Los que pensaron que la película vista en el estadio 5 de Septiembre en los segundos compromisos particulares de la 65 Serie Nacional de béisbol no se repetiría nuevamente, se equivocaron.
Los Elefantes de Cienfuegos le propinaron otras cuatro trompadas a los Leopardos en el Augusto César Sandino que cuando el certamen anda ya por la mitad conclusiva del calendario de la fase clasificatoria ponen en peligro la aspiración de los felinos de Ramón Virgilio Moré Flaqué de volverse a colar otra vez en los play off.
Se trata de un resultado que ni el más avezado de los oráculos se habría atrevido a pronosticar: ¡ocho derrotas sin conocer la victoria en un campeonato frente a un mismo equipo!, eso jamás le había ocurrido a la selección de casa. Una cadena de descalabros que se extiende a nueve, pues los sureños se habían impuesto trece carreras a dos en el último choque entre ambos elencos en la pasada serie nacional, el 30 de noviembre de 2025, aunque en más de una campaña si había sucedido que los villaclareños sufrieran tal cantidad de traspiés.
De esta manera, con el descalabro dominical, dos a doce, los pentacampeones nacionales despiden la primera parte estacionados en el sexto escalón de la zona occidental con balance desfavorable de ocho victorias y trece reveses, detrás de los Vegueros de Pinar del Río que marchan escapados con veinte y cuatro, escoltados por los Cocodrilos de Matanzas y los Leones de la capital, con catorce y ocho, sus victimarios Elefantes, doce y doce y los Huracanes de Mayabeque, once y doce. Por detrás de los Leopardos solo se ubican los Cazadores de Artemisa con nueve y quince y los Piratas de la Isla de la Juventud, tres y diecinueve, lo cual quiere decir que la manada de Mongo Moré si la llevamos a su llave, se encuentran alojados en el sótano.
Ocho insatisfacciones contra un elenco que no constituye uno de los más calificados del circuito es un lujo que no se puede dar un plantel que lucía tener para más después de lo que vimos en la versión 64 en la que accedieron a la postemporada. Los Elefantes aplastaron a los lanzadores villaclareños, a los que les fabricaron ochenta anotaciones, a promedio de diez por partidos, mientras sus serpentineros toleraron diecinueve en los ocho desafíos que realizaron.
El sábado parecía que el maleficio se rompería cuando los felinos tomaron ventaja, pero terminaron cediendo tres a ocho, mientras que este domingo volvieron a salir delante, dos a cero. Sin embargo, un paquete de diez carreras en el comienzo del quinto episodio, en el cual el ex Grandes Ligas Bárbaro Erisbel Arruebarrena Escalante despachó bambinazo con los ángulos repletos, vino a ser algo así como un jarro de agua fría que sacó de paso a los locales y acabó con sus esperanzas de salvar la honrilla.
Ahora, los Leopardos tendrán que tomar la carretera rumbo a la capital del país, donde a partir del martes tres de noviembre, en el estadio Latinoamericano, comenzarán una difícil subserie de cinco juegos contra Industriales, monarca de la más reciente edición de la Liga Élite del Béisbol y ocupante de la segunda plaza de la región abrazados con los Cocodrilos.
Luego, se moverán hacia el Cristóbal Labra, para topar con los Piratas de la Isla de la Juventud el rival menos potente de la zona, al menos en el papel, para regresar a su cuartel general y desde el 17 de noviembre oponerse a los Cazadores de Artemisa y a los inspirados Vegueros de Alfonso Urquiola Crespo.