Las lluvias dejadas por la tormenta tropical Elsa a su paso por la costa sur del territorio central, no fueron significativas en Encrucijada, donde solo se reportan discretos acumulados.
Sin embargo, lejos de perjudicar a esa localidad eminentemente agrícola, con experiencia suficiente en situaciones similares asociadas al paso de ciclones, el sector campesino se ha visto beneficiado con las recientes precipitaciones.
El productor César Luis Fernández, perteneciente a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Tato Madruga, estuvo al tanto de la trayectoria de «Elsa » mucho antes que se acercara a la mayor de las Antillas.
La preocupación por la posibilidad de perder los sembrados le quitaron el sueño, después de tantos esfuerzos y sacrificios, en sus empeños por llevar a buen término los cultivos.
No obstante, ante el peligro potencial, comenzó a preparar las condiciones en el campo, para que las pérdidas fueran mínimas, pues como enfatizó: «La estrategia radica en adelantarse al ciclón, y no dejar nada para después ».
A César Luis las precipitaciones le han venido como anillo al dedo, y como «a mal tiempo buena cara », no pierde las esperanzas de seguir apostando por la soberanía alimentaria y el autoabastecimiento municipal. Una meta que, como expresó, no espera por el mañana.
Ahora, la humedad aportada a los suelos por las lluvias, favorecen las áreas de cultivo bajo la tutela del campesino, sin tener que lamentar interrupciones en la entrega de alimentos a la población, y con posibilidades de ahorrar el combustible empleado en el regadío de las áreas próximas a cosechar.