Desde que dieron a conocer su inclusión en el elenco nacional al VI Clásico Mundial de Béisbol, el pinareño Alexei Fernando Ramírez Rodríguez debe haber tarareado la habanera Veinte Años escrita por Guillermina Aramburu que musicalizó María Teresa Vera o susurrado hasta el cansancio que veinte años no es nada como Carlos Gardel y Alfredo Le Pera en el famoso tango Volver.
Es que veinte años después de la memorable medalla de plata conseguida en el 1er Clásico mundial (2006), el vueltabajero –si no hay cambios de último momento- regresará a estas citas para convertirse en el pelotero más longevo en la historia del principal evento beisbolero a nivel de selecciones de países que se realiza en el planeta.
Cuando Cuba inicie frente a Panamá su periplo en el torneo, el próximo 6 de marzo, en el estadio Hiram Bithorn, Alexei tendrá 44 años, 5 meses y 12 días de edad, lo cual, de entrar en acción, le permitirá romper el récord del legendario lanzador William Roger Clemens, máximo ganador del Premio Cy Young en las Grandes Ligas con siete.
Nacido el mismo día en que murió la célebre actriz Marilyn Monroe, el 4 de agosto de 1962, Clemens lució la franela de Estados Unidos con 43 años y 7 meses en el Clásico que vio debutar a “Pirineo” Ramírez.
En la versión fundacional de los Clásicos, Ramírez se desempeñó tanto en la pradera central como en la derecha, ocupó el noveno puesto en la alineación regular y exhibió un excelente average de 375, debido a los seis cañonazos que disparó en dieciséis visitas oficiales a la caja de bateo.
Luego integró el equipo a los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007 y después decidió probar suerte en otros niveles, logrando acceder a las Grandes Ligas, el 3 de marzo de 2008, pero en 2024 retornó a nuestro béisbol con los Vegueros de Pinar del Río, tras casi 17 años de ausencia, ahora tomando como referencia la cita continental en el gigante sudamericano regresa al conjunto de las cuatro letras transcurridos diecinueve años.
Difícil era imaginar años atrás a un pelotero ganarse un puesto en la selección nacional con más de cuatro décadas de vida, en lo particular pienso que esto es una de las tantas muestras de lo mucho que ha descendido el béisbol que se juega dentro de casa, por varias razones conocidas por una afición tan seguidora del deporte de las bolas y los strikes como la nuestra.
Se han dado las circunstancias para que el hecho ocurra y eso no demerita a un hombre que se desempeñó con éxito en el mejor béisbol del mundo, regresó a nuestra pelota, se ha entregado totalmente a su equipo Vegueros de Pinar del Río, erigiéndose, además de lo señalado al principio de este trabajo, en un protagonista de sucesos especiales: único jugador en apuntarse mil o más imparables tanto en las series nacionales (1006) como en el Big Show (1387), comparte con José Dariel (Pito) Abreu Correa y Yoenis Céspedes Milánes el honor de haber sacado más de 100
pelotas aquí (120) y allá (115) y frente al pitcheo de los Leopardos de Villa Clara logró algo que sobran los dedos de una mano para contar los bateadores que han podido redondear de forma espectacular el millar de indiscutibles dejando al campo al contrario.