Cuando los ángeles lloran

Las agresiones físicas, la negligencia, el abandono y el abuso sexual, resultan algunas de las tipicidades más frecuentes del maltrato infantil en la provincia de Villa Clara.

Cuba es signataria de la Convención sobre los Derechos del Niño, es decir, que la protección de los más pequeños constituye una prioridad estatal, refrendada en el sistema legislativo y en la carta magna. ( Foto: Carolina Vilches/Estudio 46)
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Que un niño de siete años anude una soga, la enrolle alrededor de su cuello y salte de un muro, parece un juego macabro, y no una decisión definitiva, de las que se toman en silencio. «Quería morirse», y quien escucha —con la garganta en un puño y la imagen del hijo propio nublándole los ojos—  solo espera que en algún punto de la entrevista le digan, al menos, que no lo deseaba en serio.

Que no lo hizo por fatiga y tristeza, por tanta hambre de cuerpo y de amor; no por el par de alcohólicos que lo engendraron para privarlo luego de dignidad y consuelo: no porque nadie lo amara.

Solo un niño «roto» podría anhelar el fin y propiciarlo por su propia mano. Solo un alma arruinada busca paz a los siete años. Y solo la Medicina o la Providencia saben por qué lo trajeron de vuelta a una vida donde pocos lo han querido.

Un intento suicida más en el 2019; el alarido de otro hijo degradado por el resentimiento y el abandono paternal.

Alánimo, Alánimo… ¿mandarlo a componer?

Al finalizar el pasado mes de abril, 47 niñas y 14 varones de entre 5 y 18 años de edad, habían ingresado en el servicio de Salud Mental del hospital pediátrico provincial José Luis Miranda por atentar contra sus vidas. Según las estadísticas ofrecidas a Vanguardia por el Departamento de Registros Médicos de dicha institución, el 93.6 % de las menores y el 64.2 % de los niños, ingirieron tabletas de diferentes tipos, hecho reiterado si lo comparamos con las cifras del 2018: un total de 229 intentos suicidas, de los cuales 223 utilizaron el mismo medio.

La Dra. Aimée Fournier Orizondo, especialista en I Grado en MGI y en Psiquiatría Infantil, ha sido testigo de uno de los fenómenos más lamentables de los que debe ocuparse la atención pediátrica, aunque su preocupación por el alza evidente de los intentos de suicidio estriba en las razones predisponentes en la mayoría de estos casos: problemas paterno-familiares y abusos sexuales.

Niña asustada
(Foto: Tomada de Internet)

«Actualmente, los comportamientos suicidas se han convertido en la causa más frecuente de ingreso en el servicio de Salud Mental, pero muchas veces el primer móvil, es decir, el argumento que alega el paciente, no resulta el verdadero.Tras el ingreso, comenzamos a estudiarlos hasta detectar la raíz del problema, la cual ubicamos, en la mayor parte de las ocasiones, a partir de conflictos familiares que actúan como factores desencadenantes de autoagresiones. De hecho, muchas veces lo hacen no por el deseo real de morir, sino como un llamado de atención en respuesta a problemas internos en los que el maltrato infantil subyace casi invariablemente». 

Al referirse al maltrato, ¿lo hace solo desde la perspectiva del daño físico? ¿Se manifiesta más en unas familias que en otras?

—Un dato interesante resulta que, a diferencia de lo que se ha establecido en el imaginario popular, el maltrato infantil se produce tanto al interior de las familias funcionales, como de las que no lo son, pues una de las formas más reiteradas en los últimos años toma cuerpo en el distanciamiento entre padres e hijos, y la tendencia a delegar la crianza, el cuidado y la educación en abuelos, tíos e, incluso, en personas vinculadas a la familia, que no siempre saben, o no pueden cumplir bien con tal responsabilidad.

«La emigración formal e informal, las misiones internacionalistas y la propensión a priorizar la economía para suplir las carencias básicas del hogar, han desembocado en que algunos niños y adolescentes se sientan minimizados, solos, y su reacción natural se manifestará en síntomas que van desde la depresión, la apatía, y la tristeza, hasta el deseo de morir. El intento suicida constituye para ellos una salida viable. Sin embargo, lo que pocos conocen es que dicha respuesta tiene como origen un tipo de maltrato conocido como negligencia o abandono, que también resulta punible por la ley cubana».

¿Cómo aplica la negligencia para los casos de abuso sexual?

—Casi por norma, los victimarios en las violaciones y los hechos de abuso lascivo y ultraje, son amigos o vecinos cercanos al núcleo; a veces, familiares consanguíneos o personas con las que conviven porque están casados con abuelas, tías, hermanas, etc.

«Si a ello le sumamos que muchos padres desatienden a sus hijos o se los confían a otros, no siempre aptos o atentos, durante la mayor parte del tiempo, no resulta muy difícil suponer que a la sombra de los descuidos y el exceso de confianza, se puedan cometer actos tan repudiables».

El Artículo 86 del Capítulo III (Las Familias) de la Constitución de la República de Cuba refrendada el pasado 24 de febrero, declara que las niñas, niños y adolescentes, desde su especial condición de personas en desarrollo, «son protegidos contra todo tipo de violencia».

La ley Nro. 1289 Código de Familia, expresa en el Capítulo II (De las relaciones entre padres e hijos) —Sección Primera, Artículo 85—, que la Patria Potestad comprende, entre los deberes y derechos de los padres, tener a los hijos bajo su guarda y cuidado, velar por su salud, atender su educación, dirigir su formación cívica, proveer y satisfacer las necesidades y garantizarles un ambiente seguro.   

El Código Penal cubano también consigna la protección de los más vulnerables en el Título XI (Contra el normal desarrollo de la Infancia y la juventud) —Capítulo III, Sección Segunda, Artículo 315.1 (Otros actos contrarios al normal desarrollo del menor)— en el cual establece que «El que no atienda o descuide la educación, manutención o asistencia de una persona menor de edad que tenga bajo su potestad o guarda y cuidado, incurre en sanción de privación de libertad de tres meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas o ambas».

Sin embargo, para el Dr. Yandry Alfonso Chang, subdirector del «José Luis Miranda», el rol paternal y familiar se ha resquebrajado hasta el punto de desvirtuar la condición tradicionalmente protectora del entorno hogareño.

Niño maltratado
(Foto: Tomada de Internet)

«El incremento de la accidentalidad dentro de las casas nos alarma sobremanera, pues ya no solo recibimos los casos típicos de caídas e ingestión de sustancias tóxicas: hoy, la negligencia familiar se ha convertido en el factor más influyente en las estadísticas de morbilidad pediátrica.

«A mediados de febrero comenzamos a notar un alza en los accidentes en el hogar, con el agravante de que fueron más críticos de lo común. Un niño de un año cayó dentro de una cubeta con agua y quedó con daño neurológico permanente; a una bebé de seis meses le dieron a  tomar cloro por agua; recibimos a un lactante de cinco meses deshidratado y al borde de la muerte, después de que la madre violara el esquema de lactación y lo alimentara con arroz, frijoles y mortadella, y los pacientes que se intoxican con fármacos, kerosene, sosa cáustica, insecticidas y otras muchas sustancias venenosas, son historias diarias en este centro.

«Para mí está muy claro: las personas desestiman el hecho de que, con su actuar negligente, incurren en actos de maltrato infantil, ya que no crearle al menor un ambiente seguro, constituye una de las manifestaciones más graves de dicho delito».

A la llegada de estos casos, ¿qué puede hacer el hospital, más allá de proporcionarle atención al niño lesionado?

—Siempre que recibimos a algún paciente golpeado, independientemente de las circunstancias, no solo realizamos un examen físico exhaustivo, sino que además el médico interroga a los padres o a la persona que lo trasladó hasta el centro. Si en ese intercambio surgen dudas razonables debido a la magnitud de los golpes, o si se notan incongruencias en la narración, a nuestros especialistas les asiste el derecho y la obligación de denunciar el caso a la PNR.

«No obstante, muchas veces notamos que, aun cuando viene la patrulla, en cuestión de dos o tres horas, el denunciado podría estar de regreso al lado del niño herido, como nos sucedió recientemente con la madre de un bebé de seis meses que llegó con signos evidentes de maltrato físico. O sea, aunque confiamos en los procedimientos policiales, consideramos que sería oportuna una investigación más rigurosa y extendida, pues todos sabemos que, en cualquier lugar del mundo, ese tipo de dudas conduce a acciones y medidas muy restrictivas».  

El Mayor Euclides Suárez Arias, al frente del Órgano de Instrucción del Minint desde el cargo de segundo jefe, reconoce la responsabilidad de las fuerzas de la PNR «de enfrentar las denuncias de esta naturaleza. Los doctores que sospechen de agresión física cuando realizan el examen, están en la obligación de avisar a la policía. Además, contamos con un equipo de la Guardia Operativa Provincial —incluye un instructor de Homicidios y un perito, aunque según la gravedad del caso se podría sumar más personal—, dispuesto las 24 horas a acudir a donde se les llame».

Los doctores Diovani Hernández Plasencia y Belkis Ávalos Méndez, director provincial de Salud y jefa de la sección del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) en el territorio, respectivamente, confirman la dualidad de dicho deber —denunciar-acudir—, e instan a que los facultativos estén atentos a las evidencias de violencia, aún en sus versiones más solapadas.

Las máscaras del abuso

No existe peor acción ¿humana? que vulnerar la inocencia de un niño. Ira y asco. Impotencia. Conscientemente, todos repudiamos el abuso, pero son pocos los que declaran contra la madre/padre que abofetea a un bebé que no quiere comer; o los jalonean como monigotes cuando pretenden hacerlos caminar con pasos demasiado largos, o les humillan e insultan porque conocen que, desde su percepción, no pueden siquiera imaginar que son víctimas de los seres a los que más aman.

El Dr. Ángel Serafín Camacho Gómez, jefe del Grupo Provincial de Neurocirugía, dirige además dicho servicio en el  hospital pediátrico villaclareño. Lleva más de media vida lidiando con las consecuencias del desamor y la violencia. Como regla, la sala recibe anualmente entre cinco y diez pacientes menores de un año con traumas de cráneo que indican maltrato infantil. Solo en abril ingresaron a dos de estos casos. Ambos fueron reportados a la PNR.

«Para los lactantes, todos los traumas craneales son graves. Por ejemplo, como consecuencia del Síndrome del Niño Sacudido (SNS) —la madre/padre o persona a cargo zarandea con fuerza al bebé cuando no para de llorar, lo cual puede provocar lesiones cerebrales severas e, incluso, la muerte— hemos intervenido quirúrgicamente, en el transcurso de los años, a decenas de menores. Otros son colocados como escudos humanos en medio de las peleas de los padres, o llegan con una fractura deprimida que luego pretenden justificar con una simple caída, un golpe accidental, pero nosotros sabemos distinguir de inmediato cuando media la agresión».

Niña agachada en una esquina
(Foto: Tomada de Internet)

—¿Cuál es el entorno sociofamiliar donde ocurren estos hechos con más frecuencia?

— Básicamente, familias disfuncionales, y el riesgo y la vulnerabilidad aumentan para los hijos pequeños de padres alcohólicos. El año pasado tuvimos un caso muy triste que conmovió a Villa Clara, el del bebé de seis meses que falleció luego de que el padre lo apuñalara en la cabeza: el niño resultó la gran víctima de una trifulca marital.

«No obstante, mantengo el criterio de que le falta más profundidad e involucramiento a la investigación policial. Nuestro servicio es uno de los que más reportes de violencia realiza, y hemos atestiguado que la patrulla se presenta, interrogan a quien acompañe al paciente, y en la mayoría de las ocasiones se quedan con esa versión del asunto, sin indagar más allá. En todos estos años de trabajo nunca se me ha citado para prestar declaración, lo que me hace pensar que esos casos no repercuten lo suficiente fuera del hospital».

Atropello enmascarado por mentiras, no por evidencias, y voces que no se alzan por una simple razón: no pueden hacerlo. No hay abuso sutil, como no existen víctimas de mayor o menor grado. Un niño que sufre es, irremediablemente, un ser desprotegido. Sin embargo, las manifestaciones suelen ser tan diversas que, incluso, cuesta creerlas.

En próximas ediciones, Vanguardia ofrecerá un seguimiento en el que expondremos casos y declaraciones sobre algunas de las más infames expresiones del maltrato infantil. Hasta entonces, intente mirarse por dentro, ábrase a lo que ocurre a su alrededor y líbrese de la violencia con que a casi todo reaccionamos, pues las peores historias no ocurren en la ficción, sino a tres pasos de la vida real.          

Se han publicado 25 comentarios

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  • SaraL

    No pensé que llegaran tantos casos de maltrato al hospital, en la calle se ve mucho el maltrato de palabra y bofetadas de las madres a sus hijos pequeños e indefensos pero verguenza debería darle a la policía que no hace su trabajo, sobre todo tratándose de niños, bueno, se han dado casos de personas que han muerto porque la policía presencia y no interviene sobre todo en peleas de parejas. Según el Mayor Euclides Suárez Arias "Los doctores que sospechen de agresión física cuando realizan el examen, están en la obligación de avisar a la policía" los médicos avisan, entonces le pregunto ¿cuál es la obligación de la policía? en otros países le quitan el niño urgente aunque para donde los lleven tampoco sea el mejor lugar. Parece que no hacemos todo lo que decimos por el bienestar de la infancia. No existe en el hospital un trabajador social que ante cada caso de denuncia a la policía le de seguimiento al caso? quien maltrate un bebé lo va a seguir haciendo. Muy buen artículo, siga con el tema.

    • Liena M. Nieves

      Gracias Sara L. La visibilización del problema es una de las vías para involucrar a la sociedad en la prevención de un fenómeno tan repudiable.

  • La china Mil.

    Buenos días. Un articulo muy conmovedor, concuerdo plenamente con los galenos a los cuales fueron entrevistados, la P.N.R no enfrenta con fuerza los problemas maritales, obvian la protección de los niños, jóvenes y adolescente que son los más vulnerables en la familia aun cuando está institucionalizado, Las cifras que se exponen me dejan sin palabras y me pregunto. ¿Que le depara el futuro a estos infantes…?
    De nada sirven las estadísticas y que todo esté muy bien diseñado por parte del estado cuando no se toman las medidas necesarias para erradicar el mal, es una pena que nuestra provincia que se ha destacado siempre por el altruismo exhiba estos valores. Creo que ya es hora de tomarnos un tiempo y tomar medidas drásticas tanto con las familias como con todos los sectores que tributan con este mal que nos está golpeando.

    • Tamara

      Agradezco al colectivo del Vanguardia por este reportaje y su propuesta de seguimiento. Una sociedad debería medirse por el modo en que trata a los más vulnerables, y ese grupo están las niñas y los niños.

  • Jeniffer Machado

    Yo creó q es una d las pocas veces q se habla d nemeros de realidad y realmente m abruma la cantidad d niños q sufren d abuso infantil. Creo q si se hiciera una ley q aleje a los padres del hijo al menos x un tiempo pensaríamos más antes d maltratarlos creo q esta sugerencia debería ponerse en boca d autoridades quizás así podríamos comenzar a acabar un poco con estos casos, en otros países hay leyes en las q d inmediato serian alejados creo q es tiempo d pensar en soluciones no en excusas. Y felicitaciones a la persona q redacto el articulo m pareció excelente y quisiera q siguieran con el tema

  • Sandra

    Bravo! Reconocer que existe un problema es el primer paso para enfrentarlo.

  • Mönica

    Gracias por dar voz a los más vulnerables. A los que piden a gritos nuestra protección porque no pueden defenderse solos. Hay que darle seguimiento por parte de las fuerzas policiales, las médicas, los trabajadores sociales. Al menos se comeinza a hablar de eso en Cuba y oajalá que ello conlleve al establecimiento de un protocolo. Gracias de nuevo

  • Tamy

    Muy buen artículo y valiente al exponer un tema tan sensible con cifras alarmantes de lo que no se trata en medios de alcance nacional.
    Con respeto y profesionalismo muchos otros aspectos álgidos de nuestra sociedad esperan ser abordados. Adelante el verdadero periodismo, el que se involucra, el que cuestiona.
    Grcs.

  • Tamy

    Excelente trabajo periodístico, valiente, cuestionador y para nada mencionado en medios de alcance nacional. Hay temas a los que hay que entrarle ya con profesionalismo, coraje y compremeter a los involucrados para que se vean obligados a exponerse y darle seguimiento. Es un ejemplo del periodismo que se requiere hoy día.
    Grcs.

  • Jesus Suarez Valmaña

    Terrible y desgarrador lo que evidencia este muestreo de niños suicidas por intento, aún cuando la cifra no revele los efectivos, con el ruego de que sean la fracción más mínima. Y lo menos que puedo es reconocer la honestidad y valentía de una colega como Liena María Nieves -aún sin conocerle- por abordar este lamentable y escabroso tema en “Vanguardia”, un medio con el cual alguna vez colaboré ocasionalmente y que creo, como pocos en Cuba, ha dado muestras de hacer un periodismo infrecuente y ¡como debe ser!. Más todo el anticonformismo de añorarlo, como exigirlo mucho más en toda Cuba y a ellos mismos en muchas otras esferas.
    Desgraciadamente -al menos yo no lo había visto en un artículo tan extenso- éste asunto del suicidio infantil y en general, los índices de intentos y/o consumación contra la vida propia, para toda la población cubana han sido un tema tabú por decenios. De modo que no nos queda otra alternativa que hacer una aproximación y multiplicar por 15 estos dígitos expuestos aquí: Así nos da, asumiendo este cálculo rápido y que Villa Clara está en un rango medio de la población nacional comparado por lo menos -digamos- con La Habana y Santiago de Cuba, que incluso pudieran tener factores agravantes por ser provincias contentivas de las dos urbes más pobladas de la isla, unos índices desoladores: 915 niños en todo el pais hasta abril de este año y 3435 en todo el 2018 han intentado privarse de la vida. Un horror, que exige mucha más investigación, búsqueda científica de causas y responsabilidades y sobre todo, transparencia!

  • Liena M. Nieves

    Agradezco sus comentarios, sus sugerencias, y sobre todo, las muestras de gratitud de quienes nos involucramos en este trabajo, con el corazón roto, pero a sabiendas de la necesidad de hablar, de romper silencios, de investigar. Gracias en nombre de Vanguardia.

  • Suyen

    Excelente trabajo periodístico, mis felicitaciones. Son de los temas más repudiado, pero más apagados, por lo que sugiere su denuncia, su escasa percepción del entorno familiar porque la mayoría de las veces quien debe cuidar es victimarios. Sigan denunciando este tema con esa sensibilidad, pero transparencia que requiere el tema.

  • Jarocha

    He quedado en una sola pieza con este comentario que he leído con detenimiento jasta el final y que sin lugar a dudas compartiré con amigos y seguidores y del que hablaré en mi casa. Me asalta la duda ¿será este un problema solo de Villa Clara?...Siempre le digo a la gente maltratar no es solo golpear, gritar, amedrentar, sacudir y etc... a un bebé o a un niño es MALTRATO. Por favor pienso en mi nieta Carolina, mi joya, no sabría que hacer si alguien me la lastimara. He leñido con dolor lo referido a esos neonatos que han sido víctimas de abusos, incluso que han resultado muertos. Dios,, en dónde vivimos. Y coincido que la PNR es aún muy pasiva en su actuación no solo con este tipo de delito, les pasa igual que con los abusos a las mujeres...Gracias por este trabajo estaré al tanto de su seguimiento#NoalaViolencia

    • olivia

      gracias a que reportajes como este se hagan , critico en toda la extension de la palabra, asi mucho nos podremos dar cuenta de que cosas tan crudas como estas ocurren en nuestra sociedad, aun y cuando somos el pais del area mas seguro para los niños y adolescentes.
      soy del criterio como digna hija de esta revoolucion y de nuestro siempre VIVO FIDEL, que todo cuidado es poco con practicas como estas, todo accionar es poco para combatir flagelo de esta naturaleza para cualquier sociedad y mas en la nuestra que estamos acostumbrados a vivir por los niños y para ellos y a verlos siempre cuidados y protegedos. preocupemonos por combatir este fenomeno mas que la propia hambre.
      coincido plenamente con los comentarios anteriores en lo que respecta a la pasividad, calma y hasta confianza de la PNR en su actuar, es triste, desolador e irritante cuando vemos a la policia queitarse de encima asunto tan sencible como este pero, doloroso infinitamente si nos percatamos que a nuestros niños le enseñamos de pequeñitos cuando comienzan hacer sus primeras preguntas y les respondemos que la policia en cuba es buena y que son amigos de los niños porque los cuidan ! si muchos de los niños que reultan victimas de personas inescrupulosas tuvieran conciencia de que los que pueden protegerlos no accionan con la fortaleza y de la manera implacable que TIENE que ser tendrian la mayor decepcion de sus vidas!
      Exhorto a que no durmamos tranquiloos mientras tengamos el mas MINIMO asomo de que un angel esta siendo maltratado, arremetamos con todas nuestras fuerzas haciendo valer los mecanismos pertinentes, tanto contra quien maltrata como contra aquel que por accion u omision facilita a que ese angel siga siendo maltratado.
      no tengamos confianza en nadie en lo que a niño respecte, si es preciso ni en los mismos padres cuando alguna lucesita nos ilumine y nos haga dudar que algo pasa con ese niño, recordemos que los victimarios tienen la macabra capacidad y aptitud de mentir, camuflajear comportamientos intachables, refutan las cosas aun y cuando son evidentes, menazan si es necesario para que callen la realidad, sin embargo , las victimas no MIENTEN, no CALLAN VERDADES, no AMEENAZAN, sus COMPORTAMIENTOS Y APARIENCIAS expresan mas que sus palabras, no olvidemos que lo menos que hacen es HABLAR Y DEFENDERSE .
      Estamos aqui para HABLAR por ellos y DEFENDERLO, demosle continuidad al logro mas completo Y HERMOSO que hemos alcanzado y que nos lego nuestro FIDEL, EL CUIDADO Y PROTECCION DE NUESTROS NIÑOS.

  • Sara

    Felicidades, Liena. Un excelente trabajo que aprieta el corazón. Tan real como que respiramos cada día y tan pasado de lado como todo lo que se vuelve cotidiano. Ojalá alguien de los que debe darse cuenta lo haga y se tomen las medidas que deben y TIENEN que tomarse. Los niños son los seres más increíbles que existen y merecen TODO lo bueno que hagamos por sus sonrisas.

  • R. Aguilera

    Te felicito entre lágrimas. No sé si componerlo te arrancó otras como a mí. Un saludo

  • Yanelis Ríos

    Buenas tardes , felicito a todos los profesionales q participaron en este trabajo del hospital pediatrico es un problema real q he podido vivir cuando he estrado en pocas ocaciones con mi niño enfermo en el hospital , trabajos como este hay q hacerlos por el bienestar de los niños q son el futuro de nuestra sociedad , le doy gracias a tdos lo q permitieron q este trabajo se realizara

    • Jarocha

      Buen día, me ofrezco para visibilizar este asunto, lo comenté en casa, hoy me lo llevo impreso, quiero que lo lea mi pareja y mi madre. Un abrazo, miles de bendiciones y gracias por la alerta

  • Joaquin Alonso

    Felicito a la autora y a Vanguardia por la publicación de este articulo por su significado para la protección de nuestros niños. Es necesario ir al fondo del asunto para que todos nuestros niños puedan disfrutar el país que viven sin que se interpongan personas que no merecen tener la patria potestad.

    • Liena M. Nieves

      Gracias profe Joaquín!!!, si cada uno intentara, desde su rol y potencialidades, cambiar lo que debe ser cambiado, el mundo, Cuba y nuestra sociedad serían un lugar mucho mejor para nuestros niños. Un abrazo al Centro de Esturios Comunitarios!

  • Felix A. Yglesias

    Un gran trabajo LIENA. A veces no somos conscientes ni del 1% de lo que pueden sufrir nuestros hijos. Gracia x este tema, has tocado un tema muy necesario a tener en cuenta en nuestras familias y sociedad. Bendiciones

    • Liena M. Nieves

      Un abrazo Félix A., por la fidelidad de tu lectura y de tu amistad. Bendiciones para ustedes

  • Ileana Yarza

    Muchas gracias por un artículo que devela y denuncia una realidad criminal con los más indefensos y desprotegidos.
    Felicidades al grupo de médicos y personal que con objetividad y valentía hace pública esta horrible realidad que al menos a mí ha dejado atónita.
    Ahora toca a los responsables actuar de inmediato y sin mano floja contra los perpetradores de estos hechos.
    Mano dura a lo mal hecho.

  • Mimisma

    Vanguardia es el periódico digital que mas leo, por los artículos acertados y valientes que en el se publican, les digo que me he quedado sin palabras al leer éste, confío en que nuestra sociedad y los factores involucrados en el mismo le den seguimiento, es muy triste leer que un menor a esa edad se suicide, el maltrato infantil solapado bajo el lema de educar es tan viejo como la humanidad, pero hoy estamos viendo este problema con cifras y detalles y debemos enfrentarlo con severidad que merecen, los niños son la esperanza de este país, debemos unirnos para ganar esta batalla, !NO AL MALTRATO INFANTIL!

  • Rolando

    Gracias Liena, por cubrir un tema tan sensible, censurado durante años. Es el periodismo necesario.
    Saludos,
    Rolando Chou