La impronta del gran comediante Argelio García Rodríguez (Sancti Spíritus, 1925 - Santa Clara, 1992), Chaflán para los cubanos y el mundo, aún destella, a pesar de la penumbra de cierto olvido en que ha ido quedando su nombre. No dejarlo morir es tarea de aquellos que lo conocieron y de quienes admiramos la obra de uno de los humoristas más respetados, queridos y sublimes que ha dado Cuba.
Las nuevas generaciones apenas tienen conocimiento del espirituano-villaclareño que no solo sobresalió en los escenarios, sino también como padre de familia, amigo, compañero y revolucionario a toda prueba. Por ello, debe buscarse la manera de que Chaflán no caiga en el abismo del tiempo y su personalidad, de una forma u otra, se perpetúe.
Como antesala del Festival Humor sin Sombrero que se celebrará del 2 al 7 de mayo en el teatro La Caridad, en Santa Clara; Cifuentes y la Universidad Central «Marta Abreu » de Las Villas, dedicado al gran artista, compartimos con los lectores varios testimonios (*) de personas que conocieron al inolvidable Chaflán y así honrar su memoria.
íngel García (Antolín el Pichón), humorista: «De Chaflán tengo buenas experiencias. Hablaba mucho con él cada vez que tenía oportunidad. Era una persona muy seria, muy dedicada a su trabajo.
«En la época de Chaflán en Cuba, en vivo porque no le hizo mucho swing a la televisión; sin embargo, llenaba todos los lugares donde actuaba, por donde él pasara ningún otro humorista podía salir detrás, es como salir luego de los Van Van.
«â€œCuando Chaflán subía al escenario y bajaba, ¡ya!, no podía subir otro humoristaâ€. Eso lo dijo Germán Pinelli en el Hotel Internacional, en Varadero. Chaflán sigue entre nosotros.
«Creo que Chaflán es de los grandes, grandes, grandes del humor de este país. Es una lástima que ni se nombre ni se miente ni se pongan videos.
«Es de los recuerdos que más tengo de él. Una persona muy seria. El día que me hizo la audición, le pregunté: “Maestro, ¿no le dio risa?â€. Y me respondió: “Yo no vine a reírme, yo vine a verteâ€. Viró la espalda y se fue. «En ese momento no sentí mucha simpatía por él. Imagínate, yo, tractorista, y que te digan eso. Pero después con el tiempo tú vas comprendiendo que era así, venía a verme, no a reírse.
«Chaflán es historia, de las grandes cosas buenas que ha tenido el humor vernáculo. Una persona muy preparada, que no utilizaba las malas palabras, simplemente daba una imaginación y tú sugerías lo que quisieras sobre lo que decía. ¡Era muy bueno! ¡Era de los grandes! ».
Sixto Llorente (el Indio), cantante: «Como decía Argelio García (Chaflán) con sombrero y sin sombrero. Chaflán fue una gran estrella, uno de los grandes comediantes y cómicos de nuestra provincia.
«Con la orquesta Aliamén compartimos montones de veces. Estuvimos por Angola y por muchos lugares. Era un hombre muy querido, adorado por todos. Hacía reír solamente de entrar al escenario. ¿Qué más pudiera decir de Chaflán? Fue lo más grande que pudiera existir ».
Luis Orlando Pantoja Veitía, periodista. Premio Nacional de Periodismo José Martí y Premio Nacional de Radio: «Chaflán era todo un personaje de nuestra historia aquí en la provincia. No solo haciendo chistes y haciéndonos reír todo el tiempo, sino reconociendo los momentos que vivía la Revolución por aquellos años.
«Está bien, el desarrollo del turismo y todo eso exigió al Hotel América hacer la piscina donde estaba el Parque del Humor; pero debió buscarse otro lugar para recordar a Chaflán, para reconocer su cubanía, la forma en que él expresaba el buen humor, con la seriedad que abordaba muchas veces los temas.
«Todavía le debemos a Chaflán el regreso a su forma de ver el mundo, no solamente humorístico, sino también con toda la seriedad que a veces el humorismo nos exige.
«Chaflán se merece una vuelta atrás. Yo no digo que no esté bien el Parque de los Beatles, o el del Rock o de la Rumba. Todo eso está muy bien. Pero si quitamos el Parque de Chaflán, no era para dejarlo vacío. Se debía llenar con otro parque, con otra circunstancia, con toda la alegría de vivir ».
Pastor Quesada, músico violinista: «Su vida era una anécdota, un tipo muy natural. Todavía me encuentro con gente que habla de él, las cosas que decía. Aunque el verdadero Chaflán era ese con el que te sentabas a conversar. Ahí era él realmente, en lo que hacía fuera de la actuación. Era un personaje.
«Nosotros tuvimos la oportunidad de trabajar en Angola, en medio de la guerra, en las trincheras. No podíamos llevar equipos eléctricos, solo instrumentos acústicos.
«Nos tocó la triste noticia de coincidir con la muerte de Agostinho Neto, en 1979. Partíamos para el Congo Brazzaville, pero debíamos esperar que trajeran el cuerpo desde la Unión Soviética, y nos regresaron al hotel, con todo el equipamiento nuestro en el aeropuerto. Y estuvimos ahí 15 días sin equipaje, no había quien se moviera.
«Un día bajamos a comer, el subió y dijo que no tenía más forma de ponerse el calzoncillo. Lo lavó, y luego cogió un rollo de papel sanitario y, como si fuera un peleador de lucha sumo, se hizo un calzoncillo de papel. Andaba con aquello por todo el piso así, y no le decíamos nada porque era una gente muy especial.
«Él nunca se reía, eso él lo hacía para, como se dice, darte cuerda a ver qué tú decías. Pasaba para allá y volvía para acá, y volvía a pasar… La gente se moría de la risa. Y decía: “Pero, ¿qué voy a hacer? Ahora por la mañana yo me lo quito, me pongo el que ya está secoâ€. Y así se pasó los 15 días con calzoncillos de papel sanitario ».
(*) Algunos de los testimonios fueron realizados para un libro en preparación dedicado a Chaflán por el autor de este trabajo.
Festival Humor sin sombrero. Del 2 al 7 de mayo.
Grupo Caricare: martes 2 (Cifuentes) y miércoles 3 (Remedios).
Kike Quiñones y 40 Megas: jueves 4 (Universidad Central «Marta Abreu » de Las Villas) y viernes 5 (Teatro La Caridad).
Carlos Gonzalvo (Mentepollo) y La Leña del Humor: sábado 6 (Teatro La Caridad) Carcajadas: domingo 7 (Teatro La Caridad)