José Fernández, a una década de su partida física

El lanzador santaclareño es uno de los seis cubanos que han alcanzado la condición de Novato del Año de la Liga Nacional del Big Show .

Compartir

José Fernández, lanzador cubano de Grandes Ligas.
Hasta dónde hubiera llegado el estelar lanzador nativo de Santa Clara. (Foto: Tomada de Internet)
Osvaldo Rojas Garay
Osvaldo Rojas Garay
141
26 Septiembre 2026

Este viernes se cumplieron diez años  de aquel 25 de septiembre de 2016 en que un accidente marítimo puso fin a la existencia del lanzador santaclareño José Delfín Fernández Gómez, quien a pesar de su corta edad  —24 años— se codeaba entre los más sobresalientes serpentineros de las Grandes Ligas.

Nacido en la capital villaclareña, el 31 de julio de 1992, Fernández formó parte de la representación de la provincia en la categorí­a 15-16 años.

En 2008 marchó hacia Estados Unidos, donde con solo 20 años de edad, se estrenó en el mejor béisbol del mundo, con los Miami Marlins, el 7 de abril de 2013.

Fue tan brillante la actuación en la temporada de su debut, que terminó agenciándose el título de Novato del Año de la Liga Nacional en 2013, en pugna con el cienfueguero Yasiel Puig, para convertirse así en uno de los seis cubanos que han alcanzado ese premio en el Big Show.

Dentro de ese grupo, José Fernández constituye un caso singular, porque se trata del único serpentinero y, además, el único que ha obtenido el galardón en la Liga Nacional.

En su campaña inicial Fernández exhibió balance de 12 ganados y 6 perdidos, 2.19 promedio de carreras limpias, y retiró a 187 bateadores por la ví­a del ponche en 172.2 y un tercio, guarismos que le permitieron culminar tercero en la pugna por el premio Cy Young, superado por Clayton Kershaw y Adam Wainwright.

Una lesión en su brazo de lanzar lo alejó del montículo en la siguiente contienda para someterse a una operación, por lo que su balance fue de cuatro salidas exitosas y dos fracasos.

Al retornar en 2015, Fernández ganó seis partidos y sufrió un revés y en 2016 disfrutaba de su mujer temporada beisbolera con 16 y 8, con una efectividad de 2.86 y se habí­a erigido en el cuarto monticulista del Verde Caimán en ingresar en el exclusivo club de 200 ponches o más propinados en una temporada en la Gran Carpa.

En la que resultó su última incursión por las Ligas Mayores , el joven tirador de los Miami Marlins en 182.1 capítulos de labor archivaba 253 ponches, colocándose a solo 11 de igualar la máxima cantidad de un lanzador criollo en ese béisbol, en poder del también desaparecido Luis Tiant, con 264, en 1968.

Durante su periplo de cuatro contiendas en las Grandes Ligas, José Fernández obtuvo 38 victorias y 17 fracasos, con 2.58 promedio de carreras limpias.

En su paso fugaz, pero impresionante, Fernández ponchó a 589 adversarios en 471.1 entradas de labor sobre la lomita. Se comentaba en aquellos tiempos que cuando el santaclareño iba a lanzar se llenaba el estadio de los Marlins para verlo actuar, algo que me recuerda la multitud que se reuní­a en el estadio Augusto César Sandino para ver a trabajar al veloz Maels Rodrí­guez Corrales.

Un dí­a después de su trágica partida física, el lunes 26 de septiembre, todos los peloteros de los Marlins llevaban una camiseta con el número 16 en honor  de su compañero de equipo en el desafí­o que disputaron contra los Mets de Nueva York.

Por su parte, el dueño de los Miami Marlins, Jeffrey Loria, anunció que la camiseta número 16 serí­a retirada y nadie la utilizarí­a más en el uniforme de este elenco.

Comentar