La Cooperativa No Agropecuaria (CNA) de Clavos para Herrar «Los Jiménez » del municipio de Placetas resulta un referente en el aporte a la economía nacional en materia de sustitución de importaciones desde el sector no estatal. Sus fundadores recuerdan cuánto sacrificio costó llegar hasta el día de hoy: sorteando un camino de obstáculos y no pocas incomprensiones en los inicios.
Recuento necesario
«La cooperativa surge por necesidad en pleno Período Especial, como un proyecto de trabajo de mi papá, mi hermano y yo. Teníamos una pequeña prensa criolla en un ranchito y empezamos a hacer diferentes producciones. Conseguimos un contrato con la Empresa Metalconf, pero posteriormente decidimos convertirnos en cuentapropistas. En el comienzo solo fuimos nosotros tres, por esa razón nos nombramos “Los Jiménezâ€; y en la actualidad ya somos 20 socios en la cooperativa.
«Nuestro trabajo se encaminó hacia un producto que fuera necesario y deficitario a la vez en el país, y fundamentalmente en nuestro municipio. En ese momento se produjo un incremento considerable de los vehículos de tracción animal y decidimos producir clavos para herrar a partir de la experiencia de mi papá, la innovación y el constante aprendizaje », recuerda Vladimir Orestes Jiménez García, presidente de la cooperativa.
A partir de los cambios en el modelo económico, «Los Jiménez » pudieron incrementar y comercializar sus producciones en el mercado nacional, como única CNA de su tipo en Cuba. Aunque aún no satisfacen la demanda del país de un clavo muy necesario para el Ministerio de la Agricultura y también para los cocheros y herreros; sus producciones representan un ahorro para la economía de más de 10 pesos en moneda nacional en comparación con cada juego de clavos importados.
Tales cálculos adquieren más relevanciade acuerdo con un trabajo previo sobre el tema publicado en Vanguardia por la colega Laura Lyanet Blanco: «Según los entendidos, un caballo debe herrarse una vez por mes. Los llamados “clavos criollosâ€, elaborados ilegalmente y sin la tecnología industrial requerida, por lo general se desprenden de los cascos del equino a los 20 días. Entretanto, los clavos de “Los Jiménez†sostienen las herraduras hasta un mes y medio (…)a Gelma seguro le cuesta más de 20 pesos cada paquete, cuando debe traerlo de paísescomo Colombia, su tradicional abastecedor ».
Más allá de las considerables cifras de ahorro por la sustitución de importaciones, de acuerdo con las encuestas aplicadas a los clientes por la propia CNA placeteña, los clavos de «Los Jiménez » tienen similares indicadores de calidad que los traídos desde el exterior. Además, para elaborarlos emplean como materia prima el desecho productivo de las industrias, mientras que en el taller utilizan como maquinaria de trabajo varias prensas arrendadas, equipos que están obsoletos en las fábricas.
Hoy los socios están inmersos en la implementación del sistema de gestión de la calidad indicador en el cual también son pioneros en Cuba que les permitirá insertarse con mayor solidez en el mercado. Por otra parte, estos innovadores natos participan en diferentes eventos científicos de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR), la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), entre otros.
Dichos logros impulsaron a representantes de la Empresa de Clavos de Herrar y Herramientas «Corona », una de las marcas de alta calidad de la Empresa Colombiana de Clavos S.A. y una de las líderes del sector a nivel mundial, a visitar la cooperativa e intercambiar experiencias del oficio con sus similares cubanos.
Los jóvenes en la primera línea
Si impresionante resultan los resultados alcanzados por estos placeteños hasta la fecha, complace mucho constatar el aporte de un colectivo mayoritariamente joven al ahorro en la economía cubana. Jorge Luis Rodríguez, con 29 años de edad es operario de la prensa de corte y ha sido seleccionado durante más de cinco años consecutivos como socio destacado de la cooperativa.
«Para obtener el clavo para herrar como producto final realizamos antes varios procesos. Mi trabajo consiste en darle la forma, directamente estoy vinculado a la producción. Aunque este es mi plato fuerte, como socios todos influimos en cada una de las actividades de “Los Jiménezâ€. Estamos al tanto de todas las cuestiones, nos reunimos con bastante frecuencia y tomamos las decisiones de forma colectiva.
«A veces mis compañeros me dan “cuero†y bromean conmigo por ser socio destacado. Yo lo que trato de hacer las cosas bien, de la mejor manera, para lograr que el producto salga con la mejor calidad. Cada vez que leemos la prensa o vemos el Noticiero, escuchamos de la importancia de la sustitución de importaciones:sustituir importaciones del clavo para herrar en Cuba representa cubrir la demanda de todo el país. Ese es nuestro objetivo, y aunque aún no lo logramos, nos sentimos que aportamos con nuestro esfuerzo, que trabajamos en la dirección correcta », expresa con orgullo Jorge Luis.
Tamara Darias García, administradora de esta CNA, fue una de las delegadas al XXI Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en representación del Ministerio de Industrias y las cooperativas no agropecuarias en el país, reconocimiento también a los resultados laborales de «Los Jiménez ».
«Allí transmitimos nuestras experiencias positivas y las dificultades que aún enfrentamos para la compra y venta mayorista. Muchas entidades no comercializan con nosotros por desconocimiento, por falta de orientación y de comunicación de varios ministerios. Hay que continuar trabajando en la capacitación de las instituciones y los directivos de las empresas sobre el rol de las cooperativas no agropecuarias. Así podremos alcanzar mejores resultados y cumplir el llamado de la máxima dirección del país », señala Darias García.
La Cooperativa No Agropecuaria (CNA) de Clavos para Herrar «Los Jiménez » de Placetas continúa aportando a la sustitución de importaciones, una tarea de vital importancia para la economía. Razones suficientes para acompañar de forma permanente a este colectivo villaclareño que conjuga día a día experiencia y juventud.