Como el ave fénix

Resurge el parque infantil Camilo Cienfuegos, de Placetas, gracias al esfuerzo colectivo de una comunidad deseosa de rescatar su patrimonio.

(Foto: Carlos Rodríguez Torres)
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Cuenta Joel Álvarez Marrero que cada llegada al parque infantil Camilo Cienfuegos, de Placetas, le parecía algo mágico. Era todavía un niño, y desde su entrada, asociada a esa imaginación infantil, se preparaba a fin de descubrir una especie de palacio. Si acaso era de noche le acompañaban sus padres para juntos presenciar las luces de la ciudad desde lo alto de la estrella polar.

Con el paso del tiempo y el azote de coyunturas difíciles aquellos sueños se desmoronaron. Un día la estrella paralizó su rotación y por tanto el balanceo de sus asientos, el óxido se apoderó de las carrileras del trencito y detuvo su marcha, mientras los caballitos dijeron adiós junto a otras atracciones que también se despidieron de la infancia. El colorido del recinto languideció, por lo que ya no era aquel arcoíris de variada policromía que se tendía sobre una parte de la urbe… Sin dudas, el parque de diversiones pasó a ser un punto silente en el terruño.

Los caballitos invitan a galopar al compás de Elpidio Valdés. (Foto: Carlos Rodríguez Torres)

Lo que nunca imaginó aquel pequeño que asistía con sus padres a descubrir un palacio fue que, pasado muchos años, las vueltas de la vida lo convirtieran en el administrador del centro. De un otrora trabajador de la Salud confiesa que se ajusta a cualquier tipo de labor, mas el día que le dieron la noticia de la nueva designación sintió una mezcla de alegría y de añoranzas. Muchos recuerdos pasaron por su mente y ahora alberga la esperanza de rescatar lo que disfrutaba en su niñez.

PASO A PASO

Cuatro meses lleva en las lides directivas de un lugar que introduce cambios para acercarse más a lo que desean los infantes y la familia placeteña.

Convertido en una de las mayores atracciones, el trencito, paralizado por años, ya corre por su habilitada carrilera. (Foto: Carlos Rodríguez Torres)

«Se ha tratado de rescatar todo lo que existía antiguamente, pero en etapas. Ya la fuente ve correr el agua que desapareció de ella desde tiempos inmemoriales, la piscina destinada a los niños también trabaja, y el trencito, gracias a las innovaciones, corre por la habitual línea con sus dos vagones hasta pasear por toda el área y llegar a la imaginaria estación, no sin antes atravesar el peculiar túnel de los aplausos, en tanto se le dan los toques finales a un ranchón que funcionará, a manera de restaurante, para el expendio de almuerzo y comida».

Los caballitos galopan en su redondel. Tal parece que invitan a sus pequeños jinetes a seguir las peripecias del cubanísimo Elpidio Valdés, hay aviones que, imaginariamente, tratan de tocar las nubes para apreciar parte del Planeta desde las alturas, mientras las hamacas o los columpios convidan a mecerse y disfrutar de la brisa que llega a la instalación.

La estrella aún está detenida. Su arreglo es complejo, pero ya existen convenios en busca de soluciones. (Foto: Carlos Rodríguez Torres)

Quizás la pregunta mayoritaria recae sobre ese círculo gigante paralizado. Es la estrella aun detenida aunque ya existen convenios con otro municipio para devolverle su vitalidad. «Ello lleva tiempo, pero al menos vamos avanzando», asegura el administrador.

Si algo caracteriza al lugar es su marcada cultura del detalle. Bancos multicolores pintados, limpieza palpable en sus áreas, cestos que aguardan por los desperdicios, higiene en el merendero, y aunque aparezcan nuevos proyectos se respetarán los detalles existentes con anterioridad.

«Al parque venían personas residentes en otros municipios», declara Joel Álvarez Marrero, su administrador. (Foto: Carlos Rodríguez Torres)

— Cualquiera imagina que dispone de una numerosa plantilla…

— Somos 12 trabajadores; de ellos, seis mujeres, y logramos la perfecta armonía entre generaciones. Me siento muy bien con ellos, y a la hora que los moleste están aquí. El parque recesa los lunes, abre el martes en la tarde y luego en doble sesión el resto de los días hasta el domingo durante ocho horas. Aun no trabajamos de noche, pero está incluido en las proyecciones porque es el horario más factible para los placeteños.

«Gracias al apoyo de este colectivo, a las autoridades del municipio, a la dirección de Comunales, a diversos organismos, y a los vecinos se ha transformado el lugar con las ganas de hacer y de demostrar la utilidad, de reparar los equipos, al tiempo que llegan ideas, iniciativas amparadas bajo el único pretexto de rescatar lo que para nosotros significa el palacio de la infancia».

Si de planes se trata está prevista la construcción de una piscina destinada a los adultos próxima al ranchón, El trencito tendrá las luces que poseía en su inicio para cuando trabaje en horas nocturnas, y como parte de la educación ambiental y el cuidado de las especies se introducirán palomas y otros tipos de animales con vistas a que el niño y sus familiares profundicen el amor por la Naturaleza.

¿Por un solo menor que asista ponen en funcionamiento todo el parque?

— Si la cifra de asistentes es mínima resulta imposible echar a andar equipos grandes, pero lo que no se puede es engañar al niño, hay que explicarle para que no se vaya triste. De ocurrir esto sería una derrota.

— ¿El gran anhelo que persiste en Joel Álvarez?

— Ver todo terminado. Ese día no puedo imaginar lo que pasará en mí. Ahora no te lo puedo decir, pero debe ser una emoción extraordinaria volver a entrar por esa puerta y apreciar que, gracias al concurso colectivo, contribuimos a ofrecerle un regalo a la Villa de los Laureles.

Un busto de Camilo no puede faltar en el sitio como forma de perpetuar la memoria histórica. (Foto: Carlos Rodríguez Torres)

«A mi hijo, de 11 años, le explico el funcionamiento del lugar en los años felices. Le cuento que desde la estrella se veía todo el pueblo iluminado, y como padre le juro que un día, no muy lejano, nos montaremos los dos para que compruebe lo que digo.

Entonces será la fiesta grande que, sin llegar a las dimensiones del emblemático parque recreativo habanero Jalisco Park, inspirador de una de las canciones de Carlos Varela, se convierta en el sobreviviente entrañable de Placetas, en ese añorado paraíso de metal similar al ave fénix que se regenera y emprende los caminos de nuevo.

Se han publicado 7 comentarios

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  • Pool

    Y dale con las palomas....
    Piensen en las enfermedades a que van a exponer a esos niños.
    Por favor, lean, arguméntense, suficiente información científica existe. No se puede ser tan IRRESPONSABLES.
    POR FAVOR. Salud de Placetas: Intervengan.

  • Amparo

    Ojo, es ave fénix y no Ave Fénix. Deben corregirlo en el título y al final. Espero que algún administrador lo lea y lo corrija. Gracias

  • Katia

    Muchas surte al compañero Joel Álvarez, ojala y tenga la serte y el apoyo de poder poner en funcionamiento el Parque Infantil placeteño, no soy de Placetas pero he pasado varias veces por ahi y realmente es gratificante saber que al menos ese puede recobrar vida, ojala y los nños de ahora hubieran visto el Arcoiris, que recuerdos.

  • Amparo

    Ave Fénix no, ave fénix.

  • Inés Rovira

    Muy lindo artículo que toma como base la niñez de un placeteño convertido con los años en el administrador del Parque Infantil de Placetas. Gracias porque en alguna medida nos ha llevado a la infancia..

  • Ela

    La estatua de Camilo no se parece en nada a él!!!

  • Luis Montiel

    Hay que aprender a escribir reportajes atractivos como este. Cosas que salgan de la rutina y del mismo discurso. Se agradecen. Felicidades.