Los esfuerzos de los 53 trabajadores de la unidad empresarial de base (UEB) Cayo Santa María, hacen posible que el polo turístico del nordeste de Villa Clara reciba la electricidad requerida para garantizar los servicios de su infraestructura hotelera, que acoge diariamente a cientos de visitantes, cubanos y foráneos, amantes de estos parajes.
La nueva subestación posee equipos de comunicación para monitorear los tres sistemas de grupos electrógenos y conocer el estado de cargabilidad de los circuitos. (Fotos: Ramón Barreras Valdés)
Son los ingenieros, operarios y técnicos, los que maniobran grupos electrógenos de diferentes tecnologías, capaces de generar la corriente necesaria para satisfacer a unos 110 clientes.
Actualmente la máxima demanda del Cayo supera los 14 MW, con tendencia a incrementarse 3 MW más al cierre del año, debido a la incorporación de otras instalaciones en función del Turismo.
Evelio Ríos González, al frente del Centro de Control de la nueva subestación, vio nacer la UEB el 23 de octubre de 2001, una de las más jóvenes de la Empresa Eléctrica.
«Fueron tres máquinas Hyundai las que aportaron energía al hotel El Sol, el primero en edificarse; sin embargo, a 13 años de aquel comienzo, continúan sumándose más equipos, debido al incremento de los consumidores.
«El conjunto de motores emplazados aquí trabaja con fuel oil. Esta ventaja permite ahorrar diesel, pues por cada 6 MW producidos, se economizan 3 millones y medio de litros de diesel, equivalentes a más de 3 millones de pesos en divisas ».
Para asegurar la eficiencia de las máquinas el mantenimiento resulta vital. El momento de hacerlo depende del tipo de máquina y la cantidad de horas de explotación.Refiere el ingeniero Silvio Dorta Herrera, director de la UEB, que la reciente puesta en marcha de una moderna subestación reduce al mínimo las fallas eléctricas, causadas en lo fundamental por perforaciones del suelo a cargo de brigadas constructoras, cuando estas no concilian los trabajos con la entidad que representa.
La nueva subestación de interruptores que opera con 13 800 voltios, suplantó dos sistemas de protección que trabajaban con una tecnología más atrasada. Ahora no solo protegerá las líneas, sino que ante una avería corta automáticamente el suministro de energía y evita mayores daños.
Tiene, además, un enlace de barra, que ante una falla puede conmutarse la electricidad de un circuito para otro, automática o manualmente, ya que cada cliente recibe la corriente por dos vías.
El joven operario de subestación Yasmany Casas Herrería, explica que la subestación cuenta con un sistema computarizado denominado Scada. Este facilita la manipulación desde el ordenador, e indica el área del circuito afectada, pues el Cayo posee más de 700 km de líneas soterradas.
En la UEB el ajetreo es permanente, por la alta responsabilidad contraída, a fin de evitar molestias a los clientes. Mantener en funcionamiento las dos máquinas líderes MAN de 3,7 MW cada una, que generan electricidad con vapor y fuel oil, y echar a andar el resto de los equipos de forma paulatina, en momentos de máxima demanda, tiene en vigilia al colectivo.
«Gracias al sistema Scada, medimos los parámetros eléctricos y mecánicos de las MAN, y actuamos con prontitud ante cualquier rotura que exija echar a andar otros grupos electrógenos para estabilizar el voltaje, aunque todos están sincronizados. Si ocurre un paro, de inmediato otras entran en funcionamiento », señala Jorge Luis Bello Borroto (Coqui), jefe de turno de la Generación Eléctrica.
La UEB Cayo Santa María es un sistema atípico altamente eficiente no conectado al Sistema Electroenergético Nacional (SEN), que aporta energía a las instalaciones del polo turístico villaclareño.
A la par de la puesta en marcha de la subestación, recientemente concluyeron el sistema de protección contra incendios y la Oficina de Atención al Cliente, para facilitar la firma de contratos, entre otros trámites que antes se hacían en Santa Clara.
La entrada en el 2015 de otros dos motores, permitirá alcanzar mayor fiabilidad eléctrica, y enfrentar la demanda de futuras instalaciones hoteleras.