Lluvias de «Elsa » favorecen a productores de Encrucijada

El campesino César Luis Fernández, de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Tato Madruga, resultó uno de los trabajadores agrí­colas beneficiados con las precipitaciones.

Compartir

Idalia Vázquez Zerquera y Reinaldo Cañizares
1091
05 Julio 2021

Las lluvias dejadas por la tormenta tropical Elsa a su paso por la costa sur del territorio central, no fueron significativas en Encrucijada, donde solo se reportan discretos acumulados.

Sin embargo, lejos de perjudicar a esa localidad eminentemente agrí­cola, con experiencia suficiente en situaciones similares asociadas al paso de ciclones, el sector campesino se ha visto beneficiado con las recientes precipitaciones.

Como otros campesinos encrucijadenses, las precipitaciones caí­das en las últimas horas beneficiaron al productor César Luis Fernández, de la Cooperativa de Créditos y Servicios Tato Madruga, en sus empeños por fomentar el Programa Alimentario. (Foto:  Reinaldo Cañizarez Mesa)

El productor César Luis Fernández, perteneciente a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Tato Madruga, estuvo al tanto de la trayectoria de «Elsa » mucho antes que se acercara a la mayor de las Antillas.

La preocupación por la posibilidad de perder los sembrados le quitaron el sueño, después de tantos esfuerzos y sacrificios, en sus empeños por llevar a buen término los cultivos.

No obstante, ante el peligro potencial, comenzó a preparar las condiciones en el campo, para que las pérdidas fueran mí­nimas, pues como enfatizó: «La estrategia radica en adelantarse al ciclón, y no dejar nada para después ».

En Encrucijada, las precipitaciones dejadas por la tormenta tropical Elsa no fueron significativas, con discretos acumulados. (Foto:  Reinaldo Cañizarez Mesa)

A César Luis las precipitaciones le han venido como anillo al dedo, y como «a mal tiempo buena cara », no pierde las esperanzas de seguir apostando por la soberaní­a alimentaria y el autoabastecimiento municipal. Una meta que, como expresó, no espera por el mañana.

Ahora, la humedad aportada a los suelos por las lluvias, favorecen las áreas de cultivo bajo la tutela del campesino, sin tener que lamentar interrupciones en la entrega de alimentos a la población, y con posibilidades de ahorrar el combustible empleado en el regadí­o de las áreas próximas a cosechar.

Comentar