La ruta entrampada del petróleo

Los transportistas privados ya no van al «servi». El petróleo, si es de los carros estatales, sale mejor: «Más riesgoso, sí, pero mucho más barato».

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Casi al mismo tiempo que las leyes, se inventaron las trampas. Y, con el tiempo, se perfeccionaron.

Lo saben el pistero del servicentro que «se la juega» para «resolver» unos pesitos con la tarjeta de combustible del chofer estatal, y el «botero» que anda en busca de cómo alimentar el motor de su Chevrolet para sacar las ganancias del día.

Lo conocen—aunque no lo controlen lo suficiente— directivos de la empresa estatal, energéticos y jefes de tráfico. Lo saben, y lo eluden, el chofer de la pipa de petróleo y el del camión que le «presta» la tarjeta al pistero del principio.

Están al tanto también el gobierno, Cimex, Tránsito, la policía y los inspectores estatales del transporte.

Aunque no por eso las cifras de desvío de combustible en Villa Clara han mermado en los últimos tiempos.

Invento y complicación

«El pistero te da un timbrazo y ya sabes que tiene “comida” para ti. Pero debes llegar cuando el otro carro, el estatal, todavía esté echando el petróleo», dice F. «Pasas detrás de él y resuelves lo tuyo».

F. es chofer de un Peugeot particular y se busca la vida trasladando pasajeros de Santa Clara a La Habana. El carro es ahorrador, pero los viajes a la capital son largos, y da unos cuantos en la semana. Por eso se hizo “socio” del pistero de un «servi» que está un poco alejado del centro de la ciudad.

Cuando el pistero tiene algo, F. va corriendo para allá, a llenar el tanque con lo que dejó una Yutong. Paga a 10 pesos MN el litro de petróleo. Diez pesos que se reparten luego el pistero y su otro socio, el chofer de la Yutong.

A partir de julio se redujeron un 28 % las cantidades de combustible asignadas a organismos y entidades estatales, según confirmó a Vanguardia Gustavo Pérez Bermúdez, vicepresidente del Consejo de la Administración Provincial. (Foto: Ramón Barreras)

El modus operandi de I. es menos complejo. Él prefiere comprarle el combustible directamente al chofer estatal. «Con ellos te cuesta 6 o 7 pesos el litro. Aunque ahora lo pagamos hasta a 10 porque hubo una reducción de combustible en las empresas, y como ellas son las que nos surten... Pero, bueno, siempre sale más barato que si lo compras en el Cupet: ahí te cuesta 1 CUC».

El inconveniente —apunta I.— es que si comprara el petróleo legalmente en los servicentros de la provincia, entonces no podría cobrar a 40 pesos el pasaje de Caibarién a Santa Clara, una de las rutas que cubre en un viejo carro americano: «Si echo 10 litros allí, serían 250 pesos (10 CUC). La máquina con seis pasajeros hasta Santa Clara es 240 pesos. ¿Qué me queda entonces? Y tengo que pagar mecánico, ponches y otros arreglos», explica.

«Si pa’ ellos es así, ¡imagínate cómo es la cosa con nosotros, que necesitamos más de 100 litros diarios!», dice P., propietario y chofer de un camión de transporte privado de Placetas. «Mejor no te enredes con eso, que es muy complica’o, muchachita, ¡muy complica’o!».

 Lo que pasa en el «servi»

 Según José Suárez Pousa, jefe del grupo comercial de la Gerencia Comercial de Cimex en Villa Clara, hay dos asuntos claves en este contexto: «Primero, el precio del petróleo en los servicentros es alto en comparación con el del mercado negro; segundo, en nuestros puntos de venta solo está reordenado el 40 % del total de diesel que consume la provincia, pues el resto va por tiro directo de Cupet a las cocinas y grupos electrógenos de hospitales, centros educacionales, de elaboración de alimentos y otros. Eso amplía el margen para el descontrol».

Aunque no significa que no se cometan indisciplinas en los servicentros, y el propio Suárez Pousa lo reconoce: «La más común, un carro particular abasteciéndose con una tarjeta magnética estatal. La hemos visto. Pero hay que detectarla en el momento en que se comete. Después es más difícil demostrarla.

«No obstante, hemos extremado las medidas de control: realizamos visitas sorpresivas, velamos porque no se abastezcan dos vehículos con la misma tarjeta, y exigimos que el chofer extraiga el combustible directamente hacia el tanque y no hacia un galón».

En agosto de este año se vendieron 29920 litros de diesel en los servicentros villaclareños, seis veces más que en agosto del año anterior. (Foto: Ramón Barreras)

Otra de las acciones de prevención tomadas en esos centros está relacionada con el post: todos los servicios de venta tienen que pasar por el equipo antes de abastecer al carro. «Además, tiempo atrás un chofer estatal extraía 30 litros de combustible de su tarjeta, echaba solo 20 en su tanque y dejaba 10 en bomba, previo acuerdo con el pistero, hasta que apareciera un comprador para el excedente. Ahora, con el post, si no extrae todo ese combustible, pocos minutos después de colgar la manguera ese excedente se reintegra automáticamente al depósito».

Por supuesto, ninguna medida resulta suficiente si las empresas y organismos estatales no ponen de su parte en la regulación de los destinos de su combustible. Porque hasta ahora, han hecho poco o no lo suficiente. Basta revisar algunos datos para advertir las irregularidades.

En Villa Clara existen 577 transportistas privados con vehículos de motor diesel. Supongamos que cada chofer compra, como promedio, 10 litros diarios de combustible para trabajar. Compra realizada a través de los servicentros. Así, la provincia vendería 5770 litros diarios. Sin embargo, el promedio de venta de diesel en los servicentros villaclareños fue, en septiembre, de 440.38 litros diarios: o sea, cada uno de los 577 vehículos privados de transportación de pasajeros consumió, como promedio, 2,5 litros de diesel. ¿Será que tenemos los carros más económicos del mundo?

Detrás de las tarjetas

El V8 de J.L. no es el carro más económico del mundo. No. Ni siquiera el más ahorrador de su entidad, la UEB provincial de Transporte y Servicios a la Mecanización (Tranzmec), del grupo azucarero Azcuba.

«Pero las pruebas del litro no siempre se hacen bien, ni todos los carros tienen odómetro para medir las distancias recorridas, ni GPS —asegura—. Eso nos da una brecha para sacar alguito de vez en cuando, para nosotros».

J.L. es consciente de que ese «alguito» no es legal, pero «¿de dónde sacas el dinero para comprar la pieza que te hace falta cuando se rompe el carro? Porque no te pienses que en los talleres hay mucho. De hecho, a veces las piezas salen del almacén para el mercado negro, y tienes que ir allí y dar 200 pesos por un rollete delantero», afirma.

«Otras veces el jefe te da un poco más de petróleo del que te toca, o gasolina, para que lo vendas y pagues el arreglo que tienes que hacer por la calle, con un cuentapropista», dice Y., otro chofer de Tranzmec.

O simplemente quieres «buscar unos ingresos extras, porque el salario no te alcanza», defiende A., conductor de una retroexcavadora.

Los precios del diesel en servicentros han oscilado entre 1 CUC y 1.20 CUC el litro; mientras en el mercado negro alcanzan 6, 7 y hasta 10 pesos MN. (Foto: Ramón Barreras)

Todos tienen una razón «bastante justificada» para el desvío y la venta de combustible. Desde sus puntos de vista, claro. Pero, ¿quién controla, quién exige, quién ordena las rutas del llamado oro negro?

Opina Gustavo Pérez Bermúdez, vicepresidente del Consejo de la Administración Provincial (CAP): «El salidero mayor está en el combustible estatal, y los directores de empresa lo saben. Pero de reconocerlo a arreglar la realidad, va un trecho».

En este punto, Suárez Pousa, el comercial de Cimex VC, ilustra el «salidero» con otros datos: «En los servicentros de la provincia se vendieron 26 505 litros de diesel en el primer semestre de este año. Solo en agosto, 29 920 litros. Y en septiembre, 13 423 litros, cerca de la mitad de las ventas del primer semestre».

Considerando que a partir de julio comenzaron las restricciones en la asignación de combustible al sector estatal, las cifras resultan más que sospechosas. O evidentes.

¿Truco o trato?

Las acciones de control sobre el consumo de combustibles aumentaron a partir de la reducción en las asignaciones, iniciada en julio pasado. Los cuerpos de inspección estatal del CAP, Mitrans, Cimex y el Minint resultan los más sistemáticos, aunque el panorama negativo aún no se elimina.  

Hasta septiembre de este año, la Oficina para el Uso Racional de la Energía (ONURE) de Villa Clara realizó 13 acciones de control relacionadas con el combustible. Solo la UEB Villa Clara de la Empresa de Ómnibus Nacionales resultó evaluada de Deficiente, según refleja un documento proporcionado por Danilo Machado Morales, del Grupo de Inspección de Combustibles de la ONURE. Las irregularidades allí detectadas pudieran vincularse a la venta de diesel a transportistas privados, puesto que varios de ellos han declarado a las Yutones de Astro como sus surtidoras.

«No hay instrumento legal que permita a los inspectores ‘azules’ exigir reportes de combustible a los conductores», afirma Esiquio Morales Hernández, director de la unidad presupuestada provincial de Inspección Estatal del Transporte. (Foto: Ramón Barreras)

No obstante, desde la perspectiva de Pérez Bermúdez, del CAP, Azcuba, el Micons, la Agricultura y Ferrocarriles son los mayores «suministradores» de petróleo a los choferes particulares. Sobre todo, por las pipas que existen en algunos de estos organismos para distribuir combustible al resto del parque automotor.

«Las pipas van a zonas alejadas a serviciar un tractor o una motoniveladora que realizan obras por allá. Los choferes se ponen de acuerdo entre sí para adulterar el recorrido de la tarea diaria y, con esto, el consumo real de combustible. ¿Quién chequea esos carros en lugares apartados?», se cuestiona Pérez Bermúdez.

Sin embargo, O., chofer de una de las referidas pipas, sostiene que estas resultan más confiables que las tarjetas magnéticas en manos de los choferes: «Nosotros tenemos que llevar unos datos de consumo y de asignaciones que deben coincidir con los despachos. Y en mi caso, la pipa tiene GPS, que no me deja andar rega’o por ahí, y además, una persona conmigo para verificar las operaciones. Pero el chofer del carro puede echar una cantidad x de petróleo y justificarla en la hoja de ruta, que aguanta todo lo que le ponga, y nadie comprueba si dio o no los viajes declarados».

«Los jefes —afirma el vicepresidente del CAP— deberían chequear mejor cada tarjeta, cada índice de consumo y cada paso de los choferes, para que no se les escape nada, porque de ahí está saliendo el combustible para los particulares. Y el Estado pierde bastante. Saca la cuenta de cuánto ganaría la provincia si se vendieran solo 10 litros diarios a cada transportista privado de pasajeros».   

Aunque los implicados no lo asuman con suficiente seriedad, el problema con el petróleo no se limita al dinero dejado de ingresar a las finanzas estatales. Según la Ley 62 del Código Penal cubano, los choferes vendedores del combustible podrían incurrir en el delito de apropiación indebida, y los compradores, en el de receptación. Los dos, sancionados con privación de libertad de tres meses a un año, multas de 100 a 300 cuotas, o ambas.

Convendría pensar en una solución provechosa para todos: choferes estatales, transportistas privados y economía. Bien podría manejarse la opción de abaratar el precio del diesel en los servicentros. Tampoco sería descabellado proporcionar tarjetas de combustible para los carros particulares del servicio público, a cambio de un ordenamiento de rutas desde las administraciones locales.

Las alternativas, cuanto antes, mejor. Si no eliminan las violaciones, al menos que sirvan para reducirlas. El control y las legislaciones deberían tener mayor alcance que las trampas.

  • alejandro

No justifico las malas conductas ni los desvíos de recursos, pero lo cierto es que aunque en el mercado mundial hace varios meses que el petróleo se encuentra a la mitad de los precios que había alcanzado en un momento dado en nuestro país los precios del llamado oro negro se mantuvieron comportando de la misma manera. Para nadie es un secreto de guerra que estos problemas acontecen mucho antes de que surgiera el cuentapropismo extendido, lo que nadie sabe es cuando el estado cubano va a crear un mercado mayorista para los clientes cuentapropistas con el objetivo de que puedan brindar un servicio a la población con un valor que no sea encarecido para los bolsillos de los trabajadores que son los que al final sufren y sienten estos problemas.

  • lona

Si los transportistas por cuenta propia prestan un SERVICIO SOCIAL, según patente autorizada por el MINISTERIO DEL TRABAJO y el CAP, por qué en los SERVI CUPET deben comprar el combustible para operar al precio de 1,00 CUC el litro y no al valor que se vende a los carros de las EMPRESAS ESTATALES. Esto ayudaría a bajar los precios del pasaje cobrado al pueblo, siendo perfectamente TOPADOS y CONTROLADOS por los organismos competentes. Ahora como están las cosas, tienen que elegir entre pagar el PRECIO DE MONOPOLIO (1 CUC x litro que no les permite cobrar por el servicio acorde al bolsillo de la mayoría) ó comprar combustible más barato robado de lo asignado a los carros estatales. La respuesta es obvia y a éstas alturas todavía las autoridades implicadas en la solución del problema no actúan en consecuencia para revertir esta situación. Seguimos jugando al ¨bueno y al villano¨; y nosotros los ¨aldeanos¨, esperando a que esto cambie.

  • IVM

creo que sí que las Empresas estatales tienen fuga de portadores energéticos dígase diésel, gasolina, aceites y energía eléctrica que dicho sea de paso esta última también tiene fuga ya que tienen sector residencial consumiendo del estatal y en el programa de normalización emprendido por la UNE se trató de resolver el problema sobre todo en los ingenios pero persiste ya que en muchos lugares no se llevó hasta el final, me llama mucho la atención que el funcionario del CAP que entrevistan le echa la culpa a cualquier sector que no sea de los que a él le afecte en su reputación como dirigente fíjense hace alusión a Azcuba, Micons, la agricultura y ferrocarriles todos de subordinación nacional ninguno del CAP y es bien conocido que precisamente comunales, y los órganos de la administración tienen tanto descontrol o más que el resto de los organismos, pero bueno los jefes siempre tienen la razón y lo de ellos está bien lo que está mal es de otros. Pero como buen funcionario representante de este pueblo por eso es que esta en el CAP debía estar luchando para que el gobierno le baje el precio del diésel a los particulares ya que ellos no cuentan con los medios de transporte necesarios para brindar servicios que la población necesita y claro los que tienen que tomar decisiones sobre esto ninguno se va a montar en un almendrón mucho menos en una guagua.

  • 1Cubano+

Vanguardia, sencillamente felicidades. Este es el periodismo que necesita el pueblo, no el lisonjero. Recurso humano tienen con calidad para hacer este periodismo. Materia prima sobra en nuestra sociedad. Como Nostradamus, les profeso que si siguen este camino de periodismo sin censuras ni dogmas (sin libertinaje) serán un pilar y un ejemplo nacional de la profesión y queridos por todos los cubanos dentro y fuera de Cuba.

  • Jorge Hdez Romero

Es una verguenza que conociendoce del tema por parte de todas las partes que tienen que actuar no se haga nada y seamos nosotros los ciudadanos de apie los que seguimos sufriendo, es que acaso llego la anarquia, los que tienen que gobernar no lo hacen por que no quieren o le conviene que esto sea asi, o es que se necesita otra revolucion para quitar organos como el CAP y la Emp Provincial del Transporte que no nos representan, es un verdadero desastre decimos que no hay transporte para omnibus urbanos ni combustible, pero compramos omnibus de 45 pasajeros para una ciudad que demanda omnibus grandes, la pregunta es la siguiente, los investigadores del transporte con su direccion y el CAP, no tienen suficientes argumentos para decidir que omnibus es el idoneo por su capacidad/consumo. Me gustaria que se rescataran las comisiones de energia que muy buenos resultados dieron en su tiempo y que combatieron todas estas formas de robo al estado.

  • la_esquina_del_home

Disculpa Leo pero no pienso que los particulares esten AYUDANDO a los cubanos de a pie, solo estan EXPLOTANDO a los cubanos de a pie, mire vivo al lado de una piquera de coches y escucho lo que conversan, sabe cuanto han ganada solo a las 10. AM ?? pues comentan.... YA TENGO 200.0 PESOS !!!! entonces cree usted que nos esten ayudando cdo solo piensan en subir mas y mas el precio ???? creo que NO, solo quieren ganar mas dinero ellos, gracias

  • GustavoVC

Periodista, eso esta muy bonito visto así de ese modo, pero se ha preguantado, cúanto tendrian que pagar de pasaje los ciudananos comunes y corrientes, que somos la moyoría, si los cuntapropistas tuvieran que pagar el combustible al precio que tienen hoy en los servicentros??? (1 CUC = 25.00 CUP), ni hablar de eso!!!! Este es el cuento del nunca acabar y los que si vamos a sufrir de verdad somos los cubanos de A PIE!!!. Al final el famoso mercado MAYORISTA, para los trabajadores por cuenta propia no acaba de llegar, solo se quedó en lineamientos.....

  • Leo

Solo un detalle del que no se habla en el texto (puede que no sea la idea del artículo), en Cuba existe déficit de transporte y son los particulares con sus precios elevados los que le están "resolviendo" el problema de la población a la hora de transportarse. Todos sabemos que "EL BLOQUEO" nos tiene en standby para la adquisición del parque automotor que se necesita para cubrir la demanda de pasajeros pero no todo se lo podemos echar encima al "BLOQUEO" el país se puede trasar una estrategia con los particulares que hoy en día "inventan" como cubanos que son para poder sobrevivir y de alguna manera ayudar (a su manera) al cubano de a pie.

Saludos

  • Rafael Orlando Vidal Ortiz

Mientras no tengamos la posibilidad real y objetiva de la unificacion monetaria, la mayoria de los ciudadanos, digamos los mas vivos, trataran de llevar adelante la trampa, como lo hacen los ejemplos expuestos en este trabajo periodistico de laura, titulado, la ruta entrampada del petroleo, esto ocurre, no solo, con este recurso, si se realizan algunos pequeños calculos, nos percataremos rapidamente que los sectores, donde uno, es igual a veinticinco, estara siempre obligado a cobijarse a la sombra del frondoso arbol, donde uno es igual a uno, entiendase sector estatal, para encontrar la rentabilidad necesaria para la sostenibilidad de su trabajo por cuenta propia.