En áreas de siembras de vegetales y hortalizas frescas del otrora organopónico La Riviera, el mayor de la ciudad de Santa Clara, se ejecutó el sábado 4 de abril un trabajo voluntario que convocó a dirigentes sindicales de la provincia en ocasión del aniversario 64 y 65 del nacimiento de la Unión de Jóvenes Comunistas y de la Organización de Pioneros José Mkconvertidas en continuadoras históricas del país.
Con más de 350 cámaras para la siembra y disposición sistemas de riego localizado en los cultivos, desde hace tiempo, estudiantes y trabajadores del municipio se congregan allí con el propósito de elevar los sitios de plantación abandonados antes por carencias de semillas, sustratos destinados al suelo y fuerzas de trabajo estable.
La actividad laboral, en saludo al Día Internacional de los Trabajadores y el 22 Congreso de la CTC, revitalizó labores de limpieza de malas hierbas, escarde, así como acomodo de cultivos de vegetales y hortalizas en un espacio productivo que dispone de cultivos semiprotegido y a sol directo, explotados a un 50% de la capacidad productiva.
Plantaciones de ciclo corto de vegetales de hoja, en las cuales abunda la venta directa de lechuga, y en ocasiones se aprecia la col china, la acelga, o el pepino y el quimbombó, según salidas de los ciclos de cosechas, aparte de beneficiar a vecinos de la comunidad también abastecen a comedores de centros escolares y laborales cercanos.
El Programa de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, fundado hace 38 años, en algunos lugares más que en otros trasciende por su revitalización productiva y el empeño de emplear labores de cultivos allí donde abunda un área de tierra ociosa y con poca utilización.
En la actualidad más medio centenar de organopónicos, huertos intensivos y fincas funcionan en la ciudad bajo el principio de acometer labores agrícolas con técnicas de cultivos ecológicos que afiancen el autoabastecimiento municipal y la garantía de ensaladas de estación en la dieta del lugareño.
En la provincia, según datos de diciembre pasado, se construían 28 nuevos organopónicos y existían 96 patios y parcelas dedicados, principalmente, a la siembra de hortalizas frescas, vegetales y frutales. No obstante, todavía falta camino para el trecho a caminar en lo que antes fue La Riviera y ya no está.