una explicación real y exacta del montaje que, con o sin error gráfico, eliminó el rótulo identificativo del propietario antiguo de la farmacia radicada en las calles Luis Estévez e Independencia, en Santa Clara. No hay evidencia de cuánto tiempo estuvo instalado el entuerto a la Z. La ausencia de imagen y de notas de prensa, no resultan óbices, como el litterae spuriae, del acta falsa del desciframiento, para verificar otras aristas auxiliadoras de autenticación.

Nombre de Federico Álvarez de la Campa en directorio telefónico y relación de concejales.
En una relación de procuradores de la ciudad y en el directorio telefónico aparece el apellido Álvarez de la Campa, pero en el relieve de la farmacia santaclareña que lleva su nombre se lee Álvares de la Campa. (Fotocopias: Luis Machado Ordetx)

Lo cierto es que, sin ser experto paleógrafo, el terminal de «Álvarez» que concluye una parte del apellido compuesto, tiene en todos los registros Z y no S. Hay quien cree, incluso, en los posibles deslices de las Actas Capitulares del Cabildo de Santa Clara de aquellos primeros años del pasado siglo donde asoma Álvarez de la Campa en reiteradas ocasiones. Todo puede ocurrir en el dislate ortográfico de un escribano, pero da la coincidencia que siempre está recogido de manera uniforme al referirse a Federico, el Concejal, también el propietario del establecimiento, y a su vez Procurador y Catedrático del Instituto de Segunda Enseñanza.

Al no verificar la historia, por carencia de búsqueda en documentos, se cae en el campo de la arbitrariedad y el subjetivismo. Y en la mirada infiel. 

Nombramiento de concejal de Federico Álvarez de la Campa.
Fragmento del documento de nombramiento como concejal de Federico Álvarez de la Cmpa. (Fotocopia: Luis Machado Ordetx)

 

Acta de solicitud de renuncia al cargo de concejal de Federico Álvarez de la Campa.
Acta de solicitud de renuncia al cargo de concejal de Federico Álvarez de la Campa. (Fotocopia: Luis Machado Ordetx)

En las Actas se plantea que en octubre de 1899 está advertido Federico Álvarez de la Campa para ocupar una plaza vacante como Concejal del Ayuntamiento. En marzo del siguiente año solicita liberación del cargo —no aceptada—, al figurar como «Catedrático» del Instituto de la localidad, y siete años después en igual mes incluyen una notificación que obligó a la farmacia a transformaciones constructivas.

Dice el texto: «Se dio lectura a un escrito, fecha doce del que cursa, del Sr. Arquitecto Maestro de Obras Municipales, en el que manifiesta que cumpliendo lo dispuesto por el Sr. Alcalde en escrito del seis del que cursa ha reconocido la casa, Independencia esquina a Luis Estévez, que ocupa la Farmacia del Ldo. Federico Álvarez de la Campa, habiendo encontrado que los marcos de casi todas las puertas y ventanas están podridos en la parte inferior y no ofrecen seguridad alguna; que el colgadizo interior hacia la medianera tiene el techo en muy mal estado, con el tablado y las viguetas podridas en muchos lugares, y la solera se sostiene mayormente por los puntales que ha sido necesario ponerle para apoyarla; y el estado del edificio requiere una reparación pronta, y general. El Ayuntamiento acordó que se notifique al Ldo. Sr. Federico Álvarez de la Campa como representante del Asilo Benéfico de Niños Pobres de Mayorca (Sic), dueño de dicha casa, para que procedan seguidamente a hacer las reparaciones que indica el Arquitecto Maestro de Obras Municipales y demanda dicha casa».   

Certificado de defunción de Federico Álvarez de la Campa y nota necrológica publicada en el periódico El Villareño.
Certificado de defunción de Federico Álvarez de la Campa y nota necrológica publicada en el periódico El Villareño. (Fotocopias: Luis Machaado Ordetx)

Nadie cambia una letra de su apellido en cuestiones relacionadas con derechos de propiedad (administrativos, de comercio, servicios, o bienestar económico, cultural e histórico), pues un resbalón conlleva a litigios posteriores. Toda la publicidad, incluso en Directorios Telefónicos, llevó por rúbrica Federico Álvarez de la Campa. Hasta el panteón (tramo 3 lote 274), en el cementerio local, hecho por sucesores del propietario original del expendio de medicamentos, no da opciones a posibles errores de confusión. Los certificados de nacimiento y defunción del Registro Civil de Esperanza (antes, y ahora en Ranchuelo),  y también de esta ciudad, respectivamente, de uno de los descendientes, Federico Álvarez de la Campa Piñeiro, y hasta la nota necrológica del periódico El Villareño (miércoles 26 de diciembre de 1956), tampoco ofrecen margen a dudas.

Tal es la razón que la escritura grabada y ¿descubierta? por los restauradores de la Farmacia «Campa» marca un artificio de letras, misterio hasta ahora, no acorde con la verdadera historia.

Se han publicado 5 comentarios

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  • tony villarreal

    aunque no vivo en cuba hace 24 años me enorgullece ver como la ciudada ha ido cambiando y se ve mucho mas linda , esto de la farmacia es un toque bien pensado , pero se deveria en estas calles aledañas un poquito de iluminacion el parque vidal quedo maravilloso y me imagino que cuando terminen la restuarion de lo que era el edificio del cine villa clara , sera todo perfecto , lo unico que esta fuera de color es lo que la escuela Osvaldo Herrera deverian buscarse colores por que ese Azul esta puñetero y que Bueno en las noches ese camion de la policia que se parquea por ahi que cambie de lugar y busque otro lugar que nose a el parque vidal

  • Nelson

    Definitivamente, irrespeto a la historia y falta de profesionalidad de los implicados en la restauración de esta farmacia. Y patrimonio?, no supevisó esto?

  • Jesús

    Con las pruebas presentadas, podemos dar por cierto el cambio de Z por S, desde que lo vi me llamó la atención, confío que tendrá solución. Estéticamente la reparación quedó muy bonita, pero, quiero aprovechar este espacio para poner en manos de quien tenga sentido común y vea lo desagradable que se ven las pantallas de luz fluorescente que han colocado en la parte superior y de frente a la calle. Las dependietes dicen que sin ellas no ven hacer los vales. Para ello quedó en el mismo mostrador un mueble con iliminación adecuada para tales efectos, pero bien, si fuera insuficiente, creo que al menos por un problema de estética se debieron colocar de espalda a la calle y de frente a las dependientes. Objetivamente estas pantallas de luz fluorescente rompen con el entorno creado en la nueva imágen de nuestra emblemática farmacia Campa. ¿Será válida mi opinión?.

  • Pedro Nolasco

    Hola Luis
    Muy bueno el artículo sobre la Farmacia. Y muy necesario dar continuidad a este tipo de trabajo, ahora que se está haciendo alguito con el patrimonio construido.
    ¿Donde se puede adquirir tu libro ¨Ciudades en pugna ?

    Saludos

    • luismo

      Amigo Pedro Noslasco, gracias por el comentario. De Ciudades en pugna tal vez pueda encontrar algún ejemplar en la librería Pepe Medina, en Sta Clara. Cualquier dificultad, de no aparecer allí, nos encontramos calle arriba-calle abajo. Saludos para usted.