Villa Clara amplía venta de alimentos elaborados en los barrios

Trabajadores del comercio, la gastronomía y los servicios mantienen las ofertas en las comunidades, con precios más asequibles para las familias.

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Venta de alimentos elaborados en una bodega.
Las bodegas se han sumado a la iniciativa a favor de la alimentación del pueblo. (Foto: Oscar Salabarría Martínez)
Oscar Salabarría Martínez
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08 Julio 2026

En medio del complejo contexto energético que atraviesa el país, agravado por el genocida cerco petrolero impuesto por el gobierno de Estados Unidos contra el pueblo cubano, la venta de alimentos elaborados se ha convertido en una prioridad estratégica para las empresas del territorio villaclareño.

Venta de arroz amarillo.
(Foto: Oscar Salabarría Martínez)

Así lo ratificaron recientemente la integrante del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y su primera secretaria en la provincia, Susely Morfa González, junto a la gobernadora, Milaxy Yanet Sánchez Armas, durante intercambios sostenidos con autoridades del comercio, la gastronomía, los servicios, el turismo y otras entidades locales, donde se indicó que estas ofertas deben seguir llegando de manera sistemática a los barrios y comunidades.

La iniciativa, que ya muestra un alcance significativo en la capital provincial, se sustenta en una red de bodegas y unidades comerciales distribuidas por los principales consejos populares de Santa Clara.

Mayelín Mesa Águila, directora comercial de la Empresa Municipal de Comercio, detalló el despliegue territorial. Según explicó, la producción y venta se realiza en el reparto Camacho, específicamente en las unidades Sierra Maestra, Comercial Zagua, Guaguancho, Mariposa y Maisí, pertenecientes al consejo popular Hatillo. Asimismo, en el consejo Centro están operando La Guerrillera, La Comercial y la bodega La Central; mientras que zonas como El Capiro, Sakenaff, Boquerones, La Aurora, Vigía Azul (con la bodega La Guajira en la calle primera de La Vigía). Hospital-Chambery, La Ronda, La Mascota y La Loma también se han sumado al esfuerzo.

Caldosa. Trabajadora preparando caldosa.
(Fotos: Oscar Salabarría Martínez)

Uno de los focos principales de esta estrategia es el consejo popular Condado, reconocido por su extensión dentro de la ciudad. Allí, Mesa Águila señaló que se ha reforzado la venta de productos culinarios a precios asequibles: «sobre todo espaguetis y coditos, a 60 pesos la ración, y arroz a 45 pesos». La lista de puntos de venta en esa demarcación incluye la bodega La Claridad, La Quinta, El Molino y El Educado.

El Consejo Popular Virginia tampoco queda fuera, con establecimientos como La Sencilla, el Comercial Virginia y José Martí, además de la bodega 8 de Octubre y el Comercial Grande de 8 de Octubre, lo que garantiza una cobertura en la periferia urbana.

Un pilar fundamental de este despliegue es La Fonda, una unidad emblemática ubicada frente al policlínico XX Aniversario, en el propio barrio Condado. Este centro no solo vende directamente al público, sino que actúa como un nodo productivo para abastecer al resto de las unidades.

Venta de alimentos elaborados en bodega.
(Foto: Oscar Salabarría Martínez)

Según destacó la directiva comercial, «diariamente se elabora un gran número de raciones de caldo, arroz y espaguetis, y tienen muy buena aceptación, todo se vende al día», lo que evidencia la alta demanda y la efectividad de la medida para aliviar las carencias cotidianas de la población.

Insistió en que esta respuesta no es un hecho aislado ni improvisado, sino que responde a una línea de trabajo mantenida en el tiempo. «No es una cosa nueva para nosotros, llevamos varios meses apoyando en diferentes momentos la producción de alimentos, de caldosa, espaguetis, coditos, en algunas unidades», aclaró.

Anciana compra alimentos elaborados en una bodega.
(Foto: Oscar Salabarría Martínez)

Sobre la continuidad del proyecto, añadió que ahora se suman nuevas partidas de arroz, un cereal que ya se había comercializado con anterioridad, y adelantó que para los próximos días aún cuentan con inventarios disponibles de arroz, espaguetis y coditos «por lo menos para ayudar un poco en esta situación que está enfrentando el país en estos momentos».

De esta manera, Villa Clara afianza su respuesta popular ante las carencias impuestas por el bloqueo externo y la crisis energética, demostrando que, a través de la organización empresarial y el trabajo en red, es posible garantizar el acceso a comidas calientes y nutritivas en el corazón de los barrios, con precios pensados para la economía de las familias y una aceptación que, como subrayó Mesa Águila, respalda día a día el esfuerzo de los trabajadores del comercio y la gastronomía local.

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