Representantes de las instituciones culturales de Villa Clara comparecieron este 24 de febrero, a través de la emisora CMHW y en cadena provincial de radio, para informar sobre los reajustes en este sector como consecuencia del desabastecimiento que atraviesa el país.
Fidel Tejeda, subdirector de Cultura en la provincia, explicó que se ha rediseñado la programación cultural en coordinación con la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y la Brigada de Instructores de Arte José Martí, con el propósito de mantener la vitalidad del sistema cultural.
Señaló que las instituciones no cerrarán y que en los casos necesarios se buscan alternativas para garantizar la electricidad y sostener las actividades previstas. Los cines continúan funcionando, mientras que bibliotecas y museos operan durante el día, priorizando espacios al aire libre para evitar el uso de salones dependientes de energía eléctrica.
Tejeda añadió que se aprovecha la presencia de estudiantes de la enseñanza artística insertados en las comunidades, quienes contribuyen a dinamizar la programación local. No obstante, confirmó que los principales eventos culturales han sido pospuestos, incluida la Feria Internacional del Libro, aunque las librerías mantienen sus servicios y ofrecen opciones digitales cuando no es posible acceder a los textos en formato físico. «El mundo del libro no para», afirmó al reconocer el talento de los artistas locales.
Desde la Brigada José Martí, su presidenta Saradai Medina Díaz de Villegas informó que continúan trabajando desde escuelas y casas de cultura, con talleres en comunidades y barrios, labor que también se replica en municipios como Santo Domingo y Manicaragua. Explicó que, junto a los promotores culturales, buscan soluciones para reproducir audio sin electricidad, con el fin de sostener las actividades. Durante la semana, desarrollarán acciones en distintos puntos de la ciudad con la participación del proyecto infantil Colibrí, iniciativas que «no necesitan combustible, solo la voluntad de la familia y el deseo de hacerlo».
Por su parte, Ricardo Riverón Rojas, presidente de la Uneac en Villa Clara, aseguró que las actividades se mantienen en sus sedes y se realizan preferentemente durante el día. Aclaró que la institución no sufre de eliminación de su presupuesto y que se aprovecha la experiencia virtual adquirida en etapas anteriores como la pandemia de la COVID-19. «Nuestro propósito es no renunciar a nada», aseguró, al tiempo que anunció la apertura del proceso de crecimiento de la organización, para lo cual han conocido del interés de gran cantidad de personas.
Elizabeth Casanova Castillo, presidenta de la AHS, destacó que se fortalecen las alianzas con la Uneac y el Centro del Libro para impulsar proyectos como Papalote. Las escuelas continúan su proceso formativo y la asociación trabaja para llegar a esos espacios. En sus sedes, mantienen peñas de trova y de hip hop mediante el uso de energías alternativas. Al igual que el resto del sector, confirmó que los grandes eventos quedan pospuestos hasta que mejore la situación energética.
A pesar de las limitaciones, las instituciones culturales de Villa Clara insisten en sostener la creación, la formación y el acceso al arte, apostando por la adaptación y el trabajo comunitario como vías para no detener la vida cultural del territorio.
Pie de foto: Representantes de la dirección provincial de Cultura, la Uneac, la AHS y la Brigada José Martí comparecieron en CMHW para informar sobre los reajustes en el sector artístico (Foto: María Karla Díaz Torres)