Los vegueros villaclareños, inmersos hasta marzo en incorporar otras superficies en cultivo y continuar en lo perspectivo la cosecha, completaron por tercer año consecutivo la siembra de tabaco, labor agrícola que sitúa a la provincia entre las más destacadas del país al sostener crecimientos económicos, productivos y de calidad de la rama seca apta para la exportación.
Durante el balance anual de la Empresa de Acopio y Beneficio de Tabaco La Estrella, Antonio Subí Pérez, director general de la entidad, destacó que en la contienda planificaron 1560 hectáreas a sembrar, cifra que se incrementará hasta el próximo mes por el corrimiento de óptimas condiciones climatológicas, y en la actualidad la recolección de la hoja, según tecnologías de cultivo, rebasa el 33% por encima del compromiso del período.
En la pasada contienda se plantaron 1215 hectáreas, y los rendimientos agrícolas superaron las 1.07 t/ha, volumen que ahora podrá subir, según se aprecia en el estado vegetativo de las siembras.
De ese modo, recoge el informe, recibirán cuantías superiores a las 1756 toneladas de rama contratada. Es una cifra en crecimiento: el pasado año la entidad procesó 1589,9, monto del cual todavía hay en existencia en centros de beneficio. En tanto vendieron unos 198 000 manojos de capas para la hechura de tabaco de exportación, y estiman rebasar los 300 000 en el año.
En ventas netas rondan cantidades superiores a los 1225 millones de pesos. Las utilidades están por encima de los 51 millones. Son registros que satisfacen la encomienda económica de una entidad que, desde el veguerío, dispone de «unidad familiar» entre los productores para sostener crecientes resultados.
La aplicación de la ciencia y la técnica, así como el empleo de nuevas variedades de tabaco y el aumento paulatino de escogidas en las fincas de los productores, de recursos forestales destinados a casas de curación y otros insumos químicos, o combustibles, así como la venta de 50 modernos tractores dedicados al fomento del veguerío y siembras de cultivos varios, consolidan al sector.
En la actualidad 12 cosecheros de tabaco tapado asumen por períodos un programa integral de desarrollo agrícola para siembra, riego de agua y casas de curación, lo cual, según especialistas del sector, incidirá en la obtención de capas de mayor calidad destinadas al torcido de puros de exportación.
Sin concluir la campaña se prepara la entrante: la provincia planifica la siembra de unas 2000 hectáreas, y de esa cifra 330 se incluyen como superficies destinadas a tabaco tapado y el resto a tecnologías al sol ensartado, vitales en el torcido para el consumo nacional, la exportación y la cigarrería, dijo Subí Pérez.
En ese período se introducirán variedades de alto potencial productivo para garantizar la capa demandada por el torcido de exportación, y también aumentarán los semilleros en túneles y labores agrotécnicas de fertilización, conservación de suelos, riego de agua por goteo y siembras por doble hilera requeridas en el aprovechamiento de las superficies de plantación.
También dentro del programa de desarrollo del tabaco aparecen los proyectos de casas de curación con cámaras de fermentación controlada y el montaje en esos lugares de sistemas de riego de agua por goteo para apuntalar la calidad de la rama en beneficio y los períodos de curación.
El aporte solidario y humanista de los vegueros villaclareños en la adquisición y donación de kit de paneles solares para instituciones de Salud, así como el cambio perspectivo de matriz energética en sistemas de riego de agua y de iluminación requeridos por el crecimiento de escogidas y centros de beneficio de tabaco tapado y sol en palo, también se sitúan entre las prioridades del sector.
Al término del balance se estimularon a trabajadores, cosecheros y especialistas con resultados destacados en un año que consolida a la entidad con ascensos económicos y productivos.
El veguero más integral recayó el joven Linnel Marrero Turiño, de la finca La Puntilla, perteneciente a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Manuel Fajardo, con sostenidos crecimientos en áreas tabacaleras y de cultivos varios durante trece campaña tabacaleras. En tal sentido está nominado por Villa Clara a Hombre Habano por la calidad de la hoja que cosecha y los resultados agrícolas. También su progenitor Juan Marrero Rodríguez, ganadero y veguero de Falcón, en Placetas, trascendió en los empeños económicos y de aseguramiento de posturas en el semillero tradicional.
La mejor Unidad Empresarial de Base fue Placetas, asiento de un sistemático crecimiento en el cultivo de tabaco tapado y escogidas en fincas, así como su director Joaquín González Castro, líder en el empeño productivo en siembras y calidad de la rama beneficiada para el consumo nacional y el torcido de exportación.